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sábado, 2 de noviembre de 2013

Por la mañana - Alejandro Bentivoglio


Por la mañana, había mujeres por todo mi cuarto. Las conocía a todas, aunque ya las había olvidado lo suficiente como para que no me importara. Intenté hablarles, pero no me respondieron. Sólo me miraban. Sus cuerpos eran transparentes, como de cristal. De alguna forma, parecían bellas. Quizás por la lejanía y el cultivado efecto fantasmal. —¡Déjenme solo! —les grité. —Siempre estuviste solo —respondieron todas al mismo tiempo. Luego se desvanecieron, como pequeñas luces apagándose de a poco.

Sobre el autor: Alejandro Bentivoglio
Tomado del blog Memorias del Dakota

martes, 23 de julio de 2013

Colmillos - Alejandro Bentivoglio


Colmillos

El agujero en la pared se agrandó en los últimos días. Sospecho la inevitable presencia de invasores. Soldados saliendo con sus fusiles por la noche. Seres mutantes agazapados listos para saltar sobre mí. Pero a los pocos días, por el agujero emerge un caracol. Me tranquilizo y pienso que fui un tonto al preocuparme tanto. Quizás los gruesos dientes que le asoman en su pequeña boca sean el único detalle fuera de lugar.

 Tomado del blog: Memorias del Dakota

Sobre el autor:
Alejandro Bentivoglio


domingo, 14 de julio de 2013

El puente - Alejandro Bentivoglio

El puente permitía que las dos ciudades se conectaran. Aunque nadie jamás quiso cruzarlo, los alcaldes de ambos pueblos hicieron lo imposible porque alguien fuera al otro lado. Se realizaron largas campañas publicitarias, se ofrecieron premios. Se pensó en llegar al uso de la fuerza, pero la policía no quiso intervenir. Se buscó el arbitrio de una tercera ciudad, pero fue inútil. No importaba cuántas buenas cosas se dijeran de una u otra ciudad, nadie quería ir. Finalmente, se decidió destruir el puente. Ahora, es posible ver a multitudes de pie a cada lado de las ruinas; expectantes.

 Tomado del blog:
 http://memoriasdeldakota.blogspot.com.ar/

 Sobre el autor: Alejandro Bentivoglio

sábado, 27 de abril de 2013

La tenue claridad - Alejandro Bentivoglio




La vida está hecha de sillas, madera, copas, cortinas, catálogos improbables, catálogos imposibles, trenes, uñas, cortinas de otro color, otros colores, por supuesto, colores que no son colores, medias, manos, catálogos de catálogos, palabras, pequeñas luces, grandes luces que lo son porque envidian a las pequeñas, pies, mujeres que detestan los catálogos y esperan que algo comience sin enumerarlo, hombres que hacen los catálogos, sandalias, guantes, mesas que hagan juego con las sillas, momentos en los que se escucha un silencio enorme, imposible de catalogar.

Tomado del blog:

Sobre el autor:

viernes, 19 de abril de 2013

Retrospectiva - Alejandro Bentivoglio


Cada tanto Melania me miraba desde su palidez casi inmaculada. No me pareció importante en ese momento decirle algo, cambiar algún detalle de ella. Era perfecta en su quietud. En su belleza imposible de describir.
Ahora, en retrospectiva, pienso que pude haber estado equivocado al matarla con aquel cuchillo. Tan sucio, tan poco simétrico, tan imperfecto, tan indigno de ella.

Tomado del blog:
Sobre el autor:

martes, 9 de abril de 2013

El supercuco - Alejandro Bentivoglio



La casa empequeñece y al principio no puedo notar los cambios. Pero ya luego de un rato cómo no darse cuenta de que los cajones de los armarios tienen el tamaño de una caja de fósforos, que los fósforos ni siquiera son puntos rojos de esta constante sorpresa de la disminución.
Cómo no ver el teléfono reducido a una melodía infantil, la ropa que apenas si vestirían a un Ken a una Barbie. Cómo no descubrirnos discutiendo de filosofía a puro gagagugú.

Tomado del blog:
http://memoriasdeldakota.blogspot.com.ar/

Sobre el autor:
Alejandro Bentivoglio

viernes, 5 de abril de 2013

Love affair - Alejandro Bentivoglio


Muchos son los que afirman haber tenido tratos carnales con Mariana. Ella no dice nada al respecto, pero los rumores crecen. Su esposo duda de la paternidad de su hijo y sospecha de Bruno. Él parece no saber nada al respecto. Pero cuando se cruzan por la calle, ambos se miran como si esperaran decirse algo muy importante. Como si guardaran un secreto que ninguno de los dos conoce pero que está allí.
Como el pequeño niño cuyos rasgos, especialmente su tercer ojo, hacen pensar en extraños amoríos.

