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jueves, 26 de junio de 2014

Mala suerte - Mario Cesar Lamique


¡¡¡Este es el mundo al revés!!! Como para no estar triste, desilusionado, angustiado,sorprendido, furioso, in-dig-na-do porque la cosa funcione al revés, acá solo pasa esto, en Estados Unidos no sucede,en los países enserio el que tiene mala suerte es quien pasa por debajo de una escalera y no el que mira todo desde el escalón mas alto .
Exclamaba el pintor a las cuatro direcciones posibles de un único viento movedizo , justo antes de subir a la ambulancia, mientras no dejaba de pasarse las manos por el pelo, que ahora estaba tomando un color mas bien salmón aunque poco mas oscuro que el que estaba a punto de secarse sobre la pared.

Sobre el autor: Mario Cesar Lamique

miércoles, 4 de junio de 2014

La caída - Mario Cesar Lamique


—Una desgracia con suerte— exclamó Wilmar, cayendo en una especie de arboleda, pero esponjosa, se sintió envuelto y arropado
Siempre pensó que no hacía otra cosa que estar cayendo, pero esta vez fue de verdad, caer es como correr rápido, muy rápido hacia abajo.
Se despertó luego de la explosión en un el lugar suave y acolchonado.
—Una desgracia con suerte—gritó contento, eufórico con la impunidad de sentirse solo sin que nadie lo estuviera escuchando.
Una suerte con desgracia, pensó mientras miraba a Wilmar; comer humanos siempre le caía mal, pero,como decían en su planeta “ para el hambre no hay humanos ”,mejor sufrir porque te cayó mal alguien que por hambre, se dijo, contento pero sin euforia, sin gritar.
Emergieron lentamente púas filosas, hambrientas.
Una suerte con desgracia, volvió a decir, mientras esbozaba una leve sonrisa, como lo hace cada vez que está a punto de almorzar.

Sobre el autor: Mario Cesar Lamique

lunes, 21 de octubre de 2013

Para no verla caer - Mario Cesar Lamique


No fue el primero pero quizás el más certero, el golpe más preciso.
Su esposo le dio la espalda para no verla caer.
Cayó de apoco, lentamente como planeando en el aire, cayó como hoja de árbol o de papel, cayó como bolsa llena de papas u otra hortaliza,cayó como visita inesperada, como dentro del área penal, cayó como moneda de diez centavos como chaparrón como balde de lluvia fría.
Cayó, calló.

Acerca del autor: 

domingo, 5 de mayo de 2013

La Contrincante del Espejo - Mario César Lamique



Desde niña se sintío vulnerable día a día al mirarse al espejo y ver a esa persona imitando cada uno de sus movimientos, imitando sus gestos, miradas y aún -estaba segura- cuando ella cerraba sus ojos para no ver tremendo plagio, del otro lado la estaban observando.
Se mudó a diferentes casas con diferentes espejos pero siempre con la misma imitadora; tiró piedras, sillas y hasta le disparó con un arma que pudo conseguir sin que su esposo supiera, pero al traer un nuevo espejo, su enemiga parecía renacer.
El tiempo y los espejos suelen aliarse en nuestra contra.
Llegó el momento en que no pudo soportar más a esa mujer ya con arrugas, con mirada perdida que insistía en copiar sus acciones.
Se paró frente al espejo dando muerte a su contrincante, que no logró sobrevivir a su última imitación.

Sobre el autor: Mario Cesar Lamique

jueves, 3 de enero de 2013

El monstruo - Mario Cesar Lamique



El monstruo irrumpió en su casa, ella asustada quiso escapar , la perseguía por escaleras de escalones desparejos, estuvo a punto de atraparla en paisajes infantiles, se aferró a su pié derecho cuando huyó en dirección a sus mejores recuerdos, luego de forcejear, logró liberarse, pero las escaleras tienen un final ; nunca llegan a trascenderse; ella se quedó sin escalones ni salida, parada en la terraza mirando hacia todos lugares a los que no podría ir, el monstruo logró alcanzarla y con el tiempo se hicieron amigos, comenzaron a conocerse, luego, juntos ya relajados, ya sin perseguir ni ser perseguidos, la convivencia, se volvió de terror.

Sobre el autor: Mario Cesar Lamique

viernes, 20 de abril de 2012

Lazos de sangre - Mario Cesar Lamique


Fue verla y saber, con irrefutable certeza, que ella sería su compañera para siempre.
Sus ojos de vampiresa también se posaron sobre el.
Comenzaron su romance sabiendo que tenían todo el tiempo por delante.
Todas las noches salían, no dejaron sitio sin visitar ni luna sin mirar, aunque, con apuro y cierta inquietud, buscaban, sin falta, llegar antes del amanecer.

sábado, 3 de marzo de 2012

El amor de Dylan - Mario Cesar Lamique


A nadie en el pueblo le pareció extraño que Dylan se enamorara de una notebook .
No hubo quien dijera algo cuando se fueron a vivir juntos.
Ningún comentario mereció el hecho de que se casaran solamente por civil.
Les regalaron una batería de cocina de 12 piezas con 6 ollas de acero inoxidable para la feliz pareja, a Dylan una batería Drum-Fire de 5 piezas porque le gustaba el rock y a la flamante esposa le regalaron una batería de 8 celdas con una duración de 3 horas aún usando WIFI.
Mucha suerte!!!
Que la pasen bien!!!
Ojo con lo que hacen, ehh.
Y muchas y cosas más, les dijeron antes de su partida hacia la luna de miel.
Pero, eso sí, en el pueblo, nunca le perdonaron a Dylan que la cambiara por otra notebook, varios modelos más joven.