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martes, 18 de enero de 2011
Agnóstico – Antonio J. Cebrián
Inasequible al desaliento, San Pedro se acercó a Dios y expuso una vez más su petición en tono de súplica:
—Señor, mira a los hombres; te rezan y se sacrifican en tu nombre. Hay varios cataclismos que asolan el planeta… ¿No vas a intervenir para ayudarles?
—¡Déjame en paz de una vez! —respondió Dios—. ¡Ya te he dicho que soy agnóstico y no creo en todas esas tonterías sobre “hombres”!
Sobre el autor: Antonio J. Cebrián
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Sacrilegio - Antonio J. Cebrián

Ydss IV contempló desde el acantilado el bello paisaje. La exuberante vegetación multicolor florecía a ambos lados de los cauces sinuosos desparramados por la llanura hasta donde la vista podía alcanzar. El sagrado Ismm —el líquido vital— era distribuido por los canales aprovisionando hasta el último rincón del planeta.
Eran buenos tiempos, había Ismm para todos y la energía alcanzaba a una gran mayoría de hogares marcianos. Pero, gracias a Ydss se avecinaba una época aún mejor; sus máquinas Ushmm, que transformaban el líquido Ismm directamente en energía, abastecerían a todo el planeta.
Pero siempre había descontentos y gente opuesta a todo. Ydss tomó el tallo Arss que contenía la pena de muerte para aquellos agitadores sediciosos y la autorizó. Lo que más molestaba a Ydss era aquella idea sacrílega que esgrimían. La insensata afirmación de que las máquinas Ushmm terminarían por secar los sagrados canales de Marte.
Sobre el autor: Antonio J. Cebrián
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lunes, 7 de diciembre de 2009
Números – Antonio J. Cebrián
Cuando reconstruyeron la mente del crítico literario en una máquina, ésta empezó a expresarse como sólo lo saben hacer las máquinas: con números.
—Uno dos tres, Seven, Eleven, Treinta y tantos, Trescientos, Mil novecientos ochenta y cuatro, Mil novecientos noventa y nueve, Dos mil uno…
Sobre el autor: Antonio J. Cebrián
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sábado, 8 de agosto de 2009
La otra versión – Antonio J. Cebrián

Tras una discusión, Dios expulsó a su hijo de casa, yendo a parar al mundo de los hombres. Cuando éstos se lo devolvieron, Dios, aún enfadado, le cerró las puertas. Y así, Jesús volvió a caminar entre los vivos.
Sobre el autor: Antonio J. Cebrián
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miércoles, 31 de diciembre de 2008
Confusión - Antonio J. Cebrián

CONFUSIÓN
Antonio J. Cebrián
Los médicos y sus ayudantes habían celebrado la Nochevieja en el trabajo. El jefe de sección, visiblemente ebrio, se acercó hasta el laboratorio para hacer una comprobación. Con el estómago repleto y el regusto de los cócteles en la boca, alzó la botella de vino blanco espumoso que había entre los tubos de ensayo y, en dirección a la otra sala, gritó:
—¿Qué hace aquí esta botella? ¿Dónde está el frasco que había aquí con los esputos y orines de los pacientes terminales?
Sobre el autor: Antonio J. Cebrián
Antonio J. Cebrián
Los médicos y sus ayudantes habían celebrado la Nochevieja en el trabajo. El jefe de sección, visiblemente ebrio, se acercó hasta el laboratorio para hacer una comprobación. Con el estómago repleto y el regusto de los cócteles en la boca, alzó la botella de vino blanco espumoso que había entre los tubos de ensayo y, en dirección a la otra sala, gritó:
—¿Qué hace aquí esta botella? ¿Dónde está el frasco que había aquí con los esputos y orines de los pacientes terminales?
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martes, 30 de septiembre de 2008
Un problema - Antonio J. Cebrián

