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sábado, 13 de septiembre de 2008

El retrato de Oscar de Wilde - Claudio Amodeo


EL RETRATO DE OSCAR DE WILDE
Claudio Amodeo

Tenía un retrato en casa que funcionaba como el de Dorian Gray, pero que, en lugar de envejecer, engordaba. Me lo pintó don Basile, quien siempre se sorprendía de verme tan flaco, y, pensándolo bien, creo que lo hizo a propósito.
La cosa es que tras unas comilonas descomunales, increíbles, orgiásticas, no engordé un gramo y así quedó demostrada su magia. A partir de entonces di rienda suelta a mis deseos más carnales (literalmente hablando) y llegué a hacerme conocido y ganar mucho dinero. Me reí de todas las dietas existentes, destruí a muchos personajes famosos que a mi lado engordaron asquerosamente y gané muchísimas apuestas a incrédulos millonarios.
El problema fue que mi retrato subió tanto de peso que arrancó los clavos de la pared y se estrelló contra el piso.
Ni les cuento lo que fue aumentar doscientos kilos de golpe…

sábado, 6 de septiembre de 2008

El monstruo en Villa del Parque - Claudio Amodeo


EL MONSTRUO EN VILLA DEL PARQUE
Claudio Amodeo

Jadeos.
El aire frío se cuela por mi garganta, hiriéndome. En la calle sólo se oye el ruido de mis pasos agitados.
Susurros.
Palabras siniestras, funestas, fantasmales. Me dicen que no llegaré a tiempo.
Gritos.
Me aterran los alaridos. Espero que la niña aún esté viva.
Silencio.
La casa es una tumba, todo está revuelto. Me tomo la cabeza. Es demasiado tarde. El monstruo ha estado aquí. En la habitación del padre hay un cuerpo destrozado. Un cuerpo grande.
En la habitación de la niña no hay cadáveres. Sólo el cuerpo deforme de una horripilante criatura que, lentamente, retorna a su forma original.
Mi sobrina llora y se acerca corriendo.
La abrazo, trémulo, viendo que algunos pelos de animal aún asoman en su espalda.

Fotografía: J.V.Ortuño

viernes, 5 de septiembre de 2008

Rey robot - Claudio Amodeo


Seguimos el rastro marcado por InteliSat y arribamos al desarmadero como estaba previsto, para la medianoche del 24. La oscuridad reinaba y debíamos mantener una alerta constante. Un chillido agudo y débil nos orientó. El monstruo estaba cerca.
Avanzamos sigilosos hasta alcanzar una herrumbrosa sala de máquinas. Rodeamos un gigantesco rotor dormido y hallamos a los dos androides fugitivos temblando de miedo.
Wizatron había acertado: era la noche del alumbramiento.
Intentaron ocultar al engendro, pero la falta de parte de sus cerebros electrónicos los delataba: habían dado vida al monstruo, a aquel que, según Wizatron, sería el rey de los androides, el nuevo Mesías, un dios encarnado que liberaría a su pueblo y subyugaría a la humanidad.
Apunté mi fusil y disparé sin vacilar.

martes, 5 de agosto de 2008

Jugo en polvo - Claudio Amodeo


JUGO EN POLVO
Claudio Amodeo

En Clight no fabricamos jugo de frutilla.
Se dijeron muchos disparates malintencionados al respecto: que provoca alucinaciones, erecciones e incluso ataques de epilepsia.
Todas mentiras. El jugo es inofensivo, rico, aunque un poco ácido.
El problema surge al combinarlo. Por ejemplo, mezclar frutilla y melón, además de ser una aberración, resulta capaz de reanimar a un muerto. También es nocivo mezclar frutilla y kiwi: sus semillas abren portales espacio-temporales diminutos que pueden enviar al bebedor a otro tiempo y lugar, o peor, enviar sólo una parte de él. Y si acaso alguien mezclara frutilla, mango y banana —Dios no lo permita—, el propio asphyx podría enloquecer y atacar a mansalva.
Por estos y otros detalles hemos decidido no fabricar jugo de frutilla. Sepan disculpar.

viernes, 1 de agosto de 2008

Casilla 65 - Claudio Amodeo


CASILLA 65
Claudio Amodeo

29 de julio.

Moviendo un rey con un método atípico presencié lo imposible: la aparición de una nueva y extraña casilla entre los vértices de otras cuatro. Se tragó los reyes de madera, pero rechazó las demás piezas y desapareció enseguida.
El hecho me desveló.

30 de julio.

Dibujé un tablero gigante e hice que mi mujer caminara en distintas direcciones durante horas. Finalmente la casilla apareció y se la llevó. Ella no tiene sangre azul, pero alguna vez fue reina del carnaval en Chivilcoy y eso debió ser suficiente.

31 de julio.

Esta mañana me presenté en un edificio en obra y hablé con el capataz. Me dijo que por los pocos conocimientos que tengo sólo puede emplearme de peón. Acepté.
Estoy sumamente feliz.

jueves, 31 de julio de 2008

El genio y yo - Claudio Amodeo


EL GENIO Y YO
Claudio Amodeo

Hice todo lo que una persona cauta hubiera hecho al encontrar la lámpara: la escondí entre las ropas, huí a un lugar seguro y me senté a pensar con paciencia antes de frotarla. Luego, cuando apareció el genio con su turbante, su chaleco y su nube y me formuló el clásico agradecimiento: "Por haberme liberado te concederé un deseo", lo miré a los ojos y le dije sin dudar: "Quiero que de ahora en más me concedas todo lo que te pida, siempre y cuando te confirme que realmente lo quiero".
No me digan que no fui inteligente y precavido. Mi pedido merece un diez, una felicitación. ¿Cómo iba a saber yo, o acaso alguno de ustedes, que un genio se puede suicidar?