miércoles, 5 de mayo de 2010

Infidelidades - Víctor Lorenzo Cinca


Aunque lo está viendo con sus propios ojos, no quiere creerlo. En el rincón más oscuro del parque, ella -su princesa, su prometida- está besando apasionadamente a otro. No se lo piensa un instante y se dirige colérico hacia el chico rubio. Le agarra por el cuello, le atiza dos puñetazos y, una vez en el suelo, le propina patadas hasta hartarse. Complacido tras la paliza, se enciende un cigarrillo y se marcha a casa. Sobre el pavimento, tirado junto al arco, con un ojo morado, el labio partido y las alas rotas, Cupido maldice su suerte mientras una pareja con un par de flechas de oro clavadas en la espalda continúa besándose ajena a lo que ocurre a su alrededor.


Tomado de "http://realidadesparalelos.blogspot.com/

Se nos va de las manos - Óscar Román Alconada


—Señor, mire la imagen que ha captado el monitor, debemos abortar el estudio. El acelerador de partículas se nos ha ido de las manos. Íbamos a estudiar los elementos fundamentales de la materia, y ahora no sólo tenemos pululando varios ovnis, ¡hemos encontrado un elefante! Los ovnis son lo de menos porque no gustan, pero el elefante, ¿sabe lo que van a tardar en querer sacarlo las protectoras de animales?

Tomado de http://oscarroman.com

Sobre el autor: Oscar Román Alconada

Presupuesto entre cuñados - Óscar Román Alconada


—En el presupuesto que me has dado pone tres mil euros por pintarme la casa, reformarme el baño y la cocina. Pero cuñado, ahora que somos familia, te doy trescientos euros y te vienes a comer un día a casa.
—No estoy seguro que me vaya a gustar comer en esta casa reformada con trescientos euros.

Tomado de http://oscarjavascript:void(0)roman.com/

Sobre el autor: Oscar Román Alconada

Instrucciones on line - Alejandro Ramírez Giraldo


El supuesto cadáver seguía caliente. Le tomé el pulso en varios puntos y no había vida. Pero se me estaba acabando el tiempo. Volví a palpar su rostro y su temperatura estaba alta, como con fiebre. ¡Dios mío, qué había hecho mal! Saqué el celular y me conecté a internet. Busqué nuevamente la página donde se explicaba paso a paso cómo cometer un crimen perfecto pero no la hallé; tampoco la había guardado en favoritos.


tomado del blog: http://cuentominicuento.blogspot.com/

Sobre el autor: Alejandro Ramírez Giraldo

lunes, 3 de mayo de 2010

Final de viaje - Antonio Cruz


Se arrastra con gran esfuerzo por el estrecho túnel que está anegado por un líquido viscoso y tibio.
A pesar de ello avanza. Una extraña fuerza exterior lo empuja alternativamente hacia delante y atrás. Su corazón aletea desbocado y sus músculos, pequeños pero fuertes y flexibles, se esfuerzan al máximo.
Un largo instante y siente una explosión. Sus ojos son heridos por la luz.
Mientras un grito desgarrado escapa de su garganta y sus pulmones aspiran aire nuevo, una mujer grita: “Ha nacido un varón”.

Excelso Plinio Galeno (Ars médicus - Siglo II)

Fotografía de Cristina Granados (cristinagranados.es)

sábado, 1 de mayo de 2010

Literalmente - Lucila Pinto


“Te voy a comer a besos”. Ese fue el presagio de lo que iba a ocurrir esa noche entre los amantes. La madrugada siguiente solo quedaban en la habitación algunos huesos y vísceras, aquellos órganos que los dientes no habían podido despedazar. Ahora, los dos eran un cuerpo. Antropofagia.

El acompañante - Javier López


El viejo marinero se está convirtiendo en una incómoda compañía.
A la gente le resulta llamativo. A todos les hace sentir curiosidad verme envuelto en humo cuando transito por las calles. Los niños me señalan y los padres miran con sorpresa.
Algunos se giran cuando estoy a sus espaldas. Parece gustarles el olor a tabaco de pipa, que es un olor atractivo para muchas personas, incluso las no fumadoras. Sin embargo, esto me impide entrar con él en la mayoría de los lugares públicos.
Lo peor de todo son las quemaduras. Algunas, de segundo y tercer grado. Y eso resulta doloroso, aunque digan que a todo acaba uno por acostumbrarse...
Pienso que cuando el grabador me hizo el tatuaje del viejo marinero en el hombro, al menos debió avisarme de que fumaba en pipa.

jueves, 29 de abril de 2010

Altar – Ruy Feben


Una mano no dejaba de temblar sobre el altar, como si latiera aún pegado a sus arterias el corazón que palpitaba con furia dentro de mi torso desnudo. Junto a la pirámide, miles celebraban con ojos encendidos otro sacrificio para el dios que nos dejaba vivir, con una sola mano, desde siempre. Pero pasó algo nuevo esa noche: el dios bajó y con mi mano cercenada mató a todo el pueblo.
Cuando mi propia mano alcanzó mi cuello, desperté.
En medio de la noche negra, no sé si lo que parpadea es el despertador o el ojo lejano de un dios. Me percato de mi brazo dormido hasta que en la oscuridad mi mano se mueve contra mi voluntad, escala las sábanas, alcanza mi cuello.


Tomado de http://elclaxon.arts-history.m/

Liliputiense - Walter Böhmer


Caliente como una pava pateó un clip que le arrancó un alarido de dolor, corriendo sobre un solo pie llegó a las patas de la silla e intentó trepar sin éxito. Miró hacia arriba y maldijo su puta suerte, ese rayo debía agrandar su pene, no encogerlo por completo.


Tomado de http://blogs.clarin.com/apologiadelosmiedos/

Aritmética - Víctor Lorenzo Cinca


Claro que puedes hacerlo, Chus, cómo no vas a poder. Sólo es una multiplicación. Y de las fáciles. Venga, por favor, por lo menos esfuérzate un poco, hazlo por nosotros. Sabes que confiamos en ti, eres capaz de esto y de mucho más. Inténtalo, por lo menos. Además, hasta que no termines la multiplicación no podemos ir a comer, ya lo sabes. Primero son las obligaciones. Y mira ya qué hora es. Nosotros empezamos a estar hambrientos, ¿tú no? Está bien, si quieres te podemos ayudar un poco, pero debes hacerlo tu solito, ¿de acuerdo?

Harto de tanta insistencia, Jesús cogió los panes y los peces, y los multiplicó.


Tomado de http://realidadesparalelos.blogspot.com/

El insomnio de Spiderman - Víctor Lorenzo Cinca


Por culpa del zumbido de una mosca noctámbula, Peter Parker sigue dando vueltas bajo las sábanas, en su apartamento neoyorquino, sin poder pegar ojo. De pronto, gracias a sus superpoderes arácnidos, percibe el accidente en el teleférico, en las afueras de la ciudad, donde la vida de seis personas ―entre ellas dos mujeres y un niño― pende literalmente de un hilo. Sólo él puede actuar con la rapidez necesaria; ni los servicios de emergencia, ni la policía ni los bomberos son capaces de actuar con tanta celeridad. Debe darse prisa: el deber le llama. Salta de la cama, se enfunda el ceñido traje azul y rojo y acude heroicamente al rescate, no sin antes lanzar por sus muñecas unos pegajosos hilillos hacia el techo y empaquetar a la mosca, con pacientes movimientos circulares, sin prisa alguna, en un sedoso capullo. El instinto es el instinto, lo demás puede esperar.


