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martes, 22 de noviembre de 2011

Pecado (Gen 3, 1) - Antonio Jesús Cruz


Para tapar su soledad vino la mujer pero él no sospechaba que atrás de ella se agazapaba una serpiente. Le ofreció su corazón y al instante pudo comerse, sin pudores, su manzana. Cuando ocurrió el pecado ya nada fue lo mismo... Sobrevino el castigo con forma de destierro. Curiosamente a él ya nada le importaba.

viernes, 17 de junio de 2011

Configuraciones - Antonio Cruz


“Veo la costa de Ítaca” dijo Ulises a uno de sus hombres con una sonrisa indescriptible, pero al llegar a la playa encontraron una tierra extraña poblada de hombres cobrizos que les saludaban alegremente dándoles la bienvenida agitando espejitos de colores.
“¡Puta Madre!” gritó Ulises al borde de la ira. “Algún boludo desconfiguró el GPS y vinimos a parar a la loma de la mierda".

Sobre el autor

lunes, 18 de abril de 2011

Génesis (Gen 1, 26) - Antonio Cruz


(Para Teresita)

Dijo Dios: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. Que mande sobre los peces del mar y las aves del cielo, a las bestias, a las fieras salvajes y a los reptiles que se arrastran por el suelo.”
Y creó Dios al hombre a su imagen. A imagen de Dios lo creó.
Desde entonces, el hombre vagabundea por la tierra creyéndose Dios.

jueves, 17 de marzo de 2011

Sueño 2 - Antonio Cruz


Desesperado, corro por andenes, trepo escaleras, huyo por calles desiertas. Los pasos de mis perseguidores resuenan cada vez más cerca. Cuando me dan alcance comienza la golpiza. Me despierto temblando de pánico. Sé que debo seguir huyendo. Me preparo con rapidez y salgo sin dar demasiadas explicaciones al conserje. La noche me engulle mientras en algún lugar ellos continúan buscándome.

Antonio Cruz 

lunes, 23 de agosto de 2010

Cinturón de castidad - Antonio Cruz


Cuando partió a las cruzadas, Sir Arthur entregó al abad la llave del cinturón de castidad de Lady Laura.
Su sorpresa fue mayúscula cuando, a pocas horas de dejar atrás su castillo, el abad, a galope furioso, alcanzó la columna de Sir Arthur para reclamarle que había dejado la llave equivocada.


Imagen: From presqu'ile de Camaret de Anna-Maija

jueves, 19 de agosto de 2010

Condena - Antonio Cruz


Mientras baja las escaleras de tribunales piensa con amargura en su futuro. No siente culpa porque está seguro que ha hecho lo correcto. Tampoco habrá castigo porque lo han absuelto, pero él sabe que nunca podrá eludir la injusta censura de la sociedad lugareña. Un juicio de mala praxis siempre deja huellas.

(Citado por médicos en la mesa de café del Bar del Gordo Chicho, Santiago del Estero, 2008) 

Imagen de Misfitmind

jueves, 15 de julio de 2010

Sueño 2 - Antonio Cruz


Desesperado, corro por andenes, trepo escaleras, huyo por calles desiertas.Los pasos de mis perseguidores resuenan cada vez más cerca. Cuando me dan alcance comienza la golpiza. Me despierto temblando de pánico. Sé que debo seguir huyendo.
Me preparo con rapidez y salgo sin dar demasiadas explicaciones al conserje.
La noche me engulle mientras en algún lugar ellos continúan buscándome.

jueves, 8 de julio de 2010

Rejas - Antonio Cruz


Cuando salió de la cárcel decidió estudiar biología.
La noche siguiente a su primera clase de fisiología animal entró en la facultad y abrió la jaula de todos los cobayos.
Él sabía lo que es estar entre rejas.

(Selección Provincial. Concurso Literario Nacional C.F.I. – Año 2004)

Ilustración: "La cárcel", de Javier Clavo

viernes, 2 de julio de 2010

Sueño- Antonio Cruz


Despierta empapado en transpiración y con el corazón desbocado.
Acaba de tener un sueño espantoso. Soñó que la muerte llamaba a su puerta.
Todavía aterrado y temblando camina hacia la cocina, abre la heladera y se sirve un vaso de agua. Agradece el haber despertado.
En ese momento alguien llama a su puerta.

martes, 25 de mayo de 2010

Idus de marzo - Antonio Cruz

Aquel 15 de marzo el senador Julio César Gómez fue asesinado en las escalinatas de la legislatura.
Se habló de poder, drogas, sexo, corrupción y venganza.
Julio César Gómez nunca supo que entre los asesinos estaba su sobrino, al que había criado como su propio hijo.

viernes, 21 de mayo de 2010

Criminalística - Antonio Cruz


“El cadáver estaba a veinte centímetros de la acera y a un metro de la puerta” dice el policía.
“La cápsula que encontramos era calibre 45” dice el investigador
“El deceso se produjo hace exactamente cuatro horas” dice el médico forense.
“La criminalística es una ciencia demasiado exacta” pienso con fastidio mientras me levanto y apago la tele.

lunes, 3 de mayo de 2010

Final de viaje - Antonio Cruz


Se arrastra con gran esfuerzo por el estrecho túnel que está anegado por un líquido viscoso y tibio.
A pesar de ello avanza. Una extraña fuerza exterior lo empuja alternativamente hacia delante y atrás. Su corazón aletea desbocado y sus músculos, pequeños pero fuertes y flexibles, se esfuerzan al máximo.
Un largo instante y siente una explosión. Sus ojos son heridos por la luz.
Mientras un grito desgarrado escapa de su garganta y sus pulmones aspiran aire nuevo, una mujer grita: “Ha nacido un varón”.

