
Asombrado, Dante es testigo de sucesos inexplicables.
A su lado, Virgilio, consternado, no alcanza a comprender lo que ha ocurrido.
Beatriz, como debería hacer toda mujer, calla y otorga.
Los números han cambiado; ya no tres versos, ya no el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo como guías para el relato. El número tres ya no tiene razón de ser.
Dejan de existir los nueve círculos del Infierno.
Un nuevo número regirá desde ahora el destino de todos: el mágico número cinco.
Son cinco estrellas que decidirán el destino de los nuevos pecadores:
Malo, Aburrido, Bien, Bueno y Excelente.
Una nueva y divina comedia.
Un nuevo Infierno, Químicamente Impuro, ha nacido.
Miguel Dorelo

No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada