
Ella estaba hecha de palabras: ojos de luz, corazón de lluvia, pies de insomnios, frente de surcos, manos de mariposa, vientre de luna. En días nublados solía echarse en la estancia y para matar el tiempo, jugaba a re-crearse: corazón de luz, ojos de lluvia, frente de insomnios, pies de surcos, manos de luna, vientre de mariposa. O bien, ojos de insomnios, corazón de luna, pies de mariposa, frente de luz, manos de surcos, vientre de lluvia; o bien...
3 comentarios:
Qué bello ensamble de palabras
Gracias :-)
Interesante texto, que de alguna manera me parece que con ironía y sentido del humor, hace burla de esa poesía y narrativa donde la palabra se vuelve puro accesorio.
Saludos.
Publicar un comentario