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martes, 24 de diciembre de 2013

Supuestos Desastres - Virginia Cortés


A – Es todo muy interesante, pero si me disculpa usted, debo retirarme; la naturaleza llama…
B – Ah, claro. Desea usted ir al toilette, por supuesto.
A – No aclare, discúlpeme y listo.
B – Por supuesto.
A – ¿Y?
B – ¿¿Y qué??
A – ¿¿¿Y me disculpa o no???
B – ¡¡¡Que sí, que por supuesto!!! Vaya de una vez o nos va a dejar el charquito acá nomás. El charquito… ¿entiende?
A – Sí, sí… no aclare que oscurece.
B – No soy yo. Se acaba de cortar la luz.

Sobre la autora:
Virginia Cortés

jueves, 17 de octubre de 2013

Desastres Temporales - Virginia Cortés


A – Es todo muy interesante, pero si me disculpa usted, debo retirarme; la naturaleza llama…
B – Ah, claro. Desea usted ir al toilette, por supuesto.
A – Su apreciación es correcta.
B – Bien. ¿Y si no lo disculpo?
A – Tendré que insistir y convencerlo a través de la dialéctica. No sólo es un gran recurso sino que yo estoy, además, muy versado en la materia. Nos va a demorar un par de horas, tal vez, y le aseguro que usted me terminará disculpando.
B – Comprendo. Lo disculpo inmediatamente entonces ya que tengo un compromiso horario ineludible.
A – ¿Con la naturaleza?
Risa forzada del caballero B.

Sobre la autora: Virginia Cortés

martes, 4 de junio de 2013

Desastres Tecnorgánicos - Virginia Cortés



A – Es todo muy interesante, pero si me disculpa usted, debo retirarme; la naturaleza llama…
B – Ah, claro. Desea usted ir al toilette, por supuesto.
A – De ninguna manera. No me llama a mí, lo está llamando a usted. Noto visiblemente un temblor en los pantalones de su traje. Los dejo solos.
B – Ah, ya veo. Le agradezco me lo mencione. He dejado mi vejiga en “modo silencioso” a fin de no interrumpir tan ameno momento.


Acerca de la autora:
Virginia Cortés

domingo, 2 de junio de 2013

Desastres Interpretativos - Virginia Cortés


A – Es todo muy interesante, pero si me disculpa usted, debo retirarme; la naturaleza llama…
B – Ah, claro. Desea usted ir al toilette, por supuesto.
A – Al toilette no, al trampolín de la piscina para saltar por segunda vez.
B – Pero no está usted desvestido para la ocasión…
A – Al contrario. Solo que la inmensa mayoría de la gente no comprende la expresión “traje de baño”.
B – Pero, ¿dijo usted "la naturaleza llama"?
A – Exacto. Hacen 42 grados Celsius... Estamos en pleno verano.
B – No es verano... Estamos en el horno...
A – Oh... ¿Al menos habemus papa?

Autora: Virginia Cortés

miércoles, 15 de mayo de 2013

Desastres lógicos - Virginia Cortés



A – Es todo muy interesante, pero si me disculpa usted, debo retirarme; la naturaleza llama…
B – Ah, claro. Desea usted ir al toilette, por supuesto. Pero me temo que no podré disculparlo en esta ocasión porque también a mí me llama.
A – A mí me ha llamado primero.
B – Pero se arrepintió. Por eso ahora me llama a mí. Sepa retirarse como un caballero.
A – En eso estoy…

Acerca de la autora:
Virginia Cortés

lunes, 13 de mayo de 2013

Desastres médicos - Virginia Cortés



A – Es todo muy interesante, pero si me disculpa usted, debo retirarme; la naturaleza llama…
B – Ah, claro. Desea usted ir al toilette, por supuesto.
A – Me temo que no es un deseo, sino una necesidad que debo satisfacer. Tiene todo que ver con la salud, no con el placer, se lo aseguro.
B – Entiendo.
A – No lo creo.
A se dirige al cuarto de caballeros a la hora exacta en la que el eminente médico toma su receso y lo asesina brutalmente a cuchilladas, mientras le dice enardecido “¡Te dije que era un psicópata! ¿Cómo pudiste fallar un diagnóstico tan evidente?”. El alma del occiso se eleva rezongando “Porque soy un clínico, no un psiquiatra”.


Acerca de la autora:  Virginia Cortés

jueves, 6 de diciembre de 2012

La puerta - Virginia Cortés


Limpiaba el pollo como quien reza un rosario. Mecánicamente, usándolo como excusa para automatizar las manos cuando en realidad lo que una hace es agarrarse fuerte de un manubrio mental mientras pedalea y pedalea los pensamientos que están ahí dentro. Una va a dos mil por hora, como huyendo de la angustia. Como corriendo adelante pero siempre a corta distancia. No puede frenar, no puede bajar la velocidad, sólo seguir y seguir y rogar llegar a algún rincón de paz. Sumida en una cadena interminable de imágenes e ideas que se concatenaban caprichosamente no me di cuenta de que se había abierto la puerta. Corrí al pasillo. No había nadie. Ni el sonido residual de que alguien hubiera estado ahí momentos antes. La puerta se abrió sola. Sola, sola, sola, sola. Como cada vez que termino contándome a mí misma lo que le querría estar contando a mi vieja.

Sobre la autora: Virginia Cortés

domingo, 2 de diciembre de 2012

Ojos que no ven... - Virginia Cortés


En el país de los ciegos los colores se suicidan antes de alcanzar la mayoría de edad. Sin embargo, hay un grupo que encarna la resistencia, en el que se enseñan a vibrar en Sol Mayor. No es nada raro oir dicho acorde repitiéndose insistentemente en cualquier lado. La gente se ríe de este suceso o se molesta un poco, pero básicamente no lo toman en serio. Ignoran que son comunicados terroristas.

Sobre la autora: Virginia Cortés