Tomado de http://realidadesparalelos.blogspot.com/

domingo, 25 de abril de 2010

Memoria del mundo – Sergio Gaut vel Hartman


La felicidad, la belleza y la alegría empezaron a cotizarse en todas las bolsas del mundo. Pero la gran demanda de unos bienes tan exquisitos no tardó en provocar una tremenda distorsión en el mercado. El precio se fue a las nubes y los únicos que pudieron adquirir las acciones, los viejos magnates endurecidos por el juego del poder, los políticos corruptos, los usureros y los ladrones, no sabían manejar especies tan delicadas. Las guardaron en cajas de seguridad, en bóvedas protegidas y sustrajeron del uso público algo que siempre, aún en la desgracia, había sido el consuelo de la gente. La humanidad se extinguió, claro, y así fue como las nutrias heredamos la Tierra.

Contra la desigualdad - Óscar Román Alconada


Hoy se ponen a la venta las entradas para el concierto contra la desigualdad entre los países ricos y pobres. Participarán las estrellas más importantes del panorama musical. La entrada de butaca tiene un precio de cinco euros y la de palco de doscientos. Protección Civil recomienda, a los que entren de butaca, evitar movimientos bruscos para que no se caigan los de palco.

Tomado de http://oscarroman.com/

El otro mundo – Ruy Feben


R cae en coma sabiéndose el único en el mundo que conoce la Clave. Con el cuerpo entubado, entra en una pesadilla en la que espera nervioso, en un cuarto blanco, junto a un teléfono.
Ring.
R contesta, sueña que contesta, tiembla. Una voz que no parece de este mundo exige saber la Clave: de ella depende la salvación de este mundo u otro, R ignora cuál. En cuanto R responde, el auricular suelta un tono agudo que llega al infinito.
El cuerpo entubado de R yace en la cama del hospital. Si despertara, vería por la ventana lo que en sueños había previsto: una explosión acercándose hasta calcinarlo, una salvación detonada con alguna Clave, desde quién sabe qué mundo.

Tomado de: http://elclaxon.arts-history.mx/

viernes, 23 de abril de 2010

El pozo, el árbol, el hijo y un libro - Saturnino Rodríguez Riverón


Como todavía no tengo el agua —no he cavado el pozo aún—, tampoco el árbol ha sido plantado. Y si no tengo el árbol para que el niño suba a sus ramas y desde allí conquiste el mundo, pues el hijo no ha nacido. Sólo me queda el relato de estas carencias como primer página del libro que escribiré. A partir de mañana comienzo a cumplir el adagio.

Palos de ciego - Juan Armando Epple


En el día los videntes se apoderan de la ciudad y miran con lástima a los que titubean en las esquinas, tratando de adivinar el cambio de luces, y luego tratan de abrirse paso entre la muchedumbre tanteando la vereda con sus bastones blancos.

En la noche los no videntes se aventuran sin problemas por las calles, cruzan de uno a otro extremo de la ciudad, tratando de no atropellar a esos pobres transeúntes que titubean en las esquinas, aferrados a unos bastones blancos que alguien les ha prestado.

Tomado de http://www.letrasdechile.cl/

Impuntualidad femenina - Karla Preciado Mendoza


Querida Tamar:

Desde pequeño he odiado las demoras. Ya se ha ocultado el sol y ha venido la luna, mujer impuntual. Ayer acordamos estar al atardecer en tu cuerpo. Te dejo y sigilosamente me aproximo al mío.

Onán.

Apocalipsis - Ruy Feben


Meses después me percaté del tamaño de mi error: haber dejado el ejemplar de El Principito, que había tomado del anaquel de literatura universal de la biblioteca, en el de literatura infantil. Cuando volví, la lenta calma del recinto encerraba monstruos silenciosos reptando cada letra: en política estaba el Golem de Meyrink, en arquitectura las Ruinas Circulares de Borges, en filosofía libros de JG Ballard y en autoayuda el Quijote. Quién sabe cuántas cartas de relación se lean ahora como manuales de ingeniería.

