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miércoles, 13 de agosto de 2014

Oso Antártico Original – Daniel Alcoba


Lo que por fin inventaron los genios de la secretaría para el desarrollo de las pampas gélinivosas del sur fue importar de Groenlandia parejas de osos polares. La primera en llegar, concebir y parir, Arturo – Mamma, acabó en una región del territorio antártico, que es un bosque de hielo. La tentativa de colonizacion sub specie Ursus albino no resultaría gratuita a los osos polares, obligados a disputarle la comida a las orcas multiplicadas, e invictas en esas aguas; predadoras de todos los animales de la región, y también de los osos polares recién llegados del extremo norte.
Yogui, el primogénito de Arturo y Mamma, no llegó a los dos años. Mamma se distrajo, Yogui se acercó a la orilla. La orca blanquinegra que lo acechaba voraz e invisible bajo el agua, dio un gran salto y se zampó de un bocado la cabeza y el cogote del osito .

Acerca del autor: Daniel Alcoba 

martes, 18 de febrero de 2014

Glóbulos, kingkestrujas, flucsios – Daniel Alcoba



Omnívoro consecuente que soy, a la hora de comer vacilo entre los glóbulos iguales a naranjas de dos metros de diámetro, sobre seis patas de zancuda y los kingkestrujas, sus predadores, que recorren los humedales de las selvas sud ecuatoriales de P 3268 G Alpha Centauri con exprimidores mecánicos de tamaño colosal que arrastran en carretas de treinta y ocho ruedas tiradas por flucsios dodecápodos corniveletos de pelaje overo rosado.
Los flucsios, tienen una carne excelente para guisar. Se asan los todavía jóvenes, con cuernos no más grandes de un jeme.
En este planeta la naturaleza es tan cruel como en cualquier otra parte donde hay materia orgánica, vida en todas sus formas. Los kingkestrujas pasan a los glóbulos por los exprimidores como si éstos fueran naranjas, como si no fuesen animales inteligentes capaces de gritar, llorar, y entregarse a la muerte cantando una canción la mar de triste.


Acerca del autor: Daniel Alcoba

lunes, 20 de enero de 2014

Barbarismos mortíferos - Daniel Alcoba


–Es inútil y peligroso –observó el Instrúmeno de la Constelación β Orionis– ejercer una gran presión exterior & interior sobre una gran masa GM: la masa grande, casi siempre oblonga, se atasca en el agujero negro como corcho en gollete o dedo en anillo estrecho, y la fuerza gravitatoria no consigue hacerla, ay, entrar.
Fueron las palabras “corcho”, “gollete”, “dedo” y “anillo”, las que sublevaron a los delegados de la asamblea. Hasta entonces no se habían pronunciado nunca en esa región del universo. Y ellos sabían, por haberlas leído en Internet, que procedían de la Tierra. Los parlamentarios se cambiaron a un programa de contrainteligencia estelar. Apresaron al Instrúmeno, a quien identificaron como ser humano, agente de inteligencia de la ONU. Como no eran coléricos, lo condenaron a muerte entre chistes, y como eran piadosos lo mataron de un tiro invisible cuando reía el chiste introductorio a la ejecución.

Acerca del autor:
Daniel Alcoba

domingo, 22 de diciembre de 2013

Diario de peregrinos pajueranos pentecostales – Daniel Alcoba


El siete de noviembre entramos en Cochabamba con el Zurdo, disfrazados de otros. Íbamos de derviches giróvagos, moviéndonos como trompos dormidos sin parar de cantar los versos de al-Rumi mediante altavoces diminutos que ocultábamos en los turbantes (ignoramos el árabe y los derviches son letrados místicos).

El ocho buscamos el potrero del Diario de Bolivia, expuestos a las garrapatas como el comandante. Había también mosquitos, jejenes y zancudos. Y una rata, que se comió la puntera de la bota y un pedazo del dedo gordo derecho del Zurdo. (Debió dormirse durante la guardia, algo que sin duda nunca admitirá.) Esta es una baja que nos infligió una rata el nueve.
El diez de noviembre el Zurdo, con la bota agujereada en la punta y el pulgar vendado, llamaba la atención como un caballo con bufanda; esta vez la de perros cimarrones que se lo almorzaron, comenzando por el pulgar.

Acerca del autor:

sábado, 14 de diciembre de 2013

Pedúnculo de los cuatro universos — Daniel Alcoba


Si Dios fuese el pedúnculo de los cuatro universos de nuestro huevo cósmico de vidrio rojo, ¿para qué trabajar con dos misterios o incógnitas?
Un campanario nos basta. Lo llamaremos universo luz, propone el agnóstico positivista.
No, a esa única incógnita la llamaremos el Dios Único, sentencian desde Jerusalén, Roma, La Meca, Llahsa, Benarés, rabinos, presbíteros, mullah, gurúes —el libro en mano y el acertijo en la lengua—.

