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viernes, 24 de agosto de 2012

Cuestión de números - Rita Vicencio


Javier se acaba de enterar. Otro vecino que fallece este año. El cuarto a su alrededor. Dos en su edificio, dos en los edificios de enfrente. La casona abandonada que flanqueaba su edificio ha desaparecido también, por fin ha recibido el tiro de gracia a manos de una máquina demoledora que terminó con su agonía. Una mas de las señales familiares que desaparecen en las cercanías. Con esta van cuatro también, en lo que va del año. Las chatarras que sus viejos vecinos llamaban autos y que se hallaban eternamente aparcados a las afueras de su edificio también han ido desvaneciéndose poco a poco. Si mal no recuerda, eran cuatro, incluido el armatoste ese que alguna vez fue un Cadillac de lujo y que desde hace años era casa de ratas y vagabundos. Empieza a distinguir un patrón en todo esto, aunque muy claro no lo tiene todavía. Meditabundo, saluda a una vieja enjuta y frágil eternamente vestida de negro. Hace un año que se ha mudado al edificio, la nueva vecina del cuatro.

Tomado del blog: Sabor a ajenjo

La autora: Rita Vicencio

sábado, 17 de marzo de 2012

Ansia - Rita Vicencio


La humedad de su dolor escurría lentamente, acariciando su piel mientras la teñía de escarlata, y yo observaba atento, tratando de eternizar ese momento, de ser partícipe de esa agonía. No había forma de calmar mi ansia, de apartar mi estática mirada de la delirante escena. Deseaba capturar y eternizar en mis pupilas la belleza de esa imagen. De haber contado aún con una cámara seguro que habría grabado cada segundo que duró, antes de que llegara la policía a detenerme. Pero, claro, ¿cómo podría haberle causado semejante daño si no hubiera tenido mi Canon a mano para destrozarle la cabeza?

Tomado del blog: Con sabor a ajenjo

sábado, 7 de enero de 2012

Monstruos - Rita Vicencio


Ahí está otra vez, al fondo del armario, rascando la puerta mientras intenta abrirla. Cada noche le escucho desde mi cama, al otro lado del a habitación a oscuras, mientras los muelles ruidos que delatan su existencia se hacen más persistentes... Pero no puede salir. He puesto candado a la puerta. Mamá no lo sabe, papá tampoco. Hace tiempo que lo sorprendí dormido, y ahora soy yo quien se dedica a atormentar al monstruo del armario.

Tomado del blog: http://saborajenjo.blogspot.com/

martes, 5 de julio de 2011

La venganza - Rita Vicencio



Él hizo lo imperdonable y ella decidió corresponderle. Durante mucho tiempo se contuvo, hasta que al fin fue a la tienducha oscura y maloliente que descubriera una triste noche de desilusión. Compró la pistolita negra con su carga correspondiente y se dedicó a emboscarle en aquellas noches sin luna. Hasta que al fin lo tuvo a tiro bajo la luz de una farola. Disparó resuelta y sin remordimientos, tenía un blanco perfecto. 6 tiros silenciosos y certeros le perforaron, sin que se percatase, la sombra. Así, lentamente se le fue la ilusión, la vida y esperanza por esos huecos certeros que le dejaron seco.

Tomado del blog http://saborajenjo.blogspot.com/

Imagen de Telika

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Círculo vicioso - Rita Vicencio


Madre mía, que estoy cansado. No se en qué se me ha ido el día, pero estoy cansado. Cansado y harto. Todos los días la misma rutina, como loco, esforzándome sin avanzar. De la mañana a la noche lo mismo, y lo único que cambia es la luz que poco a poco va menguando, como mis fuerzas y mi motivación.
Pero mañana no será igual, estoy decidido a cambiar, mañana iré en contra del destino, cambiaré todos mis patrones de comportamiento. ¡Mañana, ya lo verán!
.....¡Mira, por fin, el Hamster está corriendo para el otro lado!

Tomado del blog:http://saborajenjo.blogspot.com/">http://saborajenjo.blogspot.com/

miércoles, 17 de noviembre de 2010

A fin de cuentas, lluvia - Rita Vicencio


Sales de casa a caminar. El dia es triste, gris, como siempre. Sin ella nada tiene sentido, y las humedades de otras no logran sino acrecentar su ausencia. De nada sirvió sacar el colchón y reemplazarlo con uno nuevo. No es tan fácil sacarla de tu mente, de tu sangre...
Te cansaste de la humedad de tus lágrimas lloviendo sin descanso y, mientras miras a la gente correr a ocultarse, tomas la decisión y sales al descubierto. Tu rostro arde mientras la lluvia ácida lo deshace, pero ya no importa. A fin de cuentas, es solo lluvia.


