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domingo, 4 de enero de 2009

Le sacaron de sus casillas - Santiago Eximeno


LE SACARON DE SUS CASILLAS
Santiago Eximeno

Sentí sus manos cubiertas de sudor rodeando mi cuerpo, abrazándome. Temblé, pero él no pareció advertirlo. Quizá sólo estaba jugando conmigo, quizá mi presencia entre sus manos no le provocaba sensación alguna. Noté como dejaba resbalar sus dedos sobre mi cabeza, acariciándola. De pronto, sin previo aviso, me alzó y me introdujo en su boca, para posteriormente —oh, señor, cuánto me cuesta decirlo— escupirme al suelo. Allí quedé, aterrado, sin saber qué hacer, mientras una lluvia de figuras de marfil se abalanzaba sobre mí y oía su voz ronca desde la inmensidad de su trono:
—Abandono.

miércoles, 31 de diciembre de 2008

Ojito con el niño - Santiago Eximeno


OJITO CON EL NIÑO
Santiago Eximeno

—Oye, me marcho un momento —dijo el hombre—. Échale un ojo al niño.
La mujer movió la cabeza, intentó gritar, pero la mordaza que cubría su boca no se lo permitió.
El niño se acercó a ella con la cuchara en la mano, mientras el hombre sonreía.
—Está bien, está bien, olvídalo —dijo el hombre—. Ya se sirve él solito.

En mi memoria - Santiago Eximeno


EN MI MEMORIA
Santiago Eximeno

La superación del dolor exige que éste sea concreto, tangible, medible. Cuando permitimos que el tiempo convierta el dolor en algo abstracto, que no se puede definir, la superación, y con ella la reconciliación entre verdugo y víctima, se convierte en un imposible.
Por ese motivo he utilizado el cuchillo de cocina para amputarle el dedo meñique a tu hija después de violarla. Así, cuando crezca, recordará, y vendrá a buscarme. Sé que lo hará.
Rezaré a Dios durante años para que rehaga su vida, se case con un hombre joven y atractivo, tenga descendencia.
Y cuando venga a buscarme para culminar su venganza, cuando me encuentre, la degollaré tal y como he hecho hoy contigo y con tu marido, y después comprobaré si el sabor de la entrepierna de su hija, de tu nieta, es similar al que permanece grabado a fuego en mi memoria.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Celada - Santiago Eximeno


CELADA
Santiago Eximeno

Sobre un enorme tablero de ajedrez yace el cuerpo de una mujer blanca desnuda. La sangre que cubre sus muslos y su abdomen, marca visibles de su reciente violación, se desliza sobre las casillas siguiendo el movimiento del caballo negro, que huye para evitar las acusaciones que media docena de peones formulan, señalándolo con sus brazos de marfil.

martes, 9 de septiembre de 2008

Inmortal - Santiago Eximeno


INMORTAL
Santiago Eximeno

—Sólo existen cuatro personas en el mundo que posean el secreto de la inmortalidad —dije—. Una vive en un remoto lugar del Tibet, inaccesible si tu espíritu no es inmaculado. Otra recorre los lugares más desolados del mundo, tratando en vano de suicidarse, convertido en una criatura mutilada que reza por su final de forma patética. La tercera eres tú —continué, señalando al potro de tortura sobre el que había atado al Inmortal.
—¿Y qué quieres? —me espetó el Inmortal, debatiéndose contra las ligaduras de cuero que le unían al potro—. ¿Arrancarme el secreto mediante tortura?
—Oh, no, no me has entendido —respondí, sonriendo—. Yo soy el cuarto.
Sólo quiero pasar un rato divertido contigo. Un rato largo, por supuesto.


Ilustración: M.C.Escher (Periodo Italiano 1922 - 1935)

viernes, 29 de agosto de 2008

Dormido - Santiago Eximeno


DORMIDO
Santiago Eximeno

La mujer avanzaba entre la multitud, sosteniendo al niño entre sus brazos. Nadie prestaba atención, nadie le miraba. Hora punta, salida del trabajo, vuelta a casa: todos se refugiaban en sus propias preocupaciones. Al pasar a mi lado vi que la mujer lloraba.
Fue entonces cuando pensé que el niño no estaba dormido.

miércoles, 25 de junio de 2008

Miedo — Santiago Eximeno


MIEDO
Santiago Eximeno

Por las noches, cuando las luces de la casa se apagan y la penumbra se adueña de las paredes del cuarto, oigo a mis padres discutir en susurros en la intimidad de su habitación.
No sentiría miedo si no fuera porque ambos fallecieron en un accidente de coche el verano pasado.

Publicado en Efímero
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Ellos - Santiago Eximeno




ELLOS
Santiago Eximeno

No sentí miedo cuando ellos vinieron y se llevaron a todos mis conocidos.
No sentí miedo cuando los sustituyeron por unos dobles perfectos, cuerpos sin alma que no experimentaban las sensaciones más básicas.
No, en aquel momento no sentí miedo.
El pánico se desató cuando ellos vinieron a por mí y, tras observarme con atención durante una eternidad, decidieron que no era necesario sustituirme.



Publicado en Efímero.
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Virtual - Santiago Eximeno


VIRTUAL
Santiago Eximeno

Ella me miró con sus ojos verdes mientras acariciaba con dedos expertos el vello de mi torso desnudo. La experiencia había sido satisfactoria para ambos.
—¿Quieres conocer mi verdadera voz? -susurró en mi oído, sonriendo.
La conexión digital se perdía y nuestros hologramas sexuales se desvanecían. Asentí, excitado.
—Pues aquí la tienes, macho —me dijo con voz ronca, de camionero, ampliando su sonrisa ante mi cara de sorpresa.
¡Así que en realidad se trataba de un hombre!
—Grrr... ¡Guau! ¡Grrrrruau! ¡Guau! —respondí, ofendido, y me marché agitando la cola.

Publicado en Efímero:
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