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martes, 9 de noviembre de 2010

La espera - Luisa María García Velasco


La mujer de la foto sonreía. Seguía siendo el amor de su vida, después de tantos años. Inconfesado siempre, oculto al mundo. Oculto incluso a los ojos de ella, que finalmente escogió a otro y fundó una familia. Pero ahora tenía su imagen, aquella foto suya que desde el papel enmarcado lo miraba a los ojos y le sonreía. A él le bastaba. Disfrutó de aquella primera experiencia de intimidad con ella, bajo el sol de mayo, con multitud de flores (lo demás no existía) rodeándoles. Decidió repetirla cada día. Le devolvió la sonrisa. 
Y después, lentamente, salió del cementerio.

martes, 22 de julio de 2008

Caprichosa - Luisa María García Velasco


CAPRICHOSA
Luisa María García Velasco

Me pidió que me cortara el pelo. Nunca antes había accedido a mutilar así mi identidad, pero la amaba tanto… Sacrifiqué después la barba y la moto (borrar mis tatuajes fue menos doloroso), y como ofrendas posteriores fueron cayendo el tabaco y la cerveza (comenzó a disgustarle el sabor de mis besos), mis colegas de juergas, los ligues pasajeros.
Por sugerencia suya busqué un trabajo fijo. Y al fin me presenté en su casa, rosas en una mano y mi vida en la otra. Estaba acompañada. Una grotesca réplica de mi antiguo yo. Agradeció las flores y pateó mi vida: “Has cambiado, lo siento”. Y miró embobada al otro tipo, que sonreía canalla mientras le manoseaba el culo.