jueves, 11 de septiembre de 2014

El final - Nélida Magdalena González y Cristian Cano

Luego de una tempestad que duró dos semanas, escampó. Los lugareños salieron de sus casas a observar el cielo: temían por la siembra y era probable que se hubiese perdido todo.
Don Héctor, un anciano del lugar, estaba quieto. Parecía inmovilizado.
—¿Qué pasa abuelo? —le dijo su nieto—. La lluvia calmó, no cae una gota
—Demasiada calma —respondió preocupado.
El aire denso inquietaba a todos. Las miradas cómplices daban a entender que esperaban algo raro. No sabían lo que podía ser y tampoco era una sensación familiar.
Menos los niños, que jugaban en los charcos, estaban todos en vilo.
—¿Por qué no vas con esos chicos? ¿No te gusta embarrarte?
—No —respondió su nieto—. Quiero estar con vos. Hace mucho que no hablamos.
—No es un buen momento para hablar. Mañana, si querés.
—No mirés más el piso, abuelo —Héctor lo miró—. Me da miedo.


In - Mario Benedetti


―Veamos ―dijo el profesor ―¿Alguno de ustedes sabe que es lo contrario de “in”?
―¡Out! ―respondió prestamente un alumno.
―Bueno, no es obligatorio pensar en inglés. En español, lo contrario de “in” (como prefijo privativo, claro), suele ser la misma palabra, pero sin esa sílaba.
―Sí, ya sé, profesor: “insensato” y “sensato”, “indócil” y “dócil”, ¿no?
―Parcialmente correcto. No olvide, muchacho, que lo contario del invierno no es el vierno, sino el verano.
―No se burle, profesor…
―Vamos a ver… ¿Sería Ud. capaz de formar una frase, más o menos coherente, con palabras que si son despojadas del prefijo “in”, no confirman la ortodoxia gramatical?
―Probaré, profesor. “Aquel dividuo memorizó sus cógnitas, se sintió dulgente, pero dómito. Hizo ventario de las famias, con que tanto lo habían cordiado, y aunque se resignó a mantenerse cólume, así y todo en las noches padecía de somnio, ya que le preocupaban la flación y su cremento.
El profesor admitió sin euforia:
―Sulso, pero pecable.

Acerca del autor: Mario Benedetti

Precio Reducido - William E. Fleming




El presentador de la TV con su sonrisa plateada gritó al público…

—Y Juan es nuestro afortunado ganador… ganó el premio de... —esperó unos segundos para que coreara el público— el precio reducidooo.
Todos estallaron en aplausos.
—Díganos —le colocó el micrófono en la boca— en qué se gastará el dinero…
Juan miró al presentador y a la cámara nervioso. —Bueno yo, tengo tan pocas ganas de volver al trabajo… que creo que lo compraré y seré uno de esos jefes que solo están en una silla llamando por teléfono.
—Ah, sí, ¿en qué trabaja usted?
—Bueno yo soy, vendedor… vendedor de aire acondicionado.
La cámara enfocó al presentador luego a Juan.
—Sabe que esto es Suecia, aquí siempre hace frío.
—Sí, eh, por eso sólo los vendo en verano.
—Eso es ser un mercader inteligente… —dijo riendo el presentador.


El Autor: William E. Fleming

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Intentos - Héctor Ugalde

Intenta dormir. No puede.

Recuerda los intentos hablar, de aclarar las cosas.

Los intentos de acercarse.

Los intentos de reconciliarse.

El intento de no sentir dolor.

El intento de olvidar.

El intento de cerrar los ojos.

El intento de esquivar el auto.

El intento de no sentir dolor.

El intento de no cerrar los ojos.

Intenta despertar. No puede.


El autor: Héctor Marcial Ugalde Corral

Sonámbulo - Silvia Milos

Dormido tomó las pastillas. Estaba seguro de que se olvidaba algo.

Todavía con los ojos cerrados y los puños apretados volvió hacia la cocina.Abrió lentamente el cajón de los cubiertos como si fuera una película.

Tanteó y agarró el cuchillo del lado del filo, ni eso lo sacudió. Luego

Con pequeños y seguros pasos llegó hasta donde estaba Ella. Levantó con fuerza lamano, y se despertó.

