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sábado, 9 de agosto de 2008

Servicio extra - Pablo Valle




SERVICIO EXTRA
Pablo Valle

Él paró en la esquina, justo delante de ella, y bajó la ventanilla. Cien la francesa, doscientos completo, dijo ella, sin mirarlo. Fueron al departamento de él. Él desapareció en otro ambiente. Ella miró alrededor, primero distraída, después impaciente. Estaba calculando que ya podría haber terminado su trabajo cuando sonó el teléfono. Desde la otra habitación, él pidió atendé. Ella levantó el tubo y dijo hola. Del otro lado, una voz de mujer, vacilante, quiso confirmar el número. Sí, respondió, mirando ese número en una etiqueta pegada al teléfono. La otra colgó. Después de unos minutos (tal vez cinco), él volvió. Sin decirle nada, le alcanzó tres billetes. Ella lo miró durante unos segundos (tal vez cuatro), tomó el dinero y se fue.

domingo, 29 de junio de 2008

Tubinga – Pablo Valle


TUBINGA
Pablo Valle

En sueños, entro a la casa donde Hölderlin vivió sus últimos años. Conozco el exterior sólo por fotos, pero la reconozco como si alguna vez hubiera estado allí. Desde una ventana de la torre, puedo ver el río Neckar. Estoy solo, pero siento en todo momento una presencia. Algo me lleva hacia una grieta en la pared. Rasco con las uñas y enseguida doy con un papel arrugado, amarillento. Por supuesto, se trata de un poema. Yo apenas leo alemán, pero en el sueño entiendo perfectamente lo que dice. Ahora, cuando me creo despierto, sólo recuerdo algo sobre el fin de la primavera y el regreso de los dioses. O quizás (ojalá) sea al revés.