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lunes, 26 de julio de 2010

Premonición - José Luis Zárate


Supo que iba a morir por culpa de una bala perdida, el 12 de marzo de ese mismo año, en la esquina de Rosado y Manríquez. También supo que sus intentos por evitar ese sitio la llevarían irremediablemente a él, que nadie iba a creerle y suplicar ayuda o clemencia por algo que no sucedía aún era inútil, que el kevlar iba a perderse en el correo, que el arma comprada para defenderse se trabaría, que el sueño le estaba negado en el tiempo que faltaba, que iba a dejar de comer y todo le iba a parecer manchado de muerte, una máscara cruel, y que el 12 de marzo, en la esquina de Rosado y Manríquez, ella iba a recibirla feliz la bala, porque la temible espera llegaba a su fin.

Tomado de: http://zarate.blogspot.com/

jueves, 11 de marzo de 2010

Insectos – José Luis Zárate


El doctor admiró el trabajo: minúsculos insectos en la piel, increíblemente detallados a pesar del tamaño. La minuciosidad del obsesivo compulsivo. El cuadro clínico indicaba que la percepción objeto-idea se diluía. Pronto los insectos serían reales para el paciente. Debían evitarlo.
Drogas, electroshocks, incluso tal vez la remoción quirúrgica de los dibujos.
Al paciente le esperaban días duros.
Tal vez lo sospechara ya. Había signos claros de stress. Presión arterial alta, tics nerviosos. Sobreexcitación. Reacción extrema a estímulos mínimos.
El doctor le dijo que se tranquilizara y le palmeó la espalda.
La piel vibraba, los músculos cargados de adrenalina.
Eso, el cuerpo a punto del colapso.
Sí, eso.
Miró de nuevo los dibujos, nervioso.
La verdad, había sentido bajo esa piel millones de insectos, pululando, tratando de salir.

sábado, 13 de febrero de 2010

En "Y" - José Luis Zárate


El corte forense en “Y”, la disección, la sangre centrifugada bajo los microscopios, los órganos cuidadosamente dispuestos en frascos, por fin nos han hecho creer en hadas.

Tomado de: http://zarate.blogspot.com/

jueves, 11 de febrero de 2010

Poco - José Luis Zárate


Poco sabemos qué ve cada persona en un hada. Algunos usan adjetivos: maravilla, magia, misterio. Otros renuncian a tratar de explicarlo siquiera.
Los cazadores, desde sus escondrijos, observan atentamente esos encuentros.
Miran los rostros, los gestos, las sombras y luces que bailan en las miradas.
Mientras no comprendan ese instante saben que aunque atrapen un hada no la habrán capturado por completo.

Tomado de: http://zarate.blogspot.com/

jueves, 31 de diciembre de 2009

Un millón, mil millones – José Luis Zárate

Las trajimos a nuestro mundo y rompimos un delicado mecanismo del que ignorábamos todo. Por su belleza, la magia, lo etéreo, lo sutil, lo numinoso están aquí, en un sitio sin depredadores por lo cual su población estalló como nunca lo había hecho, en un mundo en donde faltaban nutrientes del que ellas mismas ignoraban eran vitales, y como nacían caían. Un millón, mil millones. De tal manera que al horror se anuda el alivio. No nos ahogarán, no devorarán cada parte de lo nuestro. Esta mañana vi mil cadáveres diminutos en la acera y sólo sé que, cuando sean pocas, cuando encontrar una sea fuente de maravilla, volveré a apreciar a las hadas.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Pródigo – José Luis Zárate


Un hombre tenía dos hijos. El menor dijo: “Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde” y con ella se marchó a un reino lejano, sin dejar ni un número de celular.
Años después, el padre sintió una oscura alegría al enterarse del crack económico de ese reino. Mi hijo regresará se dijo, y me pedirá un mendrugo, no más, y un trabajo decente en alguna de mis fábricas y yo lo abrazaré y haré una cena en su honor y todos se maravillarán de mi generosidad. Y el hermano esperaba para recordarle al padre que el también existía, y el Señor aguardaba para hacer con esto una hermosa parábola, pero el maldito desgraciado méndigo móndrigo hijo pródigo jamás regresó.