Tomado del blog: Memorias del Dakota

Sobre el autor: Alejandro Bentivoglio

lunes, 18 de marzo de 2013

Islas - Alejandro Bentivoglio



Jean Claude Letrine, notable poeta francés, concurrió como era habitual al salón literario donde improvisaría unos versos a puro mandoble de verba en movimiento. Sin embargo, para ir calentando la garganta, decidió empezar con una tonada ajena, inglesa en su flema.
 –Ningún hombre es una isla… –inició.
Pero continuar fue imposible. Una feroz, megalómana, santa elénica voz gritó desde lo profundo de la lejanía.
 –Yo, Napoleón Bonaparte, lo soy –se escuchó, clausurando toda continuidad.


Acerca del autor:  Alejandro Bentivoglio

viernes, 8 de febrero de 2013

Meretriz soluciona el incidente Fausto - Alejandro Bentivoglio


El conjuro no resultó demasiado bien y el demonio que apareció resultó ser un vecino que había pasado por ahí y vaya a saber por qué había abierto la puerta. Por supuesto que se negó a prometer riquezas y mucho menos el amor de una mujer. Apenas se dignó a sentirse ultrajado por los desmedidos pedidos de Fausto que, luego de echar a patadas a su malogrado invitado, tomó el teléfono para comprar por unas horas lo que se le negaba a perpetuidad.


Tomado del blog: Memorias del Dakota
Sobre el autor: Alejandro Bentivoglio

lunes, 4 de febrero de 2013

Todo por la Patria – Alejandro Bentivoglio



—¡A derramar sangre de gaucho que es lo que sobra! —exclamó Sarmiento, alborozado mientras observaba su retrato en una revista Billiken que conservaba celosamente.
—¡Le dije que no soy gaucho! —dijo El Llanero Solitario.
—¿No anda de acá por allá en el campo sin hacer nada especifico? —replicó Sarmiento.
—Bueno…
—Entonces, es gaucho. Me lo pasan a deguello —ordenó a un par de soldados.
El alumno ejemplar dejó de escuchar los gritos destemplados del yanqui invasor y volvió a su despacho donde un indio traidor y sospechosamente maquillado de blanco lo ayudó a seguir dibujando mapas de países cada vez más y más pequeños.


Acerca del autor:

martes, 17 de julio de 2012

A winter storm - Alejandro Bentivoglio



Caigo del suspiro de un sueño. Caigo de párpados que retroceden al saberse invierno. Y las palabras que se guardan dentro se desvanecen. ¿Cuántos pasos se pueden dar hasta recordarse que todo se ha olvidado?

Las huellas de los sonámbulos se pierden también al llegar el día. La luz descubre lágrimas que estuvieron esperando. La noche abraza, sí, pero también guarda dientes que esperan.

Tomado del blog: Memorias del Dakota

Alejandro Bentivoglio

viernes, 29 de junio de 2012

Elegantly wasted (high society bitch mix) - Alejandro Bentivoglio


Escondés noche y pasados, lo que brilla no puede deslucirse. Pero tu espíritu es viejo y las heridas son de las que agradan. La sangre se esconde pero está allí, alzándose en tu buena vida. ¿Cuánto plástico vas a agregar a su certera sonrisa? Todo lo que amo lo sentís como hielo que separa los mares. Lo que deseamos son paralelas que no encuentran infinito. Lo que odio es todo por cuanto sabés engañar. ¿Acaso correr te hace más sabia? Seguro, todos podemos encontrar las cárceles de tus vestidos de lujo y tu mirada donde juegan los horizontes. Que tus pies descalzos no vuelvan a tocar los tajos en el mundo que solíamos abrir para ver. Qué terrible sería que a esta muñeca se le encuentren los pedazos de porcelana rota. Pequeña estrella mentirosa, muerta por dentro, nunca luciste tan bien.

Tomado del blog: Memorias del Dakota
El autor: Alejandro Bentivoglio

lunes, 25 de junio de 2012

Sumergidos - Alejandro Bentivoglio



Hace días que nadie sabe decir adónde esta la noche. Es imposible aguantar este exceso de luz que apenas nos deja dormir. El sol brilla inagotable, mientras nosotros vagamos por el calor y el sudor.
Tiempo más tarde, en la cumbre de una alta mañana, descubrimos un loco con un alfiler. A sus pies, un descomunal globo blanco con pozos que nos sume en el llanto.

