martes, 21 de mayo de 2013

Tardecitas sombreadas - Diana Sánchez



Luego de pelearse a los gritos, la pareja de ancianos se sentaba en el patio debajo del paraíso, a disfrutar de la sombra.
Un día, el viejo furioso, le pegó en la espalda a la vieja. Ella juró vengarse.
Esa noche la tormenta quebró una de las ramas del árbol. Cuando la anciana salió a barrer, lo notó, y con rapidez cambió las sillas de lugar.  A la tardecita salieron al patio. Al volver con el mate, el anciano, aplastado por la rama, le imploró ayuda. La anciana volcó la pava sobre la mano del viejo y salió a la calle. Parecía volar.

Acerca de la autora:  Diana Sánchez