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lunes, 11 de agosto de 2008

Impuro - Jaime Levy Maya


IMPURO
Jaime Levy Maya

Terminan de dar cuenta de la blanda y cruda capa de pino del ataúd. En realidad no se han atrevido a comer la madera al suponer que un enorme banquete los espera más en lo profundo. De pronto el Guía lanza una atronadora advertencia al hambriento populacho.—¡Refrenad vuestro ímpetu y absteneos, hermanos!Y la multitud de gusanos que ayer abrazaron la nueva fe regresa por el camino de entrada en busca de alimentos puros.

sábado, 9 de agosto de 2008

Moxige 墨西哥© - Jaime Levy Maya



MOXIGE 墨西哥©
Jaime Levy Maya

Por permanecer toda la sofocante noche abierto, al tintero de porcelana le restaba una espesa capa tan negra como los ojos de Mo Xi Ge. Iluminado por la mortecina luz de una lámpara de aceite, su cabeza oscilante sobre el rimero de pergaminos y el pincel de pelo de cabra endurecido aún entre sus dedos, proyectaban sobre las paredes de la estrecha cabina de la Nao una silueta espectral. En cientos de hanzi —incomprensibles para los aborígenes— relató sus intercambios comerciales, sus aventuras, pero sobre todo, sus descubrimientos.
Dejó escrita su alcurnia para la posteridad: su madre fue poblana y su padre acapulqueño.

miércoles, 6 de agosto de 2008

El hueco - Jaime Levy Maya


EL HUECO
Jaime Levy Maya

Siempre creyó que un hueco era algo donde nada había. Ni siquiera ideas.
Peinándose, notó que su mollera nunca cerró. Con el índice derecho presionó la frágil piel que la cubría e introduciéndolo comprobó la vacuidad. Luego el pulgar y el medio. Hurgó en todas direcciones sin encontrar.
Continuó presionando hacia los lados; logró insertar anular y meñique. Con ansias perseveró en la búsqueda. Nada.
Vino el turno de la mano izquierda. Sin obstáculos dentro, se encontraron diez dedos.
Los brazos vueltos flexibles continuaron su camino descendente. Donde debieran estar las vísceras, había solo vacío. En la bifurcación del aparato genital, todo era lisura.
Ambas manos descendieron inquietas, girando, palpando, investigando. Nada.
Al llegar a los pies notó su error.
Ahí estaban. Las ideas.

jueves, 31 de julio de 2008

Pasado - Jaime Levy Maya


PASADO
Jaime Levy Maya

Odio a los que escriben cuentos hiperbreves en pasado, porque el pasado es el tiempo que no existe, porque es pasado, no presente. Bueno, no odio a sus autores, porque no tengo nada contra ellos, pues no los conozco. Pero no me gusta que me cuenten cosas que se evaporaron... se evaporaron...