El terror golpea: me abalanzo sobre la sección de libros religiosos, esperando con toda mi fe no encontrar ahí a la Biblia hablando de dios de nuevo.

Tomado de: http://elclaxon.arts-history.mx/

lunes, 19 de abril de 2010

Efemérides - Víctor Lorenzo Cinca


Hoy se celebra el segundo centenario del fallecimiento del señor Charles Mann, célebre científico y médico estadounidense, reconocido mundialmente por ser el descubridor de la vacuna contra la muerte, proclamó con solemnidad el anciano orador ante un envejecido y decrépito público.


Tomado de Realidades para Lelos

Imagen: Park de Leonid Afremov

El detalle invisible - Sergio Gaut vel Hartman


—¡Partime al medio! ¡Rompeme toda! ¡Haceme tuya! —exclamó la mujer, excitada por la perspectiva de un coito memorable con el extraterrestre. Los alienígenas habían llegado esa misma tarde a la Tierra, y en lugar de acordar un tratado de paz con los capos del planeta o arrasar las ciudades a sangre y fuego, se habían limitado a salir de las naves como un enjambre de abejas, ávidos y curiosos como turistas japoneses, simpáticos y bellos, idénticos en todo a los humanos, excepto por un pequeño detalle casi invisible: en su lenguaje no existían las metáforas.


Imagen: Flow of Love de Leonid Afremov

Ahora que no miran - Óscar Román Alconada


―Además me voy a chivar a mis padres ―le dijo mientras vaciaba la mochila en el suelo.
―¿A ti qué más te da? Además son como los que usas tú, de los buenos. Venga, mételos otra vez en la mochila, que luego los repartimos.
―Pero, ¿para qué quieres tantos bolígrafos?
―¡Qué más da, si no los vamos a pagar! Nos quedamos unos cuantos y los demás se los vendemos a los compañeros de clase.
―Juanjo, seremos muy amigos, pero la tienda es de mis padres.

Tomado de http://oscarroman.com/


Imagen: Bottle Jazz 6 de Leonid Afremov

Inundación - Javier López


Hace dos meses que no deja de llover.
El nivel de las aguas está subiendo peligrosamente y las autoridades han recomendado refugiarse. Por eso me he abastecido de provisiones para poder estar una temporada sin salir de casa, como han aconsejado en los noticiarios. De momento estoy seguro: vivo en un segundo piso.
Así que ahora estoy poniendo en la despensa lo que acabo de comprar: las galletas sin gluten, pastillas de glucosa (en la radio: "Protección Civil mantiene la alerta roja por inundaciones. Seguimos recomendando que no salgan a la calle. Repetimos: no salgan a la...), glutamato para sazonar las comidas y glu... glub... glubb... ( ...calle, refúgiense en los apartamentos más altos. El nivel de las aguas podría elevarse por encima de los segundos glu glubbbbb... ").


Imagen: Fall, rain, alley... de Leonid Afremov

domingo, 18 de abril de 2010

De columpios a mecedoras - Laura Elisa Vizcaíno


—Mañana que es mi cumpleaños quisiera una fiesta con globos, pasteles de chocolate, helados de vainilla y serpentinas. Ojalá que puedan venir mis amigas y toda la familia, tal vez me traigan regalos. ¡Cómo no le pedí a mamá ese vestido amarillo para usarlo en mi día!
—Vidita, tranquilícese, yo creo que ni sus nietos vendrán a verla. Mejor la ayudo a pararse.

Cómplice inesperado - Jorge X. Antares


Sabía que tenía que hacerlo. Esa persona estaba haciendo mucho daño a sus personas queridas y ellas no tenían el poder y el dinero para combatirle. Recordó la última vez que utilizó su maldición. Escribió un pequeño relato acerca del matón que le hacía la vida imposible en el instituto y se lo dio a leer a la gente. A los pocos días, el matón murió repentinamente. Supo lo que había pasado. Sólo apuntó el arma y canalizó la energía de la gente que leyó el cuento... como ahora.