La autora:  Silvia C. Milos

Cuántos más Otelos más Pinochos – Ana Caliyuri

El libro amarillento dejaba ver las telarañas que lo envolvían. Soplé con inquietud el polvillo antiguo, después de todo siempre se aprende de aquello que el tiempo no ha destruido. Llamó mi atención el título: De Otelos y Pinochos, rezaba la tapa en rojo púrpura. Parece ser que en este depurado libro el mentado moro (Otelo) padecía raptos agudos de melancolía que lo impulsaban a continuas infidelidades con distintas damas de la época. Obviamente que la historia escrita por masculinas plumas han ocultado la verdadera versión y es más, parece ser que el caballero de su confianza fue Pinocho. En todos lados se cuecen habas, y en la literatura también. Cualquier similitud con el hoy es sólo cuestión de naturaleza humana…

La autora: Ana María Caliyuri

La entrevista - Sergio Fabián Salinas Sixtos

Un estudio de televisión, dos sillones, una mesita de centro y dos personajes. El escritor fuma, entorna los ojos y escucha con paciencia a su interlocutor, en ocasiones asiente. Ante una pregunta, el escritor se quita las gafas y contesta: «Creo en fantasmas». El periodista hace una acotación, cita a Henry James, habla de la psicología de la narrativa, la proyección del autor en su propia obra, el fin último del cuento y con sorna, manifiesta la incertidumbre y falsedad de lo fantástico. El escritor sólo sonríe, se eleva en el aire y desaparece.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Mal necesario – María del Pilar Jorge


La criatura observa al hombre dormido. Para su gusto, es un ser rústico: los pelos le sobresalen de la cabeza, del cuerpo, de las piernas y hasta de la punta de la nariz. Su apariencia es realmente desagradable. Pero debe aceptar que el humano tiene la suficiente fuerza y agilidad para desenvolverse en su hábitat. Utilizando su mente le escanea la memoria: el hombre posee aptitudes sociales favorables para interconectarse con sus semejantes. 
La criatura se decide: es eso o desaparecer en un mundo hostil. Su plástico cuerpo se alza, se estira, se afina hasta alcanzar las dimensiones necesarias para penetrar por la boca del humano. 
El hombre se ahoga, tose, se despierta, se incorpora.
Luego, sonríe.

Acerca de la autora: María del Pilar Jorge

Guerra – Patricia Nasello






Una bala destinada al enemigo impacta por error en el vientre de la jirafa que se estremece y cae, presa de pánico y dolor, sobre las hierbas húmedas de la sabana.

El soldado que disparó el arma desaparece dentro de la herida que provocó por accidente, herida que no ha manado sangre: agujero de bordes redondeados, profundamente negro, a través del cual, pronto, también desaparece otro soldado compañero del primero y el avión que les servía de apoyo.
La jirafa agoniza, el olor que exhala repele incluso a los carroñeros.

La Autora: Patricia Nasello

El héroe de la noche se rebela – Héctor Ranea


Carlites, el inobjetable, era uno de esos superhéroes nocturnos que no tenían prensa. En realidad, no sólo no tenía prensa, ni heladera tenía, pero sí tenía una cama.
La mañana que narro, Carlites se levantó a la madrugada y al mear se dio cuenta de que lo hacía gris. Se miró y se vio gris en el espejo, como los de tez blanca que fuman mucho. No se pudo volver a dormir, así que con las primeras horas del alba salió a correr. Un gato gris se le cruzó y al esquivarlo, un auto gris casi lo pisa. Ya con franca luz diurna, los árboles grises y las rosas grises lo alarmaron. Salió disparado para el pañol. El dibujante se había quedado sin tintas de color, otra vez. Esto de pagar la tinta con la que lo dibujaban le estaba resultando cansador y oneroso.
Se fue sin decir más nada, gris pero con dignidad. Inobjetable, como siempre.

El autor: Héctor Ranea

martes, 2 de septiembre de 2014

El mago – Alejandro Bentivoglio & Guillermo Vidal






El mago prueba cortar al voluntario, pero no se conforma con contarlo a la mitad. Luego de partirlo y clavarle toda clase de espadas. Toma un hacha y la emprende contra el cajón como si estuviese talando un bosque. La gente comienza a asustarse y algunas mujeres dan breves gritos al verse salpicadas por la sangre que sale cada vez que la hoja del hacha se abre su paso.

