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sábado, 2 de agosto de 2008

Cuerdas - Ricardo Chávez Castañeda


CUERDAS
Ricardo Chávez Castañeda

El inicio del grito allá en la pesadilla, el remate del grito acá en nuestra recámara, como si fueran los dos cabos de una cuerda.
¿Y si un grito es de verdad como una cuerda?
¿Pueden las criaturas de los malos sueños trepar por allí, por el grito, hasta llegar a este lado donde nosotros, con las cobijas hasta el cuello, en nuestra cama, estamos decidiendo no volver a dormir nunca más?

viernes, 1 de agosto de 2008

Manos - Ricardo Chávez Castañeda


MANOS
Ricardo Chávez Castañeda

Lo peor de una pesadilla es que no sabes si lo mejor es extender la mano y no tocar nada o si lo mejor es extender la mano y tocar eso que parecía un espejismo.
A veces, de todos modos, es la nada o el espejismo aquello que extiende todas sus manos para tocarnos a nosotros.

jueves, 31 de julio de 2008

Ojos - Ricardo Chávez Castañeda


OJOS
Ricardo Chávez Castañeda

A estas historias les hemos nombrado “pesadillas”, y hemos decidido que no suceden en el mundo real.
“Son malos sueños”, decimos, “abre los ojos, sólo abre los ojos”
Lo malo es que, debajo de los párpados, los ojos siempre están abiertos.

Ilustración de Odilon Redón.

martes, 29 de julio de 2008

Solo y su alma - Ricardo Chávez Castañeda


SOLO Y SU ALMA
Ricardo Chávez Castañeda

Vagando alrededor del mundo, por centurias, solo y su alma. Siempre solo y su alma hasta que al camino del mundo le salieron dos caminos.
—Por aquí —dijo solo.
Pero alma, que ve más allá del horizonte, adivinó que aquella era la ruta de la perdición.
—No, por acá —dijo alma.
Y, sin embargo, solo, que sabe leer los rastros en la tierra, vio que esa senda no era para ser caminada por nada que estuviera vivo.
Tercos los dos, solo se fue sin su alma —o sea, desalmado— por la ruta de la perdición y, por el otro camino del mundo, alma se fue sola, o sea desolada, sin dejar huella en la tierra.