El Autor: Daniel Alcoba

martes, 10 de diciembre de 2013

El universo memorable de DieStunden – Daniel Alcoba


Otto Friedrich DieStunden, psiquiatra de la Escuela de Viena, postuló hacia 1920: los recuerdos de todo ser humano sobreviven a su poseedor. Las personas mueren pero sus remembranzas no. Más aún: DieStunden sostuvo que las evocaciones son indestructibles; es decir, eternas. Y que la suma de las memorias de todos los muertos configura un universo memorable UM que es sedimentario, del cual la historia de la literatura es fractal.
Sócrates y Platón, arguyó DieStunden, sostuvieron que conocer era recordar porque consiguieron contemplar los recuerdos más cristalinos del UM, que uno verbalizó y otro puso por escrito, aderezado con su propia salsa.
¿Dónde van nuestras imágenes eternas cuándo el yo que ellas constituyen y al cual no consiguieron sustraer a la muerte se dispersa en el océano universal? cuestionaban sus detractores.
Se quedan con nosotros –sostenía DieStunden–, constituyen la parte insensible del universo real, la fuente de toda intuición.

Acerca del autor:
Daniel Alcoba

domingo, 24 de noviembre de 2013

Feliz inquietud – Daniel Alcoba


La muerte tira de nuestros pies desde que somos niños. La tierra quiere hacernos cuerpo suyo, pretende confundirnos en su centro. Esta es la base de mi inquietud feliz, la dura condición de la dicha a mi alcance. Y también es el nudo macabro, a ratos místico, de un eventual bolero. Un instante fantástico, en el cual no sabemos hasta donde ha llegado el goce de ella, dónde comienza el nuestro; el punto en que su pelvis se convierte en la nuestra.

Acerca del autor: Daniel Alcoba

Ilustración de Gary Pullin

lunes, 14 de octubre de 2013

Poemas itinerantes - Daniel Alcoba


Está probado que es posible escribir poemas sobre los élitros de las cucarachas, empleando un marcador de punta ultra fina con tinta blanca al agua. Se trata de una nueva práctica amorosa hacia los seres vivos, todos; en lugar de aplastarlos de un pisotón o darles garrotazos con la escoba, el paraguas, el martillo.
También reflexioné a continuación que si esta práctica cundiera y llegase a ser pública, además de la existencia de las cucarachas cambiaría también el destino de la poesía: una buena parte del corpus poético, millones de cuartetas, de coplas, de madrigales, de sonetos, viviría en la clandestinidad de las cloacas, cañerías, contenedores de basura y cocinas domésticas. Y en ese mundo de élitros cubiertos de versos, en lugar de bibliófilos y lectores de poesía habría sobre todo, coleccionistas de cucarachas legibles.

Sobre el autor: Daniel Alcoba

viernes, 11 de octubre de 2013

Minotauros en tierras bíblicas - Daniel Alcoba


Los minotauros llegaron a los territorios bíblicos siguiendo a los ejércitos de Alejandro Magno, en dos tandas. En 334 a.C., tres ejemplares que seguían al ejército de noche, para que no los viesen. Ni para pastar soportan sociedad con gente o vacas. La segunda tanda, otros seis, llegó igual, clandestina tras las huestes Ptolomeo. No obstante los fenicios, los cananeos, los filisteos, los ismaelitas y otros pueblos con prepucio, adoraban al cornudo Baal al que ofrendaban niños de hasta cuatro años en sacrificio.

En parte los minotauros son responsables de la creación del cenobio de Qumram. Los esenios no soportaban verlos pacer a orillas del Jordán, paseándose en dos patas y levantando los cuernos como quien porta un estandarte.

Cuando llegó Tito en el 70, los nueve minotauros aún pacían por los noches a orillas del Tigris, en el Delta del Nilo o junto a la fuente de Siloé.

Sobre el autor: Daniel Alcoba

sábado, 7 de septiembre de 2013

Megaterios antediluvianos - Daniel Alcoba


Pltyk, hermano de Adk, único justo entre los nefilim a pesar de haber nacido de la cainita Sela Yabélez que era más mala que una araña con siete patas, en su iluminación original renunció a la glotonería de la carne inventando la dieta vegetariana. Después se apartó de la lujuria marchándose de la ciudad de Enoc hacia el desierto. Allí reunió manada de megaterios rojizos, hidrófobos del todo, que encontrara al ocaso, bebiendo arena, merendando grava, rumiando himnos solares.
Pero Yahvé ya había dictado sentencia contra toda carne, y prevenido a Noé que a la sazón tenía el arca llena.
Con las primeras gotas del diluvio Pltyk comprendió la vanidad de todo: los buenos megaterios eran fácilmente solubles en el agua; y también él.

Acerca del autor:

domingo, 7 de octubre de 2012

Hombre pájaro — Daniel Alcoba


El pájaro volaba llevando en su pico de cuervo doce pelos que me había arrancado del cráneo mientras dormía la siesta. Después del robo al instante di en soñar que volaba; ser el propio pájaro. De pronto ese pico de cuervo deja caer los pelos que la suavísima brisa, tras un paseo en picada medio parabólico, condujo con dulzura justo sobre la pelvis de Ella, que desnuda tomaba el sol en el jardín de su casa, sobre el césped incrustado de flores, disfrutando la lectura de un print del blog con este mismo cuento.
Al hacer impacto los doce pelos de mi cabeza con los numerosos, recortados, rubios, sedosos pendejos , ¡estaba sobre Ella en cuerpo astral; e igual de desnudo, aunque de carne tácita! Retozamos. Seis días y siete noches retozamos. Morí en el retozón ¿ve culpa en mí, Su Endemoniada Señoría?

Sobre el autor:
Daniel Alcoba