jueves, 31 de julio de 2008

Astucia infinita - Alvaro Ruiz de Mendarozqueta


ASTUCIA INFINITA
Alvaro Ruiz de Mendarozqueta

—¿Por qué soy condenado al averno por la supuesta invención del cuento breve? —le dijo Borges a Lucifer—. Es asaz misterioso.
—Porque miles de almas sucumben a la práctica de la reducción y de la poda, del destilado, de la química pura del perfume para poder sacar una gota de texto.
—Magnífica reseña del hábito literario.
—Gracias maestro —dijo el maligno—, pero debo proceder con la condena.
—Lo sé, he vivido demasiado… quisiera tener una gracia postrera.
—Concedida.
—Quisiera poder escribir la novela que todos esperaron.
—Serás Jaromir Hladik —anunció el maligno.
Todo se detuvo, las flamas quedaron tiesas, daban luz pero el calor huía.
Borges, consciente, ya tenía la primera frase.
—¿Cómo se llama esa novela? –preguntó Belcebú.
El Libro de Arena.