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lunes, 30 de junio de 2008

Consulta improvisada - Jacques Fuentealba


CONSULTA IMPROVISADA
Jacques Fuentealba

—Ya no logro sentirme vivo, doctor. Veo la vida en negro, tengo un gusto a ceniza en la boca…
—No soy psi, gilipollas —tajó el sepultero dando un fuerte palazo en la cabeza del zombi para que se quede tranquilo.

domingo, 29 de junio de 2008

Juegos - Jacques Fuentealba


JUEGOS
Jacques Fuentealba

—Víctor, Alberto —gritó la abuela en su silla de ruedas abajo de la escalera—. ¿Que están haciendo todavía en el sótano?
—Nada, abuelita, estamos jugando —dijo Albert.
—Jugamos —confirmó su hermano.
—¿Crees que va a funcionar? —murmuró Víctor.
—Pues... sí.
—¿Estás seguro?
—Eh... Sí, sí. No veo por qué no.
Empezaron a leer las fórmulas que habían descubierto en ese supuesto libro de brujería, un viejo libro polvoriento en realidad, encontrado entre las antiguallas que su abuela conservaba allí desde la muerte de su marido.
Un instante después, la Tierra se transformó en una bola de fuego incandescente. Por desgracia sólo los escasos ocupantes de las estaciones espaciales pudieron admirar el espectáculo.

viernes, 27 de junio de 2008

Oscuridad - Jacques Fuentealba


OSCURIDAD
Jacques Fuentealba

—Tengo miedo —gime, entre mis brazos, mi hijo adoptivo—, tengo tanto miedo.
—Vamos, vamos —digo, acariciándole los cabellos, mi lengua tropezando con las palabras tranquilizadoras que debo decirle—. Mira, estás a salvo aquí, mi Principito, yo estoy contigo.
Deja de sollozar por unos minutos y alza sus grandes ojos hacia mí, como sorprendido por tanta ingenuidad.
—No comprendes, ellos se acercan, vienen a buscarme...
—¿Quiénes? —pregunto, por puro reflejo, mientras la garganta se me cierra porque ya conozco la respuesta.
La luz se encoge y se apaga. Una gran sombra cae sobre la casa, el pueblo, el mundo.
Afuera, el cielo está oscurecido por miles de naves.

Título original: Obscurité
Traducción del francés: Olga A. de Linares

Químicamente impuro - Jacques Fuentealba


QUÍMICAMENTE IMPURO
Jacques Fuentealba

Ni siquiera en sus trips más alocados había contemplado un panorama parecido. Y el Gran Iniciado flotando, estirándose hacia el infinito... Se parecía íntimamente a él... y, en realidad, a cada ser humano nacido o por nacer.
—¿Así que morí? —dijo el escritor.
—No —contestó el Desconocido, sin abrir la boca.
—Entonces... ¿Logré convertirme en Dios?
—No... Mejor cambia de dealer.
El universo, tejido con relatos breves —chispas de vidas anónimas o estrafalarias— se desvaneció, y reapareció la playa de California dónde el autor deliraba.
Antes de hundirse en el silencio, Philip K. Dick oyó el eco de la voz del Gran Iniciado, inapelable:
—La próxima vez, trata de no cargarte con algo demasiado químicamente impuro.

jueves, 26 de junio de 2008

Daño - Jacques Fuentealba


DAÑO
Jacques Fuentealba

—¡No puedes hacerme esto! —grita el viejo.
Su hijo le aferra los testículos y se prepara a cortárselos.
—¡Mira, me voy a molestar! Con esto que tengo en la mano, se podría hacer un buen bife. ¡Tártaro! ¡Tártaro! ¡Ah, se me hace agua la boca!
El viejo chilla al ver sus joyas de familia planear en un vuelo seguido por un “splash” esponjoso.
—¡Me las cortó! —gime Urano con voz de falsete.

Título original: Dommage
Traducción del francés: Olga A. de Linares

miércoles, 25 de junio de 2008

Dispersión – Jacques Fuentealba


DISPERSIÓN
Jacques Fuentealba

Al final de los tiempos, el George Campbell del 16 de abril del 2034 se dedicaba a verificar los invectores bineurales del gran Oráculo tecnomístico. El George Campbell del 9 de diciembre del 2037 trabajaba como chamarilero, recuperando y revendiendo los restos de un vertedero-cementerio. Los George Campbell del 08/04/2053, del 30/03/2051 y del 22/11/2049 habían montado un espectáculo de trillizos, el del 17/09/2041 vendía seguros.
Se veían a menudo, hasta algunos vivían juntos en una gran casa a orillas del mar, en Londres.
Aunque nunca hablaran de esto, todos se preguntaban dónde había podido ir a parar el original, el genial inventor de la máquina de viajar en el tiempo, cuando ésta había explotado.

Final de la Eurocopa - Jacques Fuentealba


FINAL DE LA EUROCOPA
Jacques Fuentealba

Cuando el Archimago del Orden Azafrán salió de su trance, enseguida entendió que algo iba mal. Sin duda su ritual había fracasado. Un sillón, un televisor, un match de fútbol, latas de cerveza vacías a sus pies.
Durante un instante, casi deja caer el inmenso peso de su destino extraviado en su espaldilla.
Oh, pero no al final.
Se encogió de hombros, se rascó una barbilla mal afeitada y se fue a buscar una nueva lata en la nevera.

Brujerías del domingo por la tarde - Jacques Fuentealba


BRUJERÍAS DEL DOMINGO POR LA TARDE
Jacques Fuentealba

—Sólo los locos creen que la brujería pueda funcionar —trató de convencerse el ocultista dominguero, justo a punto de volverse loco.
—Locos… y demonios —precisó la criatura de pesadilla que acababa de hacer aparecer.

martes, 24 de junio de 2008

Anticristo – Jacques Fuentealba


ANTICRISTO
Jacques Fuentealba

Una lluvia fina caía en la terraza del café, forzando a los clientes asustados a entrar.
Una lluvia fina de sangre que iba intensificándose.
El Anticristo, antaño Friedrich Nietzsche, antaño Ozzy Osbourne, empujó en un rincón de la mesa su taza, alzando los ojos al cielo.
—A la tercera va la vencida —suspiró—. Recién llegado y tengo que volver al trabajo.

martes, 17 de junio de 2008

La memoria de las piedras - Jacques Fuentealba


LA MEMORIA DE LAS PIEDRAS
Jacques Fuentealba

Corazón de piedra, ojos de almendra y ámbar. Miro el mundo desvanecerse en el polvo del tiempo, contemplo la Vlatva, pulso enloquecedor de mi falsa vida. No tengo destino, sólo un Maestro. Muerto. No me dejó nombre, sólo marcó un calvario en mi frente.
Hace muchos siglos que me perdí en el laberinto del viejo barrio judío, muriendo al perecer mi creador, volviendo a la vida al llamado del escritor nostálgico. Aunque más fuerte que diez hombres, soy la más débil de todas las criaturas... porque mi existencia no es verdadera.