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domingo, 29 de julio de 2012

La carta - Sergio Astorga


Cuando el silencio ya no le decía nada y la espera envolvía su patio mental, llegó la carta. Le picoteaba la avidez de tener esperanza; otra o la misma, le daba igual. Abrió el sobre rojo y leyó rápido; antes que pudiera decir palabra cerró los ojos. Era la época de los limoneros cuando desesperados, los limones crecían verdes y redondos.
Estuvo un tiempo endurecido frente a la hoja de papel, extraviado en oquedades. "Nadie anda buscando tristezas" se dijo.
Engarrotado, escurriendo por su cara las gotas frías del resudor, dobló la carta y la metió en el sobre.
Pasaron dos días ahora picoteado por la indecisión.
"Nadie anda buscando tristezas" insistía.
Fue entonces que el silencio empezó de nuevo a tener sentido.

Tomado del blog Antojos

Acerca del autor: Sergio Astorga

jueves, 31 de marzo de 2011

Chorreada - Sergio Astorga


Manaba el cielo descorazonado y los destinos del vuelo ya no eran de platino. El tedio se embarraba de brea. La melancolía en majada buscaba enterrar su pico en otro nido y el timón del ala escrutaba descampar al tiempo en alta voz.
Es tremendo lo que se raspa en el mapa porque la cucharita de jarabe no alivia. Quince años estuvo esperando hacer lo que quería. Y hoy que es domingo, el seso de pájaro se le viene a la memoria y recuerda que es de altura su propósito.
En la puerta de la casa se despidió un día y el corazón de huevo en vela se quebró por siempre. Yo no sé cómo acomodar su trenza pluma o remendar la urgencia próxima. Yo sólo quiero pedirte si lo miras, que le digas que sigue chorreada su imagen en la pared provecta, esa donde estuvo clavado el clavo de su jaula.




Tomado del blog Antojos

Acerca del autor:
Sergio Astorga

sábado, 22 de enero de 2011

Monolingüe - Sergio Astorga


Era un yo mismo antes de que vinieran a rasurarme. Me han mirado y se olvidan que quise decirles a su debido tiempo que, el dedo oponible es el único testigo de que hubo espíritu.
A mí me han castigado los dioses, me dieron un doblez innoble, una bola amarilla y un pájaro de signos como alas.
No te reclamo por el espejo sino por esta monótona forma de decir las cosas.


Tomado del blog Antojos

Acerca del autor:


Imagen Monolingüe de Sergio Astorga




jueves, 9 de diciembre de 2010

Come Lunas - Sergio Astorga


Cada vez que el infinito se abre como un mineral y la noche enseña una cordillera de puntitos luminosos de oriente a poniente, el come lunas, con un apetito redondo y un paso intensivo, sale de su cáscara, se le olvida el habla y con sufrida sagacidad persigue el haz de luz que danza entre los híbridos verdes del bosque.
Al llegar al estanque, el corazón del sapo comienza su latido de agua; un montón de luciérnagas se marchan y el come lunas, con dos palomas como manos, abre la boca y su aliento de rama machacada, inunda de hechizos atmosféricos las diferentes fases de la luna.
Cuando veas una senda de alfalfa en la cintura de los cielos y diagramas de plata en tus papeles, recuerda que el come lunas esta inflamando sus pulmones.



Tomado del blog Antojos

Acerca del autor:
Sergio Astorga

jueves, 27 de mayo de 2010

Escena hogareña - Sergio Astorga


La alcachofa confundida en verdes dispares, se apoyaba en la mesa con un mutismo florido, alcanzando  a la luz del quinqué, desenvolturas nada apetecibles. El trayecto de la canasta al vinagre le fue indiferente; hasta  que una mano insertó pequeños trozos de queso, que se acomodaban irregulares tras las hojas.
La alcachofa se enfadó hasta el grado de la amargura, y al estar a punto de ser comida se estremeció indecorosa, enseñando entre sus faldones, gusanos  rechonchos y satisfechos.

Ilustración: "Campo de alcachofas" (detalle), de Francisco Sebastián



Tomado del blog Antojos

Acerca del autor:
Sergio Astorga