sábado, 14 de diciembre de 2013

Pedúnculo de los cuatro universos — Daniel Alcoba


Si Dios fuese el pedúnculo de los cuatro universos de nuestro huevo cósmico de vidrio rojo, ¿para qué trabajar con dos misterios o incógnitas?
Un campanario nos basta. Lo llamaremos universo luz, propone el agnóstico positivista.
No, a esa única incógnita la llamaremos el Dios Único, sentencian desde Jerusalén, Roma, La Meca, Llahsa, Benarés, rabinos, presbíteros, mullah, gurúes —el libro en mano y el acertijo en la lengua—.

El Autor: Daniel Alcoba