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miércoles, 6 de marzo de 2013

Los consejos de una madre - Paloma Hidalgo



Su madre le decía siempre que pusiese el corazón en todo lo que hiciese, por eso cuando empezó a trabajar en la oficina del paro, siguió con esmero sus consejos y desde que llegó las inscripciones descendieron drásticamente. Era meticuloso, pulcro, un maestro al que pronto muchos empezaron a imitar, se multiplicaron los formularios debidamente cumplimentados a su manera y el paro descendió rápidamente, aumentando eso sí, el número de individuos descorazonados que se acumulaban en las puertas traseras y el nauseabundo olor a podrido en algunas administraciones públicas.

Sobre la autora: Paloma Hidalgo

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Dos en una - Paloma Hidalgo



El tiempo me ha demostrado que entre tú y yo algo falla, que tenemos problemas. ¡Y mira que me duele reconocerlo! Pero es que eres tan cambiante, tan voluble y caprichosa que no llego a acostumbrarme a tus repentinos cambios. Ayer me preparaste una comida lamentable, las lentejas estaban duras y sosas y como siempre, cuando llegué ya te habías ido. Hoy soy yo quien te prepara algo especial, en un intento vano de que nos reconciliemos disfrutando de esos manjares que tanto te gustan, pero vuelvo a estar sola. He leído tu mensaje disculpándote, pero ya me he cansado de que me digas siempre lo mismo. He pedido cita para mañana en el centro de salud, para las dos, y espero que no me falles mi querido otro yo,  porque quiero sentirme libre de este maldito problema de doble personalidad.

Sobre la autora: Paloma Hidalgo

viernes, 9 de marzo de 2012

El hilo musical - Paloma Hidalgo



Todos apretujados en aquel enorme congelador que era la casa de los abuelos nos peleábamos, como cada noche, por la ventana. Ya eran las nueve y ellas pronto se irían a dormir. Ver sus siluetas a través de las cortinas mientras se ponían el pijama, era lo único que conseguía caldear el ambiente en aquella habitación que compartíamos todos los primos, y  la causa directa del insomnio que nos mantenía charlando hasta las tantas, y no los inhumanos ronquidos del abuelo, que escuchábamos de fondo como un hilo musical distorsionado y lejano.

Acerca de la autora

miércoles, 25 de enero de 2012

Incomprensible - Paloma Hidalgo


¿Por qué me mira así? Esa sonrisa hilvanada en la tristeza de sus ojos, me deja inerme. Cuando me miran con miedo o con odio es diferente, lo mismo que cuando lloran; con levantar la voz para decirles que se callen, puedo seguir con mi trabajo; pero cuando me agradecen la toalla que les doy con una sonrisa, me dejan como si la ducha fría me la hubiera dado yo. 

domingo, 20 de noviembre de 2011

Anclarse a la vida - Paloma Hidalgo


Son las once y media y como cada día, su imagen cansada transita nuevamente ante mis ojos. El blanco de su escaso cabello domina sobre los anodinos tonos de su indumentaria a juego con su vida, triste y apagada desde que ella se fue. Sobre los hombros el peso de los recuerdos. Todos, los buenos y esos que se esconden a traición en los rincones de su alma. Lleva entrelazada entre sus dedos a la soledad, la silenciosa segunda piel que le acompaña a todas partes. Anda despacio arrastrando los achaques y secuelas de tantos pasos dados, y sigue con su mirada el parsimonioso movimiento de sus pies. Acude puntual a su cita mañanera con las palomas de la plaza y entre el batir de sus alas deja volar su espíritu, durante el único instante en que aún piensa que merece la pena vivir.

Acreca de Paloma Hidalgo

jueves, 27 de octubre de 2011

Políticamente correctos - Paloma Hidalgo


Entre tú y yo, te digo que es cierto, que no mentí cuando me preguntaron sobre lo que había visto. Es verdad que él lloraba desconsolado mientras ella le cosía a navajazos, es totalmente cierto que todos contemplamos la escena , unos con más tranquilidad, otros con menos, y no lo es menos que cada uno esperaba que el otro fuera a socorrerle, que la mayoría evitamos mancharnos las manos y que sólo uno intentó frenarla. Claro que no tiene mucho misterio, ya sabemos que los idealistas siempre están dispuestos a todo con tal de salir en la prensa, y si hubieran conseguido arrebatarle ese puñal asesino a la crisis, y nosotros, los demás partidos políticos le hubiéramos secundado, hoy no estaríamos de entierro, el estado del bienestar aún seguiría vivo y los nosotros no tendríamos futuro, ninguno.

jueves, 9 de junio de 2011

La última función - Paloma Hidalgo



Era una buena excusa para seguir vivo, le dije que había faltado demasiadas noches a los ensayos, y que aún no me sentía capaz de ser el protagonista. Por eso sigo aquí, eso sí, me hizo firmar un documento en el que me comprometía a volver a casa a dormir todas las noches a hora decente, tenía que cerrar los ojos y descansar-por el momento sólo de forma temporal, hasta alcanzar la capacidad de hacerlo de forma definitiva. Pero mañana cumplo noventa y cinco. Creo que ya va siendo hora de levantar el telón, pero sólo puedo hacerlo ella, la Parca. ¿Y si al ser tan vieja ha empezado con el dichoso Alzheimer? Uff, qué miedo.

domingo, 1 de mayo de 2011

El sabor de la felicidad – Paloma Hidalgo


Un apuesto joven al que besó en los labios con dulzura cayó en sus brazos. Intuí que su próxima víctima sería el señor de cierta edad que sesteaba al sol en el banco y me adelanté besándole yo primero. Volvió a ganarme la partida con una mujer que iba en bici, aunque le devolví el golpe con la chica que comía palomitas. Sé de buena tinta que los míos saben más ricos, aunque él me dice que soy una ingenua. A ver si un día de estos le pillo desprevenido, y le demuestro que está equivocado.

Paloma Hidalgo

domingo, 13 de marzo de 2011

La reina de la noche - Paloma Hidalgo



Envuelta en su crisálida se sentía protegida, no había tormenta que la mojase ni sol de mediodía que estropeara su piel. Se acostumbró a ver el mundo tras el brillo lechoso de su cárcel de seda; un buen día el reloj biológico marcó la hora de  salir, el mundo de colores y sensaciones que ante ella aparecía le daba tanto miedo que no pudo abrir sus alas. Llegó la noche, el terciopelo de su oscuridad la atraía. Y se dio cuenta de que era una polilla en el cuerpo de una mariposa. La reina de la noche espera ilusionada que un entomólogo encuentre la solución a su problema.

Paloma Hidalgo