─El verdadero truco esta en volverlo a armar, cualquiera puede agarrar un serrucho y empezar a cortar carne mejor que yo ─dijo el mago.
─¿Y no resulta traumático para el voluntario?
─Puede ser, ¿pero quién puede resistirse a los cinco minutos de fama?
─¿No ha tenido problemas?
─Algunos, con el armado, coloque al revés las manos y entonces lo tuve que volver a cortar, pero al final quedó bien, también hay que reponer la sangre, pero los espectadores siempre donan.

Los Autores: Alejandro Bentivoglio & Guillermo Vidal

Cerrilidad – Sergio Gaut vel Hartman & Daniel Alcoba


Las criaturas del fango emergieron sacudiendo las patas y atraparon a Valder antes de que el blátido alcanzara la novena casilla del tablero. Valder había prometido hacer de Samsa en una obra escolar, para lo cual intentó conseguir el disfraz correspondiente en una de las grandes tiendas del pantano, pero no tuvo en cuenta que los engendros lovecraftianos toman el té con la puntualidad de los personajes de Wonderland. —No irás a ninguna parte —dijo Nyarloztharet con una voz tan profunda y pedregosa que Valder se hizo encima. También se le descontrolaron las enzimas.
Seis patas, dos élitros, dos alas, dos antenas como floretes detectando sabores, olores, sonidos, suelen enfangarse macabra o macabeamente en la jalea para la última pesadilla.
Las hormigas no perdonaron a Valder ser cucaracha y lo arrojaron a un estanque de miel de azahares y madreselvas, sumiéndolo en un placer donde se enviscó para siempre.


Los Autores: Sergio Gaut vel Hartman & Daniel Alcoba

Inteligencia perdida – Luciano Doti


Hay una práctica adolescente que hace dilapidar vitalidad. Especialistas advierten que produce fatiga crónica, incapacidad para concentrarse, perdida de memoria y hasta se ve afectado el coeficiente intelectual...
Pablo no hizo caso a esas advertencias y continuó con su vicio. Era para él la única manera de paliar las ganas de estar con una mujer.
Llegó el día en que conoció a una chica que estaba dispuesta a salir con él. A modo de romper el hielo, le preguntó:
—¿Qué es lo que más te gusta en un hombre?
—Su inteligencia —respondió ella, y Pablo no comprendió cómo podía decir eso. De hecho, entender cualquier cosa ya se había convertido en ardua tarea para él.

Acerca del autor:  Luciano Doti

Dreamers (Sector 21) - Raquel Sequeiro


Vago entre ojos cristalinos, entre muertos que se erigen levemente en las tumbas, para mirarme, abiertas como mis venas, el aire azulado me trae el recuerdo de una canción, de esa canción, oh darling, de esa canción que bailábamos cuando éramos casi unos niños. La mecedora antigua, perfumada, resplandece como un trono de reyes, la baba se escurre por la comisura de los labios, a la derecha, pero aquí no hay un final, sino que despertarás en el área 34, la de los no muertos, con sangre en los labios por la bofetada. ¿Vuelvo a tener quince años, vuelvo a soñar con lo mismo? Ellos controlan mis constantes vitales y despertaré adulto para incorporarme a la guarnición 16. Ya nadie es libre a causa de la guerra, ni siquiera para soñar.

Acerca de la autora: Raquel Sequeiro

jueves, 28 de agosto de 2014

Asunto de gravedad - Héctor García


Aquella noche también le robé el coche al Dr. Brown sin que se diera cuenta, pero con un objetivo bien definido. Secuestré a Guillermo Tell a punta de pistola y lo llevé derecho al manzano donde descansaba Newton. Acto seguido intimé al arquero a disparar, y la manzana que caía en ese momento, en lugar de golpear la cabeza del genio, reventó en mil pedazos. De vuelta en el vehículo, encontré bajo el asiento la prometida bolsa con monedas de oro y una nota de agradecimiento.
Ya en casa, me di una ducha rápida y fui a ver a mi hijo. El pobre se había quedado dormido sobre sus apuntes; parecía que al día siguiente tenía un examen sobre la ley de gravitación de Hooke...

