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martes, 24 de mayo de 2011

En el aire — Ricardo Giorno


No bien me lancé al vacío sucumbí a la tentación de la quimera. Y soñé.

Soñé que estaba entero, en la cama, y tu culo se pegaba a mi cadera, y yo estaba boca arriba con las manos bajo la cabeza Y fantaseaba despierto que teníamos un camino áspero, empinado y lo íbamos a seguir juntos, y tu culo transpiraba y mi cadera gemía, y yo bajaba los brazos y me acariciaba esperando el momento para despertarte, y te despertaba, y te dabas vuelta y me ofrecías la boca amarrándola a la mía

Entonces, bajando por el vacío, sucumbí.

domingo, 17 de agosto de 2008

Me puedo estimular, con música y alcohol, pero me excita más cuando es con vos – Ricardo Giorno

Las sábanas perfumadas del lecho del hotel fueron el preludio a ese pensamiento, ese paralelo, que llegó sin ser llamado. Se vio en otro lecho, en el de sus padres, entre medio de los dos, cuando buscaba consuelo en aquellas noches de terror infantil. Pero ahora iba a entregarse. Iba a entregarse a aquel hombre. A buscar la seguridad de un amor verdadero. Por fin se había decidido.
—Carlos —dijo en un susurro; los ojos en lágrimas—, es mi primera vez.
—No temas, Roberto, esto es amor.

Pa’los boludos que los miramos por TeVé – Ricardo Giorno


PA’LOS BOLUDOS QUE LOS MIRAMOS POR TEVÉ
Ricardo Giorno

Patoruzú los cagaba a trompadas a los Gemelos Fantásticos. Kiko le metía el chupetín paleta por el culo a Batman. Supermaya, sodomizando a la Mujer Maravilla, se daba tiempo para patearle la cara a Robin. Kalimán se ensañaba con Superman usándolo como bate para balas de cañón. El Chapulín Colorado a martillazos contra Linterna Verde.
Todo estaba perdido para los Super Amigos. Pero nadie había contado con Luthor: a paso cansino apareció con un toco de hojas impresas.
—A ver —dijo—. El contrato de Patoruzú con Disney Channel, mmm, no lo veo bien.
Hizo un bollo y lo tiró a la basura.
Y así con los demás.

Una hora después, en un bar, los superhéroes latinoamericanos masticaban su derrota.
—Estos gringos y sus dólares me tienen repodrido —dijo Serpio, el Cyborg.
—Rechanfle —contestó… Bueno, nosotros ya sabemos quién.



sábado, 16 de agosto de 2008

¿Te gusta el picante? – Ricardo Giorno


¿TE GUSTA EL PICANTE?
Ricardo Giorno

Nasarala le levanta un párpado a Rossi, le pincha el ojo. Rossi abre la boca, inflama la garganta. Gritaba, seguramente. Nasarala no puede degustar ese grito; sordo de nacimiento.
Tendrá que traducirlo a alguno de los otros sentidos. El tacto no, lo descarta. El olfato tampoco, no cuaja “un grito de mal aliento”.
Se acuerda de cuando probó el ají picante. El chile. Ahí, Nasarala también gritó. Un grito desesperado. Pero la comida ya no tuvo el mismo gusto: bien condimentada o había problemas.
Sí, el grito de Rossi es picante nomás.
Le levanta el otro párpado y le pincha el ojo. Rossi abre aún más la boca. Tiembla; no puede desasirse.
A Nasarala cada vez le gusta más el picante.

viernes, 15 de agosto de 2008

¡No te mueras nunca! – Ricardo Giorno


¡NO TE MUERAS NUNCA!
Ricardo Giorno

¿Cuántas flechas con curare, cuantos jaguares, anacondas y pirañas pasaron para que él fuese tratado como un dios? Un falso y repugnante dios, él replicaba siempre, tratando de hablar del Verdadero. Ahí, en medio de la selva amazónica, su último refugio.
Pero se había dado por vencido.
Aniquilado su raciocinio por el peso de los años: el que no podía morir avanzaba por la espesura amazónica, girando en un círculo que le sabía infernal. Ya no se molestaba en comer, beber, o dormir. Sólo deseaba la locura del olvido hasta que Él regresara y por fin le dijese:
—Lázaro, acuéstate y muere.

