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sábado, 27 de febrero de 2010

Poda inútil - María Fabiana Calderari


Antes de traerla a casa, en aquel exótico país que visité, me lo habían advertido.
Comenzó seduciendo a mis amigos. Luego mi marido le prestó una atención tierna e inusual. Los niños pasaban el tiempo enredándose en sus juegos. Y terminó invadiendo cada rincón de nuestro hogar, imitando mis posturas y mis costumbres.
Solía tomar el sol en mi reposera blanca, luego de unos chapuzones en la pileta o aprovechar algunas frescas tardes leyendo en la terraza, pero ante su gigantesca invasión, no tuve más opción que podarla. Con una enorme tijera corté, con gusto, las tres largas ramas de la extraña planta, que había convertido el lugar en un espeso paraíso. La tranquilidad que recobramos duró escasos momentos. De su estolón comenzaron a escaparse raíces, de las cuales emergían nuevas plantas, con múltiples ramas que se expandían, sin cuidado, por todos lad...


Fotografía: Carmen Carrillo. Chatarra II.

domingo, 7 de febrero de 2010

Testigo lúcido - Maria Fabiana Calderari


Mi ojo izquierdo, testigo lúcido, pudo verlo todo.
Comenzada la batalla, las piezas caían, una a una. Se arrinconaban, se desmoronaban, desaparecían.Como heraldos valientes surcaban la nada y retornaban a sus puestos de combate, tras fecundos esfuerzos.
Una a una, se encorvaban, atemorizadas, sorbidas por la más extrema oscuridad. Finalizado el acto, tan solo podía divisarse algún vestigio carcomido, en firme posición.
—Necesita más aumento, señora —concluyó el oculista, luego del examen.

domingo, 24 de enero de 2010

Indiscreción - Maria Fabiana Calderari


Dieciséis guerreros y cuatro caballos conspiraron contra el más puro amor. Desdichada ella se refugio en la torre, enmudeciendo de pena. Su amante inmóvil, hasta hacerse polvo. Los traidores victoriosos no fueron desenmascarados. Hacinados los otros, aguardan la ofensiva.

Tomado de: http://facalderari.blogspot.com/

viernes, 4 de septiembre de 2009

Mujercita… - Maria Fabiana Calderari


Bella y solitaria, aunque no conoce el amor. No teje ni borda. La impacientan los cuentos ambiguos. Perdió unos zapatitos en una emboscada. En su garganta se atascó una semilla de durazno, dejándola sin voz durante semanas. Cansada y triste, se durmió en unas enormes escalinatas, frente a una puerta que permanece cerrada. Duerme, soñando. Siempre soñando que sus días adquieren sentido y al fin, alguien abre la puerta para ir a jugar...

Tomado de: http://facalderari.blogspot.com/

miércoles, 5 de agosto de 2009

Fantástica Jawilejland - Maria Fabiana Calderari


Los jawilej podemos transponernos de un lugar a otro a gran velocidad. Nos comunicamos mediante parpadeos y cuando sentimos pena o algún peligro nos acecha, cambiamos de color y emitimos ultrasonidos. Nuestro hábitat es reducido, pero las tareas que tenemos asignadas nos ocupan demasiado tiempo, lo que nos permite franquear fácilmente esa incomodidad.
Nos dedicamos a recolectar las cosas perdidas del mundo y las acarreamos hasta Jawilejland.
Ningún humano ha venido a reclamarlas jamás. Mientras aguardamos que alguien las añore, nos divertimos con tan inusitadas pertenencias, en esta fantástica comarca.

Tomado de: http://facalderari.blogspot.com/