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lunes, 30 de julio de 2012
Primer encuentro - Leonardo Dolengiewich
Tal como acordamos, nos encontramos en la esquina de Sargento Cabral y Alfonsina Storni. Yo tengo mis motivos para hacerlo, ella tendrá los suyos. Casi no dudamos en reconocernos; es la primera vez que nos vemos cara a cara. Yo la identifico por la flor roja sobre la oreja derecha, la misma que usa en todas las fotos que ha subido a su Facebook. Nos damos un beso y le pregunto si está lista. Ella cierra los ojos a modo de afirmación. El semáforo da verde. Nos arrojamos juntos, tomados de la mano, bajo el primer colectivo que pasa.
Acerca del autor: Leo Dolengiewich
viernes, 29 de junio de 2012
Mamá no respeta mi espacio físico - Leo Dolengiewi
Mamá no respeta mi espacio físico. Entra a mi habitación sin golpear, hace oídos sordos a mis protestas. Ordena a su gusto, va poniendo las cosas en bolsas rotuladas. No la entiendo. Se lo digo. Sigue sin oírme. Tira a la basura mis frascos de colección. Tira el de pelusas, tira el de mocos, tira el de uñas. Dice qué asco.
Mamá no respeta mi espacio físico. No sé qué más hacer para que sepa que ya no soy un niño. Pasa a través de mí y arroja a la basura aquella soga con la que hace dos días me colgué del cuello.
Tomado de: http://mepodesleeraca.blogspot.com.ar/
Acerca del autor:
Leo Dolengiewich
jueves, 21 de junio de 2012
En la casa del herrero - Leonardo Dolengiewich
Los cuchillos no eran de palo pero sí de plástico, de cotillón. Y no por dar la contra ni por seguir al pie de la letra el refrán, sino por la manía de uno de los niños, que ya había destripado un sapo, dos perros y a una tía abuela que había ido de visita.
Acerca del autor:
Leo Dolengiewich
sábado, 10 de diciembre de 2011
Héroe sádico - Leonardo Dolengiewich

Se acercó hasta el borde del acantilado, mucho más allá del límite indicado por el guía turístico. Todos lo miraron, alguno le gritó que volviera, que no se arriesgara. Se arrojó sin inmutarse.
Cuando no estaba salvando al mundo, Peter Parker se divertía a costa de los turistas que visitaban la ciudad.
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