Tomado de Memorias del Dakota

Acerca del autor:
Alejandro Bentivoglio

jueves, 21 de junio de 2012

Cementerio de elefantes - Alejandro Bentivoglio


En el piso de arriba viven personas que no conozco. También en el piso de abajo. Nada me costaría inspeccionar, pero, sin embargo, la idea de la simple movilidad me estanca a este puesto de observación. ¿Qué puedo hacerles? o ¿Qué pueden hacerme? Quizás nunca lo averigüemos, quizás alguno de ellos, alguno de todos esos cuyos pasos percibo, se acerque y busque en mí lo que yo no encuentro en ellos, esa palabra en medio del vacío, ese mirarme a los ojos y descubrirnos, tal vez todos quietos, aferrados junto a la pared, pretendiendo saber qué estamos haciéndonos todos aquí, en este anónimo lugar donde reposamos diariamente.

Tomado del blog: Memorias del Dakota
Sobre el autor: Alejandro Bentivoglio

viernes, 18 de mayo de 2012

Visita al médico - Alejandro Bentivoglio


El médico es un hombre circunspecto que me examina con calma y en silencio. Luego, me anuncia en voz grave toda clase de males de dudosa curación y me receta una docena de drogas de nombres de exégesis imposibles. Para despedirme, antes de la llegada del siguiente paciente, fuerza una sonrisa cadavérica. Quizás creyendo que no he notado la tierra que llena los bolsillos de sus inmaculado guardapolvo blanco.

Tomado del blog: http://memoriasdeldakota.blogspot.com.ar/
Sobre el autor: Alejandro Bentivoglio

miércoles, 16 de mayo de 2012

El fin de la parodia - Alejandro Bentivoglio


Cuando me conformo ya no digo nada más y es muy probable que alguien termine colocándome en el interior de una caja y más tarde adornándome con un moño hasta contemplar luego la cara de decepción del homenajeado que retira todo el embalaje y me encuentra ahí, en el fondo del encierro, pequeño y resignado, sin ganas ya de comer ni un pedazo de torta o de apagar velas.

Tomado del blog: Memorias del Dakota 
Sobre el autor: Alejandro Bentivoglio

sábado, 12 de mayo de 2012

Un hombre sencillo - Alejandro Bentivoglio


Mis pretensiones son sencillas y las llevo conmigo sin importar dónde vaya. Cuando estoy en la playa las dejo asoleándose un poco. Incluso en el hotel muchos comentan sobre ellas. Yo me siento orgulloso. Son pequeñas, pero ya saben valerse por sí mismas. Cuando crezcan, quizás no sepa qué hacer con ellas, pero por el momento caben en una valija o en una mesa de luz.

Tomado del blog: Memorias del Dakota
Sobre el autor: Alejandro Bentivoglio

viernes, 4 de mayo de 2012

Comentario hecho al borde de un puente poco frecuentado - Alejandro Bentivoglio


El suicidio es una de las formas de cortesía que más debería inculcarse desde la niñez. Famoso es el caso de un verdadero caballero amigo mío que apenas ser presentado a los invitados de una fiesta organizada en un décimo piso, saltó por la ventana para no importunar a nadie con su presencia. Hoy en día, en cambio, la gente prefiere la grosería de permanecer viva y entre nosotros.

Tomado del blog: Memorias del Dakota
Sobre el autor: Alejandro Bentivoglio

sábado, 28 de abril de 2012

Lavativa preventiva de los objetos - Alejandro Bentivoglio


Primero, encuentro de reloj y seducción de agujas. Contemporización de tiempo, espacio, muerte. Recorte parcial de jardín de campanadas. Doce de la noche: llegada de invitados y quite de máscaras.
Segundo, efectivización del líquido atmosférico, expectación de penetración lunar. Conquista inevitable del aire.
Tercero, póstuma entrega al absurdo. O en su defecto: cancelar suscripción al cielo.

Tomado del blog: Memorias del Dakota
El autor: Alejandro Bentivoglio

miércoles, 18 de abril de 2012

Dreaming of Constanza - Alejandro Bentivoglio


Sueño que estés, en este tiempo, en este lugar. Sueño que no te alejes y que este momento sea todos los momentos. Sueño que sé que se extraña en la lejanía, pero también en lo cerca si apenas se puede percibir el latido de una sola respiración.
Sueño que la soledad huye de nuestras formas, dejando la esencia de sus temores fuera, surcando superficies invisibles hasta desaparecer. Sueño que nos mantenemos a salvo de Sueño que despierto y que como una extraña caricia tuya, la verdad existe también fuera del éter.

Tomado del blog: Memorias del Dakota
El autor: Alejandro Bentivoglio