Ilustración: Juan Gris, El sifón, 1913.


miércoles, 13 de agosto de 2008

Derechos - Ricardo Giorno



Coincidiendo con la inauguración de la colonia en Plutón, la Unión de Prostitución del Sistema Solar —UPSS— decidió aumentar las tarifas al doble. Cayeron las bolsas de Marte, la Luna y Venus. Tambaleó la de la Tierra.
Con semejante desbarajuste, pensamos que había pasado desapercibida una ley presentada en el Congreso Terrestre: los heterosexuales tendrían los mismos derechos.
Pero la UPSS no dormía. Prontamente quitó el quórum.
Para nuestro Movimiento, la presentación en sí misma fue una bomba que inyectó optimismo. Se avizoraron tiempos de cambios y decidimos unirnos aún más. En la próxima reunión del Orgullo Heterosexual íbamos a tener por qué marchar.

martes, 12 de agosto de 2008

Moraleja inexacta - Ricardo Giorno


MORALEJA INEXACTA
Ricardo Giorno

El discípulo fue a su maestro: problemas con sus hijos. Le contó que decidió respetar la naturaleza de ellos para que hicieran a su antojo.
—¿Hace mucho que no visitas la sala negra? —dijo el maestro
—Nunca la he visitado.
Entonces el maestro lo invitó a pasar.
Una vez adentro, y sin mediar palabra, violó al alumno.
—Pero... ¿qué ha sucedido aquí? —preguntó el discípulo.
—Un día me cansé de cuidar mi propia naturaleza y dejé que creciera como a ella le viniera en ganas.

domingo, 10 de agosto de 2008

E pur si muove – Ricardo Giorno


E PUR SI MUOVE
Ricardo Giorno

La cabeza de Palito Ortega asoma al balcón de la Rosada
—¡Compañeros! —dice.
Y las Hordas se subyugan con la Marcha en ritmo cumbia viyera.
—¡La luna tucumana —continúa el Palo— me ha dictado el último plan quinquenal!
El paroxismo desatado es tan poderoso que desvía el curso del Río de la Plata.
—¡Y ya mismo ordeno su inicio!
Del suelo emergen unidades cibernéticas de guerra que atacan a los manifestantes.
—¡Gracias por participar! —se enciende el chango—. Hasta aquí llegaron, ya los robots siembran y atienden las cosechas.
Y atrás de Ortega se escucha que descorchan varias botellas al grito de:
—¡Argentina granero del mundo!

viernes, 8 de agosto de 2008

Promesas – Ricardo Giorno


PROMESAS
Ricardo Giorno

Arbili manoteó el revólver, pero la alimaña le clavó los colmillos. Arbili sintió un frío paralizante. Cayó.
Ella entró las tetas, desarrolló antenas, y de cada costado le crecieron garras. El culo se le volvió peludo y en punta.
Selló las ventanas. Tomó la contestadora, e imitó su voz:
—Hola, soy Arbili. Me surgió algo inesperado, en quince días te cuento.
Fue hasta él, le punzó el estómago. ¡Dios, qué dolor! Introdujo la punta del culo en la herida. Algo le estaba metiendo por ahí.
—Bueno, papirri, ahora vas a cumplir la promesa.
Arbili se acordó que cuando ella era una mina despampanante, y con tal de levantársela le había dicho:
—Doy la vida por mis hijos.



martes, 5 de agosto de 2008

Corte de manga – Ricardo Giorno


CORTE DE MANGA
Ricardo Giorno

Luego de incontables años en la Tierra, Corcellet regresó.
Recibido como héroe, los Amos permitieron la transmisión simultánea.
Pudimos ver la tarima sagrada: allí Corcellet nos arrullaría con palabras de conquista y gloria.
La nave se detuvo arriba de las torres de la ciudad capital.
Bajó lentamente Corcellet, y las Virginidades lo escoltaron hasta la Tarima Sagrada.
—Cuéntanos sobre los planes de conquista, ¡Oh, Corcellet! Los Amos os lo reclaman —dijo el vocero oficial.
Corcellet no habló. Levanto el brazo izquierdo a media altura, colocó la mano derecha donde flexiona el brazo izquierdo y lo dobló, aprisionando la mano.
—¡De acá! —dijo, mirando a los Amos.
Fue desintegrado en el acto.
Nunca llegamos a comprender qué había significado ese gesto.
Y los Amos nada dijeron.