Acerca del autor: Héctor García

Patear el tablero – Héctor Ranea

—Tal vez te diste cuenta —grita la Muerte, disfrazada de Bengt, a Antonius Block— y te niegas a aceptarlo. Si llevo mi Dama al escaque del Caballero, es Jaque Mate.
Y dicho y hecho. Mueve su ficha displicentemente con su mano invisible. Ríe exultante:
—¡Jaque Mate!
—¡Pero esto es un juego de Truco, imbécil! —grita el Caballero, tirando sobre la mesa el ancho falso de Copas. Endgame.
Nada que hacer para la muerte. Deberá esperar a que pasen otra vez la película en el Canal de los Sollozos Hundidos.

Acerca del autor: Héctor Ranea

No era posible - Paula Duncan

Esa noche el mundo y sus adyacencias le eran desfavorables; el universo entero sentía una marcada oposición hacia su irreverente manera de pensar; no era posible que alguien pusiese en su mirada las decisiones más relevantes de su propia existencia, no podía, no; el motivo era exactamente porque nunca veía lo que los demás y sobre todo porque sus resoluciones eran perfectas... el hábito se estaba haciendo contagioso y eso no era posible de aceptar...

Acerca de la autora: Paula Duncan

miércoles, 27 de agosto de 2014

Terapia de choque - Raquel Sequeiro.


Demian sentía un terrible dolor de cabeza. Pronto comenzaron a asaltarlo malos pensamientos, algunos sueños purulentos y el deseo apelmazado de regresar con su mujer, Carol, cuando los niños tuviesen la edad suficiente para comprender que el señor del salón no era su padre sino una copia perfecta hecha por los laboratorios Burroughs. Los malos pensamientos se materializaron, lo ataron a una silla y lo amordazaron, cuando todavía no habían salido los demás- quienes no tardaron en salir, vestidos de percebes, gritando “¡Fiesta, fiesta!” con un perentorio tono de voz que le recordó a sus hijos pequeños-. Pronto irían a la universidad de Washington ( mientras, Demian se curaba de una enfermedad venérea, que había cogido en Somalía y que lo mantenía aislado en una celda para enfermos).

Acerca de la autora: Raquel Sequeiro.

Prodigio - Sergio Fabián Salinas Sixtos


Cthulhu el que es nombrado y temido se desplaza etéreo por el paisaje, la presencia divina hace que los humanos se postren a su paso. Sólo vivimos para adorarlo y cumplir los deseos de nuestro amo. Cthulhu el infinito, el dador de vida y de muerte extiende su visión ufano en el valle de las cosechas (hombres y mujeres esclavos) listos para alimentarlo. Es un honor el día de hoy, entregar a mi hijo para que sea devorado…

Acerca del autor: Sergio Fabián Salinas Sixtos

En el viejo país del viento - Raquel Sequeiro & Carlos Enrique Saldivar


En la fragua de Macinger Tan había dos baúles. Uno de ellos contenía las más hermosas tentaciones de la creación, el otro, los más afamados males. Cuando ardieron ambos y se evaporaron, mezclándose con la gente como un hálito, el mundo dejó de ser un lugar seguro. En el país del viento, donde se originó tal desbarajuste, los contenidos de ambos baúles se fusionaron a la perfección, cosa que no ocurrió en el resto del globo, donde los bienes y los males no se distribuyeron de forma equitativa. Es decir, en el país del viento todo es bueno y malo a la vez, esto confunde a los ciudadanos, los cuales se resguardan en sus casas, en bosques y otros lares, temerosos de ellos mismos y de quienes les rodean. 
En aquel sitio Dios posee cuernos, rabo y tridente, y Satanás realiza de vez en cuando alguna obra de caridad.

