Mostrando entradas con la etiqueta Paola Cescon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Paola Cescon. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de diciembre de 2009

De piedra - Paola Cescon


Me habían comentado que el dolor de un cólico renal es, para el género masculino, lo más parecido al trabajo de parto.
Helo ahí, golpea su cabeza contra la pared en una suerte de rito autista.
Su cuerpo está arrugado por las horas pasadas bajo el agua intentando amainar “tamaño padecimiento”. El rostro denota una intensa fatiga; la continua lamentación ha conseguido gracias al sostenutto, agujerear la membrana del tímpano (de mis dos ¿eh?).
La casa gira en torno a sus duchas, inyecciones y, a la espera de encontrar en la orina, pelela mediante, la tan desgraciada piedrita. Piedrita que no nace.
Y sigue la tortura marital durante una semana.
¿Que los hombres son superiores a las mujeres?
¡Andá a parir!


Tomado de http://ardenhembras.blogspot.com/

jueves, 4 de junio de 2009

La mala educación - Paola Cescon


La mala educación
Paola Cescon

Era necesario volver. Llevaba años de rejas sin poder depositar flores a mi secreto.
Martillan a diario el sonido de los tacones lejanos que anuncian su llegada. Mi carne, trémula, aguarda que se acerque. Como todas las noches, luego de atarme a la cama y encubierta por las tinieblas de mi cuarto, hace a un lado los prejuicios: —No se puede luchar contra la ley del deseo —repite entre gemidos que abofetean mi llanto.
Acá, en el pueblo, mirándome de soslayo, me han apodado “el matador”. Nunca supieron porqué la maté; jamás tuve el coraje de contar todo sobre mi madre.

Tomado de http://minimoanimaldemente.blogspot.com/

miércoles, 28 de enero de 2009

Cuestión de fe - Paola Cescon


CUESTIÓN DE FE
Paola Cescon

—Bendito sea San Gabriel, que llega a nuestro hogar con el anuncio de tu concepción Divina. —El anciano, rico y estéril, no ofrece reparos a la noticia que escucha de los carnosos labios de su joven esposa.
Ella, festeja con disimulo la ingenuidad de su marido. Él, recuerda que ese mismo Arcángel, cuando anotició al longevo Zacarías que sería padre de un varón al cual debía llamar Juan (el Bautista), castigó su escepticismo con la mudez.
—Si es machito, querida, lo bautizaremos Juan —dijo, comprobando incrédulo que, milagrosamente, aún podía hablar.

Tomado de http://minimoanimaldemente.blogspot.com/

lunes, 26 de enero de 2009

De Césares, Napoleones y Bushes - Paola Cescon


DE CÉSARES, NAPOLEONES Y BUSHES
Paola Cescon

Juanito se pone el pantalón, cierra la puerta de la pieza en donde Mimí atiende sólo a debutantes, y corre en búsqueda de su tío a quien encuentra embelesado con los pechos de una morena que le hacía arrumacos.
—¡Tanta alharaca por “esto”! — le espeta con la desilusión marcada en el rostro. El tío sonríe y paga a la Madama. Lo toma comprensivamente del hombro y salen. Caminan un par de calles hasta que un: —Sobrino, ya verás, es sólo cuestión de práctica —rompe el silencio. Juanito lo mira incrédulo. Recuerda cuando el tío le contó que, obnubilados por “eso”, muchos hombres habían torcido el rumbo de la historia.

viernes, 16 de enero de 2009

La moneda de hierro - Paola Cescon


LA MONEDA DE HIERRO
Paola Cescon

Los pensamientos galopan desbocados, el cuerpo, laxo, se entrega al cansancio de tanto camino. La compleja sencillez de resolver si sigo, o acabo. Lo dejo librado al azar. Ella baila mi destino por los aires, las dos contrarias caras en las que estará la respuesta, y cae. Cierro los ojos.
No fuiste el único, Borges, que cometió el peor de los pecados.

Tomado de http://minimoanimaldemente.blogspot.com/

viernes, 9 de enero de 2009

Memorias de un cinema non paradiso - Paola Cescon


MEMORIAS DE UN CINEMA NON PARADISO
Paola Cescon

De niña le tomé aversión. La única salida en familia que esporádicamente hacíamos era ir al cine. Papá y mamá en los extremos, nosotros entre ellos, como siempre, argumentando sus distancias. Cinco entes juntos compartiendo nada más el silencio al cual obliga el contexto. Lo mismo que pasaba en casa: se mira, se escucha, pero se calla.
No por eso dejaron de apasionarme las películas, que devoro cuando tengo ganas de estar sola, desde el sillón, en pantuflas y copa de vino en mano.
Yo, por las dudas, aviso. No vaya a ser cosa que mañana llames para concretar nuestro primer encuentro, me invites al cine y te extrañes cuando conteste: —Gracias, pero tengo otra cita. Conmigo, en pantuflas y desde el sillón.