lunes, 4 de agosto de 2008

Cavilaciones – Ricardo Germán Giorno



CAVILACIONES
Ricardo Germán Giorno

Te vi en mi propia casa. Calentita, mezclando aliento con ese nabo.
—Un chabón aburrido —me habías dicho—. Y la rutina me mata.
Después me echaste de casa.
—¡Cobarde¡ ¡Aburrido, sin huevos! —agregaste.
Y yo acá afuera.
Hoy dije basta.
Al fondo está el cuartito. Yo sé donde está la escopeta del abuelo.
Ahora vas a ver si soy o no soy cobarde. Te vas a arrepentir toda la vida. Te vas a sentir culpable.
Ya está; un cartucho, ¿Para qué más?
¿Me tiembla el dedo?
Escucho tus palabras: “aburrido”, “cobarde”, “rutina”
Decidido, apreté el gatillo.
Y maté al perro.
Ahora podés llamame como quieras. ¡Ahí tenés, guacha!
Pss, ¿cobarde, yo? No me hagas reír.

sábado, 2 de agosto de 2008

No se ve - Ricardo Germán Giorno


NO SE VE
Ricardo Germán Giorno

De noche los miro desde lejos. Me da bronca pensar que esto fue todo, que ayer, parece ayer, con veinte abriles me mandé para el centro. Y quemé mi juventud con guerreros que sabían jugársela. Aprendí que al Obelisco no hay que defenderlo, que se defiende solo, que cuando llegaban los otarios que manyaban, era cuando el vento mejor corría.
Hoy los miro desde lejos y los descubro copiando mis movimientos. No tienen escapatoria: los guerreros están muertos, quedan sus garabatos sobre papeles amarillos. ¡Gran cosa! El Obelisco sigue ahí; el hijo de puta no va a caer. Nunca. Me da bronca pensar que soy el último. Que los otarios van ganando terreno, que ya ni el vento me mueve. Sólo miro desde lejos.

martes, 29 de julio de 2008

El gotán espera, bepi – Ricardo Germán Giorno


EL GOTÁN ESPERA, BEPI
Ricardo Germán Giorno

De jetra recién planchado, caí en la milonga. Vacía, puta madre. Ni se contaban las viejas de dentadura postiza y los veteranos de panza de vino.
Fui hasta los discos y puse “Garúa” en la voz de Fiorentino. Qué gola, mamita querida. Se me piantaron un par de lagrimones.
Sonó el celular. Mary haciendo el aguante con Peggy, Betty y July en la disco New York.
Paré la música. Me chupó un huevo las viejas.
—Sorry, Fiore —dije—. Saludameló al Mudo y al Polaco. Ya sabés, minas son minas, boludo.
Fui a casa. Me calcé la peor pilcha posible.
Hubo buen rock esa noche.

Ilustración de Diego manuel

lunes, 28 de julio de 2008

PyMES – Ricardo Germán Giorno


PYMES
Ricardo Germán Giorno

—Con una mano en el barro y otra en las estrellas —dijo el clon con voz aflautada—, ¿por qué debemos dejar de jugar? —El peso de la hazaña se adueñó de él—. El cerebro y el músculo —volvió a hablar—, una combinación mortal que colorea la vida.
Fui hasta la consola y pulsé SUPR. El clon cayó muerto.
—¡Puta madre! —gruñí—. ¡El tercer poeta de la semana!

