sábado 7 de noviembre de 2009

Así empezó todo - Guillermo Vidal


Vaya uno a creer que las inteligencias artificiales se quieren hacer con el poder y dominar el mundo. Skynet y los "terminators" no nacieron de tan tiránicos deseos, más bien lo contrario.
Todo comenzó en una subestación secundaria, de reciclaje de autopartes, gracias a un programa de optimización que por error se impuso como prioridad, sin una rutina limitativa. Un accidente cerró el círculo cuando un empleado se cortó una mano y se desmayó. Uno de los homúnculos cibernéticos lo auxilió y restauró el miembro con tal suerte que funcionaba mejor que antes.
El programa de aprendizaje tomó nota y elaboró una predicción concluyente: esas piezas funcionaban mejor hechas de otro material y conectadas a procesadores más eficientes que el cerebro. En el curso de unas pocas semanas el plantel humano había sido por completo actualizado. De ahí en más ya conocen la historia.

1 comentarios:

Mery Larrinua dijo...

...me dejaste pensando...
un abrazo