jueves, 17 de diciembre de 2009

100 Años – José Luis Zárate


Nadie ignoraba la desastrosa historia del príncipe con sus mujeres.
El intento de asesinato de la infiel consorte, y la triste decapitación (la seguía amando).
Todos comprendieron el porqué se lanzó a buscar a una princesa dormida 100 años.
Lo sorprendente fue que la encontrara, la trajera al reino, la desposara, que luciera feliz, que al fin hubiera encontrado a quien amar de forma tan absoluta.
El pueblo gustaba de verlos cuando salían a pasear en la palestra real, rodeados de cojines y sirvientes. Ella resplandecía (más ahora, embarazada) y él era feliz.
¿Qué más se puede pedir a un cuento de hadas?
Que el príncipe nunca se molestara en despertarla, era un detalle insignificante.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Un cuento – José Luis Zárate

Dios creó al mundo en seis días. Lo pobló de criaturas, paisajes, maravillas infinitas. Lo hizo para arrullar al niño que no se cansa de esas historias: el jardín, el diluvio, la torre que quería llegar desde el cuento hasta la casa del niño. Pidiendo, escuchando, imaginando, se duerme una vez más. Dios lo arropa, apaga la luz, sabe que tarde o temprano ya no le pedirán el cuento de las buenas noches. Los niños crecen y cuando este lo haga, cuando no pida más la historia de la creación: desapareceremos.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Flor - José Luis Zárate


Con saña, con crueldad, con odio, vi la planta moverse, observé al hada desdibujarse sobre los pétalos, a lo vegetal arrebatarle todo. Con espanto miré a mí alrededor y qué terrible fue encontrarse en medio de un campo de flores con colores tan alegres.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Lo Hermoso - Jose Luis Zárate


Hermoso es, también, lo inalcanzable. Por eso las amamos: por ser todo lo que no somos. Con extrañeza nos enteramos que ellas también aman cosas de este mundo. Retrocedemos con asco ante lo que nos enseñan las hadas etéreas, inmortales, incorruptibles...
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martes, 3 de noviembre de 2009

El que es - José Luis Zárate

El que es - José Luis Zárate

Uno, entre miles, Es.
Piensa, luego existimos.
Tuvimos que rendirnos a la evidencia cuando, sin motivo alguno, desapareció Paris. No fue destruido, nada devastó el lugar, simple y sencillamente ya no estuvo. Luego, perdimos un color. Varias especies.
Creemos que El que Es está enfermo, que agoniza en alguna parte. Lo buscamos no sabemos bien porqué.
Tal vez para ver su rostro antes de que todo termine.
Mientras, tratamos de recordar cada parte que él ha olvidado, que ha perdido, que al ignorarla desaparece para siempre.
Tocamos nuestro rostro y los de quienes amamos y rogamos que la memoria no sea algo que él olvide.

Tomado de: http://zarate.blogspot.com/

Fotografía: Luciano Franco Cutrera

domingo, 1 de noviembre de 2009

Horas enteras - José Luis Zárate


A veces no puedo evitarlo, abro la ventana, y me resigno a tener un hada revoloteando por la sala.
Pero es que no soporto verlas, horas enteras, golpeando la cabeza contra el cristal.

Tomado de: http://zarate.blogspot.com/

Imagen: Bodegón de López Ávila

sábado, 10 de octubre de 2009

Postmortem - José Luis Zárate


Cuando el corazón se detiene, el cerebro sobrevive unos seis minutos. Los cadáveres conservan un tiempo una temperatura normal, a veces parpadean o hay un espasmo postmortem. Se han reportado cuerpos que gimen en la mesa de autopsias. A veces son gases que pasan por la garganta. A veces sólo son los tatuajes.

Tomado de: http://zarate.blogspot.com/

viernes, 25 de septiembre de 2009

Nuestra forma - Jose Luis Zárate


En algún momento todos hemos tenido que arrancar una parte de nosotros, tanto da si fue una costra mínima, o el retirar una curación llena de sangre y tejido a medio cicatrizar: los puntos de sutura retirados, una uña que se desprende con un sonido líquido, la forma en que un surco de carne se abre paso hasta la sangre.
Hemos visto el mecanismo de los músculos rotos, de los nervios expuestos al dolor. La piel es frágil, mínima. La barrera entre el universo y nuestra carne: una gasa terriblemente fina.
Una cáscara.
La piel, entonces, no es nosotros. La piel es una mentira.Visto el interior, la perspectiva cambia.
Nosotros somos lo que se oculta atrás, adentro, entre la sangre y los músculos desprotegidos. Uno se ve desnudo y sabe que nuestra forma verdadera es la herida.
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Microcuento tomado de http://zarate.blogspot.com/
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imagen del Malamalaka

