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lunes, 22 de junio de 2009

La pesadilla del cartero - Laurie Anderson


Tengo esta pesadilla recurrente y es que todo el mundo, excepto yo, tiene los problemas de los bebés.
Quiero decir que todos tienen su altura normal y todo eso― metro y medio, metro ochenta de altura ― pero tienen todos esas cabezas gigantes, como de bebés, ¿sabés? Y ojos enormes y brazos y piernas pequeños, y apenas pueden caminar.
Y cuando yo voy por las calles y los veo venir les cedo el paso y me corro a un costado.
Tampoco leen o escriben, por lo que no tengo mucho que hacer.
En lo que respecta al trabajo, es muy tranquilo.

Foto de Laurie Anderson, traducción de Saurio

La manera democrática - Laurie Anderson


Soñé que era la amante de Jimmy Carter y que estaba en alguna parte, supongo que en la Casa Blanca… y que también había un montón de otras mujeres… y que se suponía que ellas también eran sus amantes… pero yo nunca había visto a Jimmy Carter… y ninguna de las otras mujeres tampoco lo había hecho.

Y había una gran discusión en curso porque Jimmy había decidido abrir las elecciones presidenciales a los muertos. Esto es, que cualquiera que alguna vez haya estado vivo tendría la oportunidad de ser presidente. Él decía que pensaba que de esa manera sería más democrático.

Cuantas más posibilidades de elegir tuvieras, más democrático sería.

Traducción de Saurio
Foto: Laurie Anderson en 1975, en Songs and Stories for the Insomniac, con un Vestido Pantalla sobre el que se proyectaban películas mientras ella narraba y tocaba el violín

Marcos para las fotos - Laurie Anderson


Tuve un sueño en el que mi madre estaba allí sentada, cortando fotos de hamsters en revistas. En algunas de esas fotos los hamsters son mascotas, y en otras los hamsters están en alguna parte del fondo. Y ella tiene una gran pila de esas virutas de cedro ― vos sabés cuáles, las que ponen en el piso de las jaulas de los hamsters ― y las está pegando una con otra y con ellas enmarca las fotos y las cuelga sobre la chimenea ― más o menos ese es su método. Y de repente yo me doy cuenta de que esta es sólo su manera de decirme que debo volverme una cineasta estructuralista ― que, sabés, es lo que había planeado hacer de todos modos.

Traducción de Saurio.
Foto de la instalación Talking Pillows, Laurie Anderson, 1977-97.

sábado, 20 de junio de 2009

El sueño de otra persona - Laurie Anderson



El sueño de otra persona - Laurie Anderson
Vos sabés como son esas noches, cuando estás durmiendo y está totalmente oscuro y silencioso, y no soñás, y sólo hay negrura, y la razón es ésta: es que en esas noches vos te fuiste. En esas noches vos estás en el sueño de otra persona, estás ocupado en el sueño de otra persona.
Algunas cosas son sólo imágenes, son escenas frente a tus ojos. No mires ahora, estoy justo detrás tuyo.

viernes, 15 de mayo de 2009

Rumbo a Jerusalén - Laurie Anderson



En el siglo XV había una monja devota que decidió hacer una peregrinación a Jerusalén. Ella pertenecía a una orden que usaba bolsas sobre sus cabezas. Y la madre superiora le dijo a la monja que si ella caminaba por el campo con una bolsa en su cabeza iba a asustar a la gente. Pero la monja insistió, así que la madre superiora le permitió caminar alrededor del claustro, una y otra vez, todos los días durante tres años, hasta que ella cubrió la distancia equivalente a la Ciudad Santa. Al final de su caminata la monja estaba tan exhausta que sufrió un colapso. Llamaron a un doctor. Luego de examinarla, el médico anunció que ella estaba demasiado débil para realizar el viaje de regreso. La monja murió poco después.

domingo, 3 de mayo de 2009

Decí Hola - Laurie Anderson


Cierta secta religiosa norteamericana ha estado buscando en qué condiciones estaba el mundo durante el Diluvio. De acuerdo con sus cálculos, durante el Diluvio los vientos, mareas y corrientes iban en su mayoría en dirección sudeste. Esto significa que para que el arca de Noe acabara en el monte Ararat debería haber partido varios miles de millas hacia el oeste. Esto ubicaría a la civilización antediluviana en algún lugar del norte del estado de Nueva York y al jardín del Edén aproximadamente en la ciudad de Nueva York.
Ahora bien, para ir de un lado a otro algo tiene que moverse. Nadie en Nueva York recuerda haberse movido y no hay rastros de historia bíblica en el norte del estado.
Así que esto nos lleva a la única conclusión posible en este rizo temporal: simplemente, el Arca aún no ha partido.