Tomado de http://minimoanimaldemente.blogspot.com/

sábado, 3 de enero de 2009

Demasiadas manos en el plato - Paola Cescon


DEMASIADAS MANOS EN EL PLATO
Paola Cescon

En un principio:
Dios hizo a Adán asistido por 365 ángeles, mientras dos Arcángeles los observaban guarecidos a la sombra de una palmera.
—Gabriel, ¿no te parece que podríamos dar una mano? Para mí que les está saliendo medio defectuoso.
—Guardá tu espíritu comandante, aunque más no sea por un rato, Miguel. Nuestro Señor dijo que Él se ocupaba. Además, nosotros somos personal jerárquico, no tenemos por qué embarrarnos. Acordáte que aún no existe Eva, ¿quién nos lavaría la túnica?
En un después:
—Yo te lo advertí, Gabriel. De haber desde un principio coordinado a las huestes celestiales, que es nuestra tarea, no estaríamos ahora exhaustos, batiendo alas por doquier para enmendar tanto infortunio.
—Reconozco el error, pero, ¡¿cómo imaginar que Dios y 365 ángeles juntos no iban a prever en su obra la necesidad de un cerebro?!

http://minimoanimaldemente.blogspot.com/

viernes, 26 de diciembre de 2008

Combate de naturaleza musical - Paola Cescon


COMBATE DE NATURALEZA MUSICAL
Paola Cescon

El armadillo llora, llora con acordes de instrumento; el clamor repiquetea a charango. Sus ojitos lacrimosos se posan en el ser alado que está frente a él, muestra sus garras y dice: —Discúlpame, te lo ruego, no puedo evitarlo. Está en mi naturaleza.
El ángel llora. Pero este llanto es de arpa, de lira. Eleva su mirada cándida al cielo. Luego, como poseso, la clava en el animal y dice: —Yo tampoco puedo evitarlo. También está en mi naturaleza.
Se desvanece la escena. Alguien comienza la cuenta regresiva y grita: — “Knok out”—Suena un Réquiem.
No sabemos si en el mundo hay un charango más, o un arpa menos.

Publicado en http://minimoanimaldemente.blogspot.com/
Ilustración: Salvador Dalí

sábado, 25 de octubre de 2008

La trama de Penélope - Paola Cescon


LA TRAMA DE PENÉLOPE
Paola Cescon

Luego de dos largas décadas de ausencia, se le ocurre aparecer justo ahora cuando ella, rendida de soledad, se enamoró perdidamente de una de sus sirvientas, la dulce joven que con cuerpo seductor como canto de sirena, supo levantarle el velo y transformar en miel tanto infortunio. ¡Maldito el momento en que juró a Ulises fidelidad eterna!
Es hora de conjugar juramentos. Pero, ¿cómo? Si el deseo ya ancló en la más deliciosa y húmeda de las bahías. Y su bahía, se llama Agneta.
Ulises se encuentra con una esposa distante, la cual alegando un shock provocado por las circunstancias, implora tiempo para el encuentro carnal.
El tiempo preciso para terminar otro sudario que, con alevosía, cuatro suaves manos ya comenzaron a tejer.

Ilustración: M.C.Escher

martes, 21 de octubre de 2008

Estrategias - Paola Cescon


ESTRATEGIAS
Paola Cescon

—Soldado que huye... —A lo lejos, disparos y bombas de Iraq. —Sirve para otra guerra... —A lo lejos, el ruido del horror en la selva colombiana.
Soldado que huyó de innumerables batallas regresa ileso a su hogar, cargando con orgullo un iris de condecoraciones al mérito.
La gorda lo recibe, brazos en jarra y un pie dando golpecitos histéricos en el piso: —¿Querés decirme por qué te tardaste tanto?, ¡Ahora vamos a ver qué valores demostrás acá!
Y la obesa mandona, a la cual siente como el peso de tanque encima de él; y él, que se arrepiente de tanta corrida para terminar en esta guerra de táctica grasosa. Y la gorda que duerme a sus anchas muy anchas; y él, que mira su uniforme lleno de medallitas. Y la noche, y ella exhausta, rendida, y soldado que huyó...