viernes, 4 de septiembre de 2009

Comunicación con objetos - José Luis Zárate


Le hablaba a las paredes, a las ventanas y a los carros, pero no a ella. Fascinado con el gorgoteo de los cables y el susurro de la ciudad no escuché el silencio que nos fue arropando. Un día no estaba y la comprendo. Pero no puedo ir a buscarla. No, porque el sonido del mundo sigue fascinándome. Tengo algo que nadie tiene: la voz de cada cosa, es mía, y esa posesión es solitaria. No tengo más amigo que mi colchón (que también la añora) y con quien lloro cada noche.

Tomado de: http://zarate.blogspot.com/

sábado, 29 de agosto de 2009

Mil graffiteros - José Luis Zárate


Mil graffiteros - José Luis Zárate

La veo hoy, junto a la tienda. La había visto antes en el parque, en el metro que tomo todos los días, en una calle que ya no frecuento. Es un modelo muy popular. Una imagen repetida por mil graffiteros. Sí, eso es, eso y no que esa figura pintada ha empezado a seguirme por toda la ciudad, con quién sabe qué aviesas intenciones.
Sonrío sin ganas. Que tonto soy.
Abro la puerta y la miro pintada en el muro de mi recámara.

Tomado de: http://zarate.blogspot.com/

jueves, 13 de agosto de 2009

Lluvia - Jose Luis Zárate


La lluvia deshizo las líneas, corrió los colores del mundo, desdibujó los límites precisos entre los objetos de tal manera que el cielo oscuro y los muros fueran parte unos de otros. Miro sin comprender. No el fenómeno, sino a los que arrojan las sombrillas y se lanzan sonriendo al agua.


Imagen de Jersey Jen tomada de Flickr

miércoles, 5 de agosto de 2009

Polvo y olvido - José Luis Zárate


Estabas en un rincón, atrás de cajas, polvo y olvido. Te tomé entre mis brazos y mi cuerpo no pudo recordar tu peso o tacto. Toque tu pelo recordando especificaciones técnicas, no tenías conexión neuronal 3AH, se pensaba que 875vent eran suficientes para dotar de una personalidad, carecías de ranura de expansión. Suspiré. Tal vez merecías estar en un rincón. Tu piel seguía siendo suave, tu sonrisa perfecta. Si reemplazaba las células de energía tal vez musitaras aún mi nombre. Sé que pasamos juntos momentos de pasión y placer pero eso estaba en el ayer. Con decisión, con firmeza, te regresé a la oscuridad. Quien te acarició ya no existe, he cambiado. El ayer es irrecuperable. Soy otro. Tengo otra vida, otras costumbres, 1300vent y una ranura de expansión actualizada.

sábado, 18 de julio de 2009

Premonición - José Luis Zárate


Premonición - José Luis Zárate

Supo que iba a morir por culpa de una bala perdida, el 12 de marzo de ese mismo año, en la esquina de Rosado y Manríquez. También supo que sus intentos por evitar ese sitio la llevarían irremediablemente a él, que nadie iba a creerle y suplicar ayuda o clemencia por algo que no sucedía aún era inútil, que el kevlar iba a perderse en el correo, que el arma comprada para defenderse se trabaría, que el sueño le estaba negado en el tiempo que faltaba, que iba a dejar de comer y todo le iba a parecer manchado de muerte, una máscara cruel, y que el 12 de marzo, en la esquina de Rosado y Manríquez, ella iba a recibir feliz la bala, porque la temible espera llegaba a su fin.

Tomado de: http://zarate.blogspot.com/

lunes, 6 de julio de 2009

Calculando - José Luis Zárate


Calculando
José Luis Zárate

Tal vez el que analicen el DNA específico de la planta y sus características morfológicas, que dividan todo entre las dos premisas base, y entreguen el resultado en .87 segundos le quita el chiste al asunto.
Pero aún así levantamos la margarita ante la máquina y sentimos mucho que nos diga que no nos quieren.
Tomado de: http://zarate.blogspot.com/