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domingo, 23 de agosto de 2009

Reparto a domicilio - Gabriela Aguilera


El corazón estaba sobre la mesada de la cocina, algo grisáceo luego de tantos días en el congelador. Tomó el cuchillo eléctrico y lo cortó porcionándolo en lonjas gruesas que luego puso en bandejas de aislapol y selló con alusaplast. Fue una operación limpia y perfecta. Se sintió satisfecha de su obra. Entonces abrió la hielera y metió las bandejas con cuidado, unas sobre otras. Después salió a entregarlas. Una para cada amante que su esposo tuviera en vida. Se merecían un pedazo de su corazón.

Arte:

Susana Boettner

viernes, 10 de julio de 2009

Tránsitos - Gabriela Aguilera



Aseguró ser un buen conductor. Lo desafié esa noche a recorrer mis caminos con su lengua y lo hizo, deteniéndose el tiempo justo en cada una de las paradas obligatorias inscritas por los lunares rojos que tapizan mi piel. Respetuoso de las leyes, no pasó por alto a ninguno de ellos. No sabía que viajaba siguiendo las señales de un mapa que lo conducían a estrellarse de cabeza entre mis piernas.

sábado, 4 de julio de 2009

Rueda de reconocimiento - Gabriela Aguilera


Estos son todos tan parecidos, ¿ve? La misma estatura, el pelo del mismo largo, los mismos lentes. El parque estaba tan oscuro. Y me agarró por detrás, señor, nunca le vi la cara, nunca habló. Pero lo sentí, sentí un lunar de carne que tenía en la mano con la que me tapó la boca. Sentí ese lunar con mi lengua. Era del tamaño de un garbanzo. Y lo mordí con todas mis fuerzas. Aquí tiene el lunar, señor. Ahora vea a cuál de ellos le falta. Ese es.