Tomado del blog: http://saborajenjo.blogspot.com/


jueves, 2 de septiembre de 2010

De telenovela - Rita Vicencio


Ella me habló hecha un mar de llanto. Él la ha abandonado. Me dice que al menos si hubiese sido por una más joven podría entenderlo, pero no es así. Él la ha dejado. Sin explicaciones, sin amoríos de por medio. Simplemente se ha marchado tras dedicarle una última mirada de aburrimiento. Y me muerdo los labios por no decirle lo que hace tiempo era obvio, aunque muero de ganas por hacerlo. ¿Cómo explicarle que la emoción a su lado había terminado? ¿Cómo hablarle de lo repetitiva que se había vuelto? ¿Cómo, en pocas palabras, hacerle entender que en su afán de transformar su vida en una telenovela había acabado por perder con él su rating?


Tomado del blog: http://saborajenjo.blogspot.com/

sábado, 15 de mayo de 2010

Retorno - Rita Vicencio



Los retornos nunca son sencillos, es de todos bien sabido, aunque las cosas sigan igual a como las dejamos, algo siempre cambia. Ya lo dijo aquel viejo filósofo: nunca nos bañamos en el mismo río. Y en mi caso las cosas no han sido diferentes, el retorno está siendo algo demasiado complicado, en primer lugar porque me enterraron más de seis metros bajo tierra cuando volaron en pedazos esta cueva, y en segunda porque el reanimador es una bestia que no sabe distinguir una gallina negra de un pato.



Tomado del blog:
http://saborajenjo.blogspot.com/

domingo, 28 de marzo de 2010

El monstruo del armario - Rita Vicencio


Marcos estaba cansado de no poder dormir bien. La misma historia cada noche, la misma interrupción, los mismos gritos y llanto desesperados. Cansado de tanto drama se decidió y entró a la habitación de su hijo pistola en mano, cartucho completo cargado. El pequeño de 5 años le miró lloroso, hasta que su padre le tendió el arma y le dijo que ya era hora de ponerle un alto al monstruo del armario. La sonrisa del niño, y su alivio, fue todo un poema.

Esa madrugada se oyeron, en lugar de llantos y gritos desesperados, tres tiros secos en la habitación de al lado. Marcos sonrió satisfecho pensando que, de ahora en adelante, por fin podría conciliar el sueño.

A la mañana siguiente acudió contento a la habitación del niño, que dormía a pierna suelta, y procedió a buscar un abrigo para llevarle a visitar a los abuelos. El horror vino cuando descubrió el rastro baboso y sanguinolento que se perdía en el fondo del armario hasta un hueco de la madera. A partir de esa noche, Marcos es quien duerme con la pistola amartillada.

Tomado del blog: http://saborajenjo.blogspot.com/

miércoles, 10 de marzo de 2010

Gremlins - Rita Vicencio


¡Maldita sea! ¿Cuántas horas faltan para que amanezca? ¿Cuántas, para que esas infernales criaturas dejen de saltar incontroladamente por todos lados y terminen su destructivo paso? Lo peor es saber que me lo tengo bien merecido por no hacer caso a las indicaciones y darles de comer pasada la medianoche, pero ¿cómo resistirse a esos ojos de cachorro indefenso? Y ahora no hay dios que los detenga. La de pasta que me va a costar arreglar todo esto. Pero eso si, tengo bien aprendida mi lección. Mañana temprano se van a la guardería aunque no hayan pegado ojo en toda la noche y nunca, nunca jamás, les vuelvo a dar refresco de cola pasadas las cuatro de la tarde. ¡He dicho!


Cuadro de Nanim Rekacz

viernes, 19 de febrero de 2010

De telenovela - Rita Vicencio



Ella me habló hecha un mar de llanto. Él la ha abandonado. Me dice que al menos si hubiese sido por una más joven podría entenderlo, pero no es así. Él la ha dejado. Sin explicaciones, sin amoríos de por medio. Simplemente se ha marchado tras dedicarle una última mirada de aburrimiento. Y me muerdo los labios por no decirle lo que hace tiempo era obvio, aunque muero de ganas por hacerlo. ¿Cómo explicarle que la emoción a su lado había terminado? ¿Cómo hablarle de lo repetitiva que se había vuelto? ¿Cómo, en pocas palabras, hacerle entender que en su afan de transformar su vida en una telenovela había acabado por perder con él su rating?