UN PROBLEMA
Antonio J. Cebrián
Creo que tengo un problema. Algo extraño me está pasando pero no puedo precisar exactamente de qué se trata. Sólo sé que entre mis manos tengo un libro y en él puedo leer:
Creo que tengo un problema. Algo extraño me está pasando pero no puedo precisar exactamente de qué se trata. Sólo sé que entre mis manos tengo un libro y en él puedo leer:
Creo que tengo un problema. Algo extraño me está pasando pero no puedo precisar exactamente de qué se trata. Sólo sé que entre mis manos tengo un libro y en él puedo leer…
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Ilustración: René Magritte
sábado, 23 de agosto de 2008
Los elegidos - Antonio J. Cebrián
LOS ELEGIDOS
Antonio J. Cebrián
Lo hemos conseguido.
Tras miles de años de viaje en animación suspendida dentro de nuestra colosal nave interestelar, hemos alcanzado el objetivo. El nuevo Sistema Solar era tal y como se esperaba. El planeta NH-3024 es plenamente habitable y virgen. Estamos listos para iniciar el proceso de colonización. El pequeño grupo de sólo treinta personas se multiplicará y a través de generaciones crecerá hasta implantar una nueva humanidad en el planeta. El proceso de selección automatizado fue intenso; la semilla de la nueva Humanidad debía ser perfecta. Sólo tuvieron acceso las personas más preparadas, por su inteligencia, eficacia, dotes de mando, competitividad, su capacidad afectiva y sentido de la responsabilidad... Cuando miro a las otras veintinueve mujeres alineadas en formación frente a mí, pienso que quizá, alguien cometió un error.
Sobre el autor: Antonio J. Cebrián
miércoles, 18 de junio de 2008
El elegido - Antonio J. Cebrián

EL ELEGIDO
Antonio J. Cebrián
“Pilatos le preguntó:
–¿No oyes todo lo que están diciendo contra ti?
Pero Jesús no dijo ni una palabra, de manera que el gobernador se quedó muy extrañado.
Durante la fiesta, el gobernador tenía la costumbre de poner en libertad a un preso, escogido por la gente.
Había entonces un preso famoso llamado Barrabás.
Estando la gente reunida, Pilatos preguntó:
–¿A quién queréis que os ponga en libertad, a Barrabás o a Jesús, a quien llaman el Mesías?...”
En este punto, el sacerdote interrumpió la lectura del Sagrado Libro y continuó con la liturgia.
-Oremos... Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra.
Creo en Barrabás, su único Hijo, nuestro Señor...
Sobre el autor: Antonio J. Cebrián
sábado, 14 de junio de 2008
Génesis - Antonio J. Cebrián

GÉNESIS
Antonio J. Cebrián
Dijo Dios:
—Haya luz.
Y hubo luz. Vio Dios que la luz estaba bien, y apartó la luz de la oscuridad llamando “día” a la luz y “noche” a la oscuridad.
Dijo Dios:
—Acumúlense las aguas bajo el firmamento y déjese ver lo seco.
Llamó Dios a lo seco “tierra” y a las aguas, “mar”.
Dijo Dios:
—Produzca la tierra vegetación: hierbas y árboles que den fruto según su especie…
En ese momento, sufrió uno de sus “repentinos cambios de humor” y dijo:
—O mejor, no.
Y volvió a su estado de letargo durante otra eternidad.
Sobre el autor: Antonio J. Cebrián
miércoles, 11 de junio de 2008
Solo - Antonio J. Cebrián

SOLO
Antonio J. Cebrián
Roberto Alcázar se acercó sigilosamente al hombre que, sentado ante la gran mesa, escribía entre pliegos y cuartillas desordenadas.
Cuando estaba a escasos metros de él, desenfundó su revólver y lo encañonó.
Vladimir Lenin alzó la vista y preguntó con calma:
—¿Qué cree usted que está haciendo?
—Voy a cambiar la historia –respondió Roberto.
Lenin se mesó la perilla pensativo y finalmente dijo:
—Lo dudo mucho, joven
—¿Por qué no?
—Porque yo soy una persona real, lo cual quiere decir que tú eres un personaje imaginario.
Y continuó escribiendo solo en mitad de la sala vacía.
Sobre el autor: Antonio J. Cebrián
domingo, 8 de junio de 2008
El casting - Antonio J. Cebrián
—¿Quién es el del piano? —preguntó el director del casting televisivo.
—Lo encontré en una de mis salidas. Me pareció que podía resultar llamativo con ese aire virtuoso —respondió George.
—¿Llamativo? ¡Míralo! No se mueve. Está encadenado al teclado. ¡Ni siquiera lleva el ritmo con gracia! —protestó el director.
—Ciertamente, cuando lo vi en su ambiente me pareció más interesante.
—Sácalo de ahí, no da la talla mediática ni de lejos.
—¡Siguiente! —gritó George.
Cabizbajo y deprimido, Wolfrang Amadeus Mozart abandonó el escenario.
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