Historias de carretera (2) - Jordi Cebrián


Una gasolinera abandonada, ¿por qué no paramos y tomamos fotos?. Esos arbustos, como las películas, mira cómo ruedan. Fíjate, sólo quedan las paredes, los restos de un coche y esa especie de cobertizo, haz fotos ahí, ven, déjame la cámara, ponte ahí, en ese rincón, junto a esas maderas, estás guapísima, agárrate a esas cuerdas, así, cómo si estuvieras atada, qué suerte ha sido encontrarte, no tener que conducir solo, otras chicas tendrían miedo, tú, en cambio, tan amable, tan confiada; no, no temas, sólo quiero hacerte unas fotos, ¿dónde vas?... ¿quiénes son ellos?, ¿ya les conocías?, no, por favor.



Acerca del autor:

jueves, 15 de abril de 2010

La tregua (profecía) – Ruy Feben


A las 6 de la tarde el enjambre de gotas invade sin clemencia el valle de México. Una pequeña multitud huye hacia las resbalosas escaleras de metro Viveros, rústico refugio del nuevo siglo para sobrevivir la batalla que se libra desde que comenzó la memoria. El lago reclama su tierra desde el cielo: Tlaloc en avanzada sobre una horda en retirada. El embiste final: a punto de estar bajo techo, una niña resbala, cae de nuca contra el escalón de mármol.
Arriba, Tlaloc observa. Llama a sus generales para cantar victoria. Abajo, la niña se convulsiona frente a una multitud ensombrecida, que no se percata de que afuera la lluvia cede: el sacrificio ha sido saldado.

Tomado de: http://elclaxon.arts-history.mx/

Imagen: Max Ernst "Europa tras la lluvia"

Incompatibilidades – Sergio Gaut vel Hartman


“Prohibido escribir en esta pared”, rezaba el cartel escrito precisamente en esa pared, y así permaneció durante semanas, sin que nadie le prestara atención. Pero un día acertó a pasar por ahí un sacerdote que se detuvo, leyó lo escrito y reflexionó sobre las prohibiciones en general y en particular sobre la que determinaba la incompatibilidad entre rezar y ser el capo del cartel de Mexicali.

Imagen: Paul Klee "Contemplating"

Leyendas urbanas (1) – Héctor Ranea


La colina de piedra amaneció amarilla. Durante la noche Jerzy la había pintado y había huido. Conocía la leyenda de que un circo vendría al pueblo amarillo y robaría niños para darlos de comer a tigres y leones. La gente huyó y, cuando los saltimbanquis llegaron, encontraron sólo ratones para alimentar a sus dragones hambrientos.

Imagen: Salvador Dalí "Desnudo en el desierto"

El francotirador - Alejandro Ramírez Giraldo


Es maravilloso observar al enemigo desde arriba, verlo tomar el sol, tranquilo, indolente. Entre sus guardaespaldas se cree invulnerable. A veces, durante el día, apunto mi arma hacia su rostro y lo veo sereno, imperturbable, afortunado. Lo puedo matar asépticamente, mientras sonríe o acaricia a su amante. Yo decidiré cuándo debe partir hacia el infierno. Morirá ignorando que un hombre ofendido lo cuida como un Dios y que vive gracias a su misericordia.

Tomado del blog: http://www.minicuento.com/

Imagen: Salvador Dalí "El horizonte olvidado"

Sobre el autor: Alejandro Ramírez Giraldo

Castigado - Óscar Román Alconada


Dile que se olvide de la bicicleta que nos pidió por su cumpleaños. No va a ir con sus compañeros de viaje de fin de curso, está castigado. Dile que va a estar todo el verano sin propinas. A ver si tengo suerte y encuentro trabajo pronto, no sea que le dé por aprobar en septiembre y me quede sin coartada.

Tomado de http://oscarroman.com/

Imagen: Paul Klee "17 Astray"