Acerca de los autores: Raquel Sequeiro & Carlos Enrique Saldivar

Better to explode than fade out - Sergio Gaut vel Hartman & Alejandro Bentivoglio


Decidió que lo sagrado no podía encarnarse y que entonces había que pensarse otra religión. Algo más etéreo que nunca pudiese solidificarse. Se entregó por completo al arte del aire puro, de los estados abstractos y de los gestos.
Corrió por todos lados, acelerando y desacelerando, trazando todos los caminos imposibles. 
El nirvana le llegó bajo la forma de una combustión espontánea. Sus cenizas quedaron esparcidas en la nada.
Hubo escépticos, pero el silencio posterior a cualquier risa, a cualquier ruido, era la consumación de su doctrina.

domingo, 24 de agosto de 2014

El rey de la Patagonia – Luciano Doti


Tomando coñac en Francia, Orélie lo planeó todo. Iría a la zona austral de Sudamérica, y sería proclamado rey de la Araucanía y la Patagonia. 
El viaje lo hizo cargado de sueños y proyectos; instauraría una monarquía constitucional; estaba seguro de que los aborígenes lo amarían.
Al llegar, se encontró con una región inhóspita y poca acogida para sus ideas que, entonces, ya parecían delirios.
Las autoridades lo declararon insano y fue deportado.
De regreso en Francia, Orélie pensaba: “A pesar de que otros crean que mi aventura fue un fracaso, yo supe ser un rey. Así que, por más que me llamen loco, ¿quién me quita lo bailado?”. Y volvía a tomar el mismo coñac, que ahora sabía a triunfo.

Acerca del autor: Luciano Doti

Un diente del sistema (pinchazo a la anestesia) — Cristian Cano


Hay un germen que despierta y florece: una etapa en la que predomina hasta que despertamos. Sí, existen otras realidades. Mientras nos usan inconscientes, las otras formas siguen su curso. Dirección que, dicen, buscamos. Es lamentable, porque esta fuente está aplacada por la preocupación y el miedo: terror que transforma en alimento. Nos dan de comer. Si se logra germinar la posibilidad que llevamos encima, esas flores van a enseñar las intenciones más lindas. Entonces, el miedo seca. 
Ejemplo
¿Por qué, acá, conducimos tan mal y no respetamos las leyes? Esta misma persona, en otro país, es un conductor ejemplar que asevera: ¡Ah, ahora sí! Recuerdo que las normas dan forma al respeto por los demás, acá y en cualquier otra ciudad: pequeño ejemplo de que las leyes funcionan. La inoperación nos pertenece. Enfoquemos en esto.

Acerca del autor: Cristian Cano

Mucho cariño — Ada Inés Lerner & Carlos Enrique Saldivar


Un empresario de Titán firmó hoy un contrato con nuestros gobiernos para estudiar la instalación, en el futuro, de una industria de pequeños robots cariñosos. El Ministro del área afirmó que este tipo de máquinas hacen sonreír a la gente y esto es bueno para la salud pública. La Directora de RRHH dijo que el «Noni» saldrá a la venta en febrero en Titán. «Noni» brinda cariñitos suaves con las manos y emite susurros y otros ruidos. El producto resulta un éxito en todos los mundos, sobre todo en la Tierra. Los Nonis se venden por millones. Casi todos los hogares del sistema tienen, al menos, un Noni. Surgen ciertas complicaciones: los nonis son excesivamente cariñosos, los individuos abusan de aquello hasta límites perversos, argumentan ser correspondidos por los robots. Hace unos meses se autorizaron los matrimonios entre humanos y nonis. Hoy se apreciará el nacimiento del primer bio-noni.

Acerca de los autores: Ada Inés Lerner & Carlos Enrique Saldivar

Calor extremo, frío extremo – Sergio Gaut vel Hartman & Eduardo Poggi


Advertí que algo penetraba en mi cerebro y me producía un dolor insoportable. Era como si me hubieran perforado el cráneo con una aguja de acero al rojo y luego esa misma aguja se transformara en un puñal de hielo. Perdí el sentido, por cierto, y cuando desperté me encontraba en un lugar desconocido y me rodeaban unos seres sin forma que podían comunicarse conmigo sin pronunciar palabra. Algo habían cambiado en mí para que percibiera sus mensajes, incluso mi forma, ya que el reflejo de mi figura en el vidrio de la ventana me lo confirmaba. Después me prometieron miles de cosas: potabilizarían el agua del planeta, erradicarían las miserias, eliminarían las enfermedades. Siempre que yo lo consintiera, claro. Pero pensé: si ni siquiera respetaron mi forma. Nada de lo que prometían debía ser cierto. ¡Tanta experiencia tenía yo en estas actitudes de promesas incumplidas!