Ilustración: Salvador Dalí

miércoles, 15 de octubre de 2008

Resolución de los contrarios - Paola Cescon


RESOLUCIÓN DE LOS CONTRARIOS
Paola Cescon

Todo comenzó de pequeña, cuando mi sabio abuelo Huang-ti me contaba historias para que pudiese conciliar el sueño. De todas ellas recuerdo particularmente una que rezaba esta frase: “Nadie puede matar a un dragón, porque para matarlo hay que verlo, los dragones sólo son visibles para aquél que los ama, y nadie mata a quien ama”.
Hoy, pasados varios años, logré por fin descifrar aquellas viejas historias que escuchaba hasta el hartazgo. Deambulando presa del insomnio, el lago me reflejó mordiéndome la cola, ouroboros, creo, nos llamaba él. Pude entonces entender el porqué de mi extraño nombre: K´uei, dragón terreno. La luna delató la sombra de mi monstruo, decidí que la alquimia que debía neutralizar mis tendencias adversas no había funcionado.
A pesar de amarme, tomé la espada de San Jorge y la clavé hasta lo más profundo de mis entrañas.

domingo, 12 de octubre de 2008

Mundos para-lelos - Paola Cescon


MUNDOS PARA-LELOS
Paola Cescon

Estaba a punto de concluir su novela cuando una luz funesta estalló en el escritorio, que apestaba a meses de encierro. La señora Huxley, mientras abría la puerta, comenzó a vociferar:
—¡Amor, dicen las noticias que se viene el fin del mundo! —Aldous la miró sobresaltado:
—¿Cómo? ¿Hay dos? ¿No es feliz? Déjame solo, querida, que ahora voy a tener que escribir el otro.

viernes, 10 de octubre de 2008

Estigma del silencio - Paola Cescon


ESTIGMA DEL SILENCIO
Paola Cescon

Cuando encontramos el cadáver nos impresionó la dimensión que había tomado el lunar que escondía debajo del Ave Fénix tatuado en su omóplato. Realizarían una biopsia para determinar a qué se había debido su inconmensurable crecimiento.
A la primera cisura, comenzaron a salir llamas, y éstas, convertían en lluvia de cenizas clamores que brotaban también por la ínfima abertura.
El patólogo no supo más que diagnosticar que cargaba sobre su espalda el dolor de todo un mundo.

jueves, 9 de octubre de 2008

Alma de tango - Paola Cescon


ALMA DE TANGO
Paola Cescon

Después de innumerables intentos fallidos de que me fuese infiel con alguno de los tantos hombres que le serví en bandeja, sólo atiné, como último recurso, a presentarle a mi jefa, Esmeralda.
Mi esposa y mi jefa copulan felices, mientras yo, finalmente puedo cumplir con mi obsesiva fantasía: Ser socio de ese bar exclusivo para borrachos con penas de amor, donde es condición sine qua non ingresar con la foto rota de la amada entre los dientes y el corazón atado a una cuerdecita, arrastrándose mientras lame toda la inmundicia del mundo.

miércoles, 8 de octubre de 2008

El escriba - Paola Cescon


EL ESCRIBA
Paola Cescon

Detrás del manual abierto trata de ocultar sus ojos que pugnan por estallar en llanto. Escucha: —Saquen una hoja. Ensayo tema: “La insoportable levedad del ser”. —Él omite papeles y empuña su navaja.
La sangre sobre el pupitre dictamina innecesarias las letras.

martes, 7 de octubre de 2008

Escoba vieja - Paola Cescon


ESCOBA VIEJA
Paola Cescon

Levanta de manera automática una punta de la alfombra y barre debajo toda la basura que acumuló. Nota un montículo bastante prominente que podría revelar la mala costumbre. Cuando decide ir a buscar la pala, pasa frente a un espejo, y descubre otro montículo, también prominente, en su espalda. Olvida la pala. Es demasiado tarde para ciertas limpiezas.

sábado, 4 de octubre de 2008

El sastre - Paola Cescon


EL SASTRE
Paola Cescon

Agonizaba sin compañía alguna en un cuarto de hospital. Envuelto en una vasta soledad se entregó a una tristeza infinita. Pensó en las tantas cosas de su pasado que quedaron sin remendar.
Entonces, con el hilo del cual pendía su vida, se cosió el alma.

Ilustración: M.C.Escher (Early work 1916-1922)