viernes 13 de junio de 2008

Imagínalo - Miguel Dorelo


IMAGÍNALO
Miguel Dorelo

David se levantó esa mañana con la decisión tomada; no podía seguir así. Abrió el cajón de su mesa de luz y sacó el revolver, miró por última vez el libro que había leído la noche anterior: El guardián entre el centeno, de Salinger. Apoyó el caño en su sien y disparó.
Esa misma mañana de diciembre de 1980, John abandonó su departamento en el edificio Dakota y se dirigió al estudio de grabación. A la noche, celebró junto a Yoko la terminación de su nuevo álbum.
—Imagina a toda la gente viviendo en paz —dijo.

2 comentarios:

Ariel dijo...

No es "cien", es "sien".
Saludos.

Salemo dijo...

Me refería a la cantidad de disparos , no el lugar de la anatomía de David. Los probables asesinos son "duros de matar".
"Escribir después de las doce de la noche tiene sus privilegios", para todo lo demás, existe Word.
Saludos.