Acerca de los autores: Sergio Gaut vel Hartman & Eduardo Poggi

jueves, 14 de agosto de 2014

Palabras que matan —Nélida Magdalena Gonzalez


Jorge, estaba a punto de casarse. Recorría una avenida que le habían recomendado donde vendía lindos trajes.
Mientras miraba una vidriera apareció una gitana. 
—No compres, el matrimonio no se va a realizar —dijo.
—¿Quién le dijo que me voy a casar? —asustado.
Ella sonrió, le dijo que era vidente y se fue. Jorge, decidió seguirla. La tarea no fue fácil, la gitana se escondía y él quería que le dijese algo más.
La vio en la vereda de enfrente. Cruzó la avenida sin mirar el semáforo que no le daba paso.
El chofer de una camioneta intentó frenar, pero fue en vano, Jorge yacía bajo las ruedas.
La gitana que miraba lo sucedido expresó:
—¡La gente cree todo lo que uno dice! —riendo.

Acerca de la autora: Nélida Magdalena Gonzalez

Para no salirse del hilo – Daniel Alcoba


Pen Thin, mi verdulero chino, nació en Junan pero vivió en Beijing (Pekín), hasta que defenestraron a Jiang Qing, viuda de Mao, con la Banda de los Cuatro. Ho Dan Thin, padre de Pen, era el joyero exclusivo de Jiang Qing. E hizo por encargo de ésta un retrato del presidente Mao Gran Timonel, dibujando la cara de Mao con el texto completo del Manifiesto Comunista de Marx y Engels. El Gran Timonel estaba tallado en bajo relieve en un troquel de acero que quizá pronto serviría para acuñar millones de medallas o botones metálicos.
Ho Dan Thin fue tan buen maestro de su hijo Pen Thin, que sólo aceptó morirse después de que Pen Thin recibiera su primer encargo artístico: una historia de China de diecisiete millones de caracteres sobre un hilo de plata que no tuviese más de dos milímetros de diámetro; sin salirse del hilo.

Acerca del autor: Daniel Alcoba

Franquicia - José Manuel Ortiz Soto


Son muchas las cosas que se han dicho sobre el origen de la carne para hamburguesas utilizada por conocidas cadenas de comida rápida transnacionales. Entrevistado al salir de uno de estos establecimientos la noche de ayer, el Flautista de Hamelin dijo estar retirado del negocio y tener la conciencia tranquila.

Acerca del autor: José Manuel Ortiz Soto

miércoles, 13 de agosto de 2014

Viaje por el río Leteo — Ada Inés Lerner


El crepúsculo asomaba débilmente. No sabía dónde estaba. Navegué hacia el poniente, supongo, para esconderme cuanto antes de la luz y de mis enemigos. 
Mis amigos y enemigos son seres vivos. 
Mis amigos son los pecadores más "cercanos" a Dios y la luz, es decir puestos en los primeros círculos, son los incontinentes, es decir aquellos que usaron el menor uso de la razón en pecar. 
Mis enemigos siguen siendo los violentos, cegados por la pasión, aunque tienen, como suele suceder un nivel de inteligencia mayor que los primeros. 
Los fraudulentos y los traidores, que quisieron y realizaron el mal conscientemente, y que no desean olvidar: como los que confiaron en Satanás, los traidores a la patria, los que abandonaron a los niños. 
Quizás éstos últimos desearían seguirme en este viaje por el río Leteo, en este viaje hacia el olvido.

Acerca de la autora: Ada Inés Lerner

Slurp - Raquel Sequeiro


Llueve. Todos los blasones se han dormido, las puertas y las escaleras. Llueve. El agua inunda los pozos, las baldosas ramificadas por raíces de árbol lloviente. El sol llueve, con lágrimas doradas de acuosa dulzura. Simplemente, llanamente, paralelamente al mundo de los Gorps, aquí llueve. Y, si no quieres que llueva, llora, los árboles llovientes odian todas las lágrimas.

Acerca de la autora: Raquel Sequeiro