lunes, 13 de mayo de 2013

Desastres médicos - Virginia Cortés



A – Es todo muy interesante, pero si me disculpa usted, debo retirarme; la naturaleza llama…
B – Ah, claro. Desea usted ir al toilette, por supuesto.
A – Me temo que no es un deseo, sino una necesidad que debo satisfacer. Tiene todo que ver con la salud, no con el placer, se lo aseguro.
B – Entiendo.
A – No lo creo.
A se dirige al cuarto de caballeros a la hora exacta en la que el eminente médico toma su receso y lo asesina brutalmente a cuchilladas, mientras le dice enardecido “¡Te dije que era un psicópata! ¿Cómo pudiste fallar un diagnóstico tan evidente?”. El alma del occiso se eleva rezongando “Porque soy un clínico, no un psiquiatra”.


Acerca de la autora:  Virginia Cortés