Excelso Plinio Galeno (Ars médicus - Siglo II)

Fotografía de Cristina Granados (cristinagranados.es)

jueves, 11 de marzo de 2010

Mano - Antonio Cruz


Salgo del quirófano, me siento y enciendo un cigarrillo; mi mano derecha tiembla ligeramente.
La miro con atención. Es menuda, con dedos cortos y delgados. Sus articulaciones son huesudas y arrugadas y en su dorso sobresalen tendones y venas.
La miro fijamente y me sorprendo de todo lo que ha podido hacer hace un rato en la sala de operaciones esta mano que ahora enciende un cigarrillo.

lunes, 15 de febrero de 2010

Infierno - Antonio Cruz


Siento náuseas y mi cuerpo flota en el vacío. Un olor repulsivo hiere mi pituitaria. Abro los ojos y la luz lastima mis pupilas. Intento recuperar el ritmo de mi respiración todavía agitada. Hay murmullos apagados.
¿Dónde estoy? Me siento vulnerable y a merced de todo. ¿Estaré en el infierno?
Siento pasos. Enfoco mis pupilas. Descubro un rostro mordaz y una sonrisa sardónica. El sujeto, vestido de verde, agita un frasco ante mis ojos.
En ese preciso instante se hace la luz en mi cerebro. El cirujano acaba de quedarse con mi apéndice.
Guillamo Fracasitodo
(Tratado de Medicina y cirugía - 1943)

sábado, 16 de enero de 2010

Números - Antonio Jesús Cruz



Mientras tiraba una moneda en su mano, el vagabundo me miró profundo y dijo con voz ronca “La vida es una sucesión de cifras; un mero postulado acerca de los números”.
Desde aquella tarde, mido mi vida en años, meses, días y semanas; doy vueltas junto al minutero, busco cifras claves para resolver cualquier enigma, evalúo la cuantía del amor y el sentimiento, sumo, resto, multiplico y divido pero todavía no he podido encontrar el teorema que descifre el tránsito azaroso de los hombres por la vida, ese viaje del cero al infinito.

sábado, 19 de diciembre de 2009

Desconcierto - Antonio J. Cruz



A través del cristal oscuro de los anteojos todo lo que lo rodeaba era como una pelota; una esfera plástica y rojiza.
Un instante y todo volvió a la normalidad. Se hundió en sus propios pensamientos ¿Cuánto valdría su futuro? Se preguntó. Acaso... ¿Dos monedas de veinticinco centavos y no treinta denarios?
Decidió jugar su destino sintiéndose un triste conejo de tela. “Número par, suerte; número impar, que se lo lleve el diablo” Se dijo.
Fue impar. Abrió la caja que estaba sobre la mesa y en su interior encontró la llave.
Sonaban cuerdas de guitarra en extraña melodía cuando abrió la puerta que daba al balcón y caminó, resuelto, hacia la baranda.

jueves, 17 de diciembre de 2009

La eterna presencia de Heráclito - Antonio Cruz


El Doctor A., quién a lo largo de su carrera ha sido tantos como la vida le ha exigido para sobrevivir, ya sea médico de familia, cirujano ayudante, obstetra de emergencia devenido en pediatra, médico en los campamentos de YPF, auditor, supervisor de área programática, médico en un posta sanitaria, médico de hospital o médico de guardia en tantos lugares, no ha sido nunca uno de esos acerca de los que Heráclito dijo "Los médicos cortan, queman, torturan. Y haciendo a los enfermos un bien, que más parece mal, exigen una recompensa que casi no merecen" ya que el Doctor A. nunca cobró una consulta.

Hipócrates Mamaní
(Semblanzas ciudadanas - 1963)

sábado, 12 de diciembre de 2009

Trepanación - Antonio Cruz

Después del terrible traumatismo de cráneo, el especialista realizó una brillante trepanación para evacuar el hematoma. Seguramente, en el futuro, los estudiosos se devanarán los sesos para saber cual era la técnica empleada por los incas para esta operación.

Atahualpa Villalobos (Diario de viaje por las Indias Occidentales – 1585)

Terapia - Antonio Cruz



A Julio Cortázar
Un cronopio, médico de profesión y con ínfulas de escritor decide concurrir a un taller literario en la calle Cortázar de la ciudad de Santiago del Estero. Al día siguiente de trabajar en la lectura y reescritura de cuentos de un, para él, desconocido escritor franco-argentino cuyo nombre sería Julio, aunque no recuerda su apellido, atiende a un paciente al que le duele todo y sufre de anorexia e insomnio. El Cronopio inspirado por sus actividades literarias le receta la compra de un ramo de rosas. A los pocos días, el paciente regresa acompañado de un escribano y un abogado para iniciar un juicio por mala praxis.

Arturo Comán (Acerca de de los médicos escritores - 1964)

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Plataforma uno - Antonio Cruz


El hombre de edad madura transita por la estación de trenes. Nadie repara en él. Se mueve con una sutileza que espanta y se asemeja a un fantasma.
Entra al bar situado frente a la plataforma uno. Invariablemente ocupa una mesa que da hacia la misma y fija su mirada durante horas observando absorto la constante partida de los trenes.
Ninguna de las personas que pueblan el bar, lleno de gente, se da cuenta de su presencia, aunque curiosamente nadie se sienta a su lado.
Él permanece solo, abstraído y concentrado mirando la partida de los diferentes convoyes. Cuando el expreso de las 07,30 se coloca en posición de partida, sus ojos cobran vida. Su corazón late más aprisa.
Cuando el tren parte, sonríe de manera triste, se levanta y se marcha.
Ese era el tren que abordó el día de su muerte.

Imagen: Claude Monet "Tren en la nieve" (1875)