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miércoles, 13 de agosto de 2008

Salvataje - Pablo Giordano



SALVATAJE
Pablo Giordano

—Entonces se tira…
—Entonces el tipo se tira y nada hasta la hijita. Ella se cuelga de su cuello y se los lleva la corriente.
—¿Y entonces?
—…a un kilómetro los bomberos habían atravesado esa soga que ponen de orilla a orilla. El tipo logró agarrarla. Ahí fue cuando la nenita lo mató. El agua la revoleaba y se desesperó, apretó tanto el cuello de su papá que lo ahogó.
—¿Me estás hablando en serio?
—Parece que el tipo palmó cuando ya estaba cerca el bombero, que pudo agarrar del brazo a la nenita antes que a su papá se lo tragara el río.

miércoles, 23 de julio de 2008

Fuego - Pablo Giordano


FUEGO
Pablo Giordano

Pasó con el bidón bajo el marco de la puerta desparramando la nafta, empujandome.
—¡Guille! —dije para llamar su atención. Terminó de vaciar los bidones sin hablarme. Yo no visitaba su laboratorio desde el año en que su compañero lo abandonó misteriosamente.
Lo vi llorar, las lágrimas (mezcladas con la transpiración) le mojaba la barba.
—¿Qué haces, Guille? ¿Qué te pasa?
—Nacieron ayer —dijo perturbado, moviendo los dedos de las manos con ansiedad—, nunca creí que fuera posible.
Señaló unos frascos grandes de mayonesa Hellman destapados, flechados con luz ultravioleta. Me acerqué. Adentro, unos pequeños señores gorditos, con bigotes y pelos en el pecho, arañaban el gel asqueroso en el que estaban sumergidos, queriendo escapar.
—Andate —dijo el Guille, lanzando el fósforo.