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sábado, 2 de agosto de 2008

Titulares - Ronald R. Delgado C.


TITULARES
Ronald R. Delgado C.

Florida. octubre, 21. 2023.
Sonda espacial Journey llega a su destino. Autoridades de la NASA confirman presencia de agua y compuestos orgánicos en el interior de Europa, satélite de Júpiter.

Florida, noviembre 2. 2023.
Asombrosos descubrimientos de la sonda espacial Journey indican la existencia de formas de vida compleja en satélite joviano.

Florida, noviembre 12. 2023.
Agua, formas de vida e hidrocarburos. ¡La Journey encuentra petróleo en las profundidades de satélite de Júpiter!

Washington, noviembre 14. 2023.
¡Sonda Journey destruida! Autoridades alegan ataque por parte de formas de vida encontradas en el satélite.

Washington, noviembre 15. 2023.
Departamento de Estado encuentra vínculos entre Al-Qaeda y formas de vida jovianas. Despliegan operación militar a fin de “liberar al satélite de la amenaza del terrorismo”.

jueves, 31 de julio de 2008

Nunca duerme - Ronald R. Delgado C.


NUNCA DUERME
Ronald R. Delgado C.

Sin prisa; Samara subió una vez más por las húmedas paredes del oscuro pozo. Retorciéndose, alcanzó el borde y miró afuera, el cabello negro resbalando sobre su rostro. Entonces su cuerpo vibró y de pronto se encontró de pie, descalza, dejando tras de sí un riachuelo de agua turbia. Afuera, la espesa niebla se confundía con un sinfín de corredores hacia el otro mundo, repletos de imágenes de vida de sus futuras víctimas.
La muchacha observó cada corredor, y al cabo de un interminable minuto decidió: por ahora, no más televisores. Es el momento de llegar a ellos a través de los monitores.
Así que acercándose a uno, escrutó en su interior. Antes de traspasar, sintió cómo la víctima, del otro lado, pudo verla…

sábado, 19 de julio de 2008

Oda a la envidia - Ronald R. Delgado C.


ODA A LA ENVIDIA
Ronald R. Delgado C.

Quiero intoxicarme con tus labios.
Deseo embriagarme con el sabor de tu carnosa piel.
Necesito perderme entre tus brazos, y sobre tu pecho desfallecer.
Quiero que me asesines con la mirada, y que tus uñas agudas tatúen mi ser.
Deseo que susurres a mi oído y me digas que contigo, Angelina, todo estará bien…
¡Qué demonios! Al diablo la poesía: ¡Maldito seas, Brad Pitt!

martes, 15 de julio de 2008

En la ribera de la noche plutónica - Ronald R. Delgado C.


EN LA RIBERA DE LA NOCHE PLUTÓNICA
Ronald R. Delgado C.

Una vez —escribió Edgar—, al filo de una lúgubre media noche, mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido…
—¡Nunca más! —gritó el cuervo.
—¡Cállate! —espetó el escritor, ofuscado. Tras recobrar la calma, prosiguió su trabajo: oyóse de súbito un leve golpe, como si suavemente tocaran…
—¡Nunca más! —insistió el ave.
—¡Basta! —gruñó Edgar, y se abalanzó sobre el oscuro cuervo.
El ágil animal, con un par de aleteos, se libró de la arremetida y voló tranquilo hasta el busto de Palas sobre el dintel de la puerta.
—¡Nunca más! —exclamó de nuevo, burlón.
Derrotado, el escritor hundió el mentón en el pecho y pensó: ¡Maldito el día que Leonora me pidió cuidar de su parlanchina mascota!

viernes, 11 de julio de 2008

Clic - Ronald R. Delgado C.


CLIC
Ronald R. Delgado C.

Hago clic.
Mi mano mueve el ratón y consigo el puntero en el monitor. La máquina cobra vida y cumple su propósito. Hago clic, y con ello justifico mi existencia.
Las imágenes rutilantes del monitor se reflejan en mis ojos, y si veo de cerca, mis ojos se reflejan en la superficie del monitor. Alrededor, la escena se repite interminablemente: cabezas gachas y cuerpos encorvados ante el computador, todos ocupados haciendo clic.
Al regresar la atención al monitor, de pronto un extraño pensamiento recorre mi mente: ¿Estoy en realidad observándolo, o él me observa a mi?
Reflexiono, apenas unos segundos, hasta que el pensamiento se disipa por completo cuando el ratón sube encima de mi mano, la mueve, y hace clic.

lunes, 7 de julio de 2008

Capítulo final - Ronald R. Delgado C.


CAPÍTULO FINAL
Ronald R. Delgado C.

Cuando el corazón de Phil se detuvo, la realidad a su alrededor se desdibujó en un millón de partículas relucientes que se arremolinaron hasta formar la joven y delicada figura de Jane.
—¿Jane? —preguntó Phil, perplejo—. ¿O son los fosfenos una vez más?
—¡No seas tonto! —soltó la muchacha—. Olvida los fosfenos y ponte a trabajar. —Estiró la mano y le entregó una hoja de papel en blanco.
—Es hora de que termines la Exégesis… —dijo, solemne.
Phil, desconcertado, observó el pálido papel con detenimiento durante unos segundos. Sin tener la certeza de cómo comenzar, escribió por título lo primero que vino a su mente: El Imperio nunca terminó.
Jane asintió satisfecha…