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domingo, 31 de agosto de 2008

La verdad sobre las bacterias - Macedonio Fernández


LA VERDAD SOBRE LAS BACTERIAS
Macedonio Fernández

Quiero saber si es verdad que las bacterias nos enferman. ¿Qué ganas, qué necesidad tienen de matamos o enfermarnos? ¿Tan sabia es la naturaleza con ellas como con nosotros? No creo ni en las bacterias como causantes por sí solas de enfermedades, ni en la Sabiduría de la Naturaleza. Si el hombre enfermo les conviene a las bacterias para estar sanas, no hay por qué decir que ellas causan la enfermedad.

sábado, 16 de agosto de 2008

Presentaciones - Macedonio Fernández


PRESENTACIONES
Macedonio Fernández

En intensa vida social que hacía yo conocí el acto cortés de las presentaciones; fui presentado, presenté a entes que yo conocía y no se conocían entre ellos, y me fueron presentados otros. Pero tuve mis fracasos en reuniones; andaban el agua, el vino, la leche; yo conocía a todos y presenté el agua a la leche, luego al vino, con cierto fracaso, pues resultó que se conocían íntimamente. En cambio el presentar una aceituna al aceite fue todo un éxito: nunca se habían visto.


viernes, 11 de julio de 2008

Espumadera - Macedonio Fernández


ESPUMADERA
Macedonio Fernández

—Mujer, ¿cuánto te ha costado esta espumadera?
—1,90.
—¿Cómo, tanto? ¡Pero es una barbaridad!
—Sí; es que los agujeros están carísimos. Con esto de la guerra se aprovechan de todo.
—¡Pues la hubieras comprado sin ellos!
—Pero entonces sería un cucharón y ya no serviría para espumar.
—No importa; no hay que pagar de más. Son artificios del mercado de agujeros.

Ilustración de José Manuel Fors

sábado, 28 de junio de 2008

Un paciente en disminución - Macedonio Fernández


Un paciente en disminución
Macedonio Fernández

El señor Ga había sido tan asiduo, tan dócil y prolongado paciente del doctor Terapéutica que ahora ya era sólo un pie. Extirpados sucesivamente los dientes, las amígdalas, el estómago, un riñón, un pulmón, el bazo, el colon, ahora llegaba el valet del señor Ga a llamar al doctor Terapéutica para que atendiera el pie del señor Ga, que lo mandaba llamar.
El doctor Terapéutica examinó detenidamente el pie y “meneando con grave modo” la cabeza resolvió:
-Hay demasiado pie, con razón se siente mal: le trazaré el corte necesario, a un cirujano.