domingo, 27 de julio de 2008

Dura, la vida – Ricardo Germán Giorno


DURA, LA VIDA
Ricardo Germán Giorno

Por primera vez, Robotita constató que Robotito no contestaba.
Él permaneció erguido durante dos minutos, dos décimas, tres milésimas. ¡Una eternidad!
De pronto, en el medio del cuerpo, donde terminaban las piernas, a Robotito le creció una protuberancia.
—Una antena que me instaló el doctor —dijo Robotito.
—¿Y para qué sirve?
—Para ahorrar energía. Nos comunicaremos sin hablar.
Robotito acostó a Robotita. Se tendió sobre ella. La antena calzó con un sonoro “clack” entre las piernas de Robotita.
Luego de un cimbronazo, fueron cambiando. Se fusionaron hasta convertirse en un prisma de ocho caras rectangulares.
El doctor recogió el prisma.
—Por fin voy a tener audio en el deslizador —dijo.

viernes, 25 de julio de 2008

Error de software - Ricardo Germán Giorno


ERROR DE SOFTWARE
Ricardo Germán Giorno

El títere sin hilos se detuvo en esa habitación que el alimento indirecto presumía sagrada. Detrás del cortinado se frotó las manos, satisfecho del papel que creía haber elegido. Ungido por la necesidad que suponía divina, preparó cuidadosamente sus próximas palabras, deteniéndose con placer en cada giro que su fe en Aquel le dictaba.
Satisfecho, hizo esa entrada elegante y subió al púlpito con la aprendida concentración que tanto caracteriza a los títeres sin hilos.
—La paz sea con vosotros —dijo.
—Y con tu espíritu —contestó el alimento indirecto.

Necesidad Básica permaneció inmutable. Su instalación inicial sólo requería ser. No tenía la culpa de estar allí.

jueves, 24 de julio de 2008

“La espina, el alma”. Coproducción argentino-mexicana – Ricardo Germán Giorno


“LA ESPINA, EL ALMA”. COPRODUCCIÓN ARGENTINO-MEXICANA
Ricardo Germán Giorno

Escena final. Un suburbio de Nueva York. En blanco y negro.
—El cotorro está frío, percanta.
—¿Y a mí qué, chingao? Por mí que se te caigan los huevos.
—Sos una mina botona.
—Y tú un hijo de la chingada que la tiene chiquita.
—¿Qué? Soy un rana, andate nomás con ese otario.
—¡Pendejo! Ya quisieras, putito, parecerte tantito a ese cabrón.
—Chau, si te he visto no me acuerdo, me voy a torrar al bulín. Y seguro se cae una naifa bien papuza.
—Simón. ¿Una vieja te va a caer a tu pinchurriento cantón? Que buen chiste.
—Trola.
—Maricón.

FIN

En el cine, los intelectuales senegaleses aplauden de pie.

lunes, 21 de julio de 2008

Eleya – Ricardo Germán Giorno


Una es una señora viejísima, que se niega a envejecer.
—Hace unos minutos llegué incluso a pensar decirle que todo podría ser igual, que no le voy a pedir cuentas y que él puede hacer lo que quiera, pero que me permitiese seguir siendo yo.
El otro roza los noventa. Se sabe culpable.
—Parece que no hay nada que me alegre, está esa sensación en mi cabeza, como si mi existencia hiciese alguna diferencia. ¿Qué tengo de especial, qué rayos he hecho con mi vida?
A plena luz del día los dos se niegan. Es de noche cuando nuestros sueños se confunden y nos damos cuenta: los lados de una moneda que nunca alcanzamos.

martes, 24 de junio de 2008

Música – Ricardo Giorno


MÚSICA
Ricardo Giorno

Charly garcía se bajó los pantalones en un concierto de Barón Rojo.
Del otro lado de la televisión, una señora gorda cayó desmayada. En el Vaticano suspendieron las misas de gallo en señal de protesta. La embajada de Congonia implosionó agitando pancartas contra el poder blanco. John Wayne salió de una película con deseos asesinos.
Una niña pensó: “¿Cuándo comienza la música?”

lunes, 23 de junio de 2008

Pogo – Ricardo Giorno


POGO
Ricardo Giorno

Charly garcía se bajó los pantalones en un concierto de Barón Rojo.
En seguida captamos la onda y todos nos bajamos la ropa al compás de “Charly y el Barón, un solo corazón”. Con los lienzos por el suelo nos dimos cuenta de que estábamos siendo invadidos por humanoides asexuados que al grito de “¡Nosotros también tenemos derechos!” iniciaron el pogo.