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sábado, 26 de octubre de 2013

Amor matemático - Daniel Sánchez Bonet


He sido atravesado por la flecha de Cupido una vez en la vida. He sentido temblores y escalofríos en más de 80 ocasiones. He notado una docena de mariposas bailar por mi estómago. He visto latir mi corazón a mil por hora y volar al tiempo a una velocidad de 300.000 kilómetros por segundo cuando él estaba aquí y cuando no, he contado también horas, minutos, segundos e incluso, milésimas de segundo. Le he dicho ¡Te quiero! 365 veces al año y he tenido con él, orgasmos de más de cinco minutos de duración. Sin embargo, por motivos que no sabría cuantificar, esta mañana, él ha decidido salir de la ecuación.

Tomado del blog Microrrelatos a peso
Sobre el autor:  Daniel Sánchez Bonet

miércoles, 14 de noviembre de 2012

La calle - Daniel Sánchez Bonet



De camino a casa, a Armando le llamaba la atención el mimo con el que algunas ancianitas del barrio daban de comer a los gatos y es que, día tras día, la rutina parecía ser siempre la misma. Ocho de la noche. Tres recipientes: uno de carne guisada, otro de pescado y un poco de agua. Y aunque, al pobre Armando, las cosas no le marchaban demasiado bien por culpa de la crisis, aquel gesto tan humano le reconfortaba segundos antes de entrar en casa, donde no eran pocos los quebraderos de cabeza que le esperaban. Pero, así era la vida…

Un mes más tarde, los gatos se miraron entre sí, desconcertados.

Sobre el autor: Daniel Sánchez Bonet

sábado, 10 de noviembre de 2012

Remedios - Daniel Sánchez Bonet


Remedios ya no aguantaba más. Había probado todo tipo de tratamientos y brebajes para que su marido dejara de roncar por las noches, pero no había nada que hacer: ninguno funcionó. Tampoco sirvieron de nada las indicaciones del otorrinolaringólogo y además, Remedios se resistía a costearse una operación de cirugía para su marido. Al final, se decidió por el método más manual y casero que conocía y un silencio sepulcral invadió su casa para siempre.

Sobre el autor: Daniel Sánchez Bonet

martes, 6 de noviembre de 2012

Por arte de magia - Daniel Sánchez Bonet



¡Tachán! Y tres nuevos desconocidos pretenden colarse en mi lista de amigos ¡Tachán! Y un chico que dice llamarse Siempretuyo69 me reclama desde el otro lado ¡Tachán! Y otros cuantos más escriben que les gustaría conocerme ¡Tachán! Y otros dos me invitan a cenar y así, sin parar durante el resto la noche. Mientras tanto, y como por arte de magia, de la parte inferior se mis fotos empiezan a brotar palabras provenientes de todos los rincones del mundo ¡Qué se habrán creído!

¡Tachán! Y la que os habla se esfuma para siempre entre los humos de vuestros apestosos cigarrillos.

Sobre el autor: Daniel Sánchez Bonet

sábado, 3 de noviembre de 2012

Puntos - Daniel Sánchez Bonet


Los puntos pueden cerrar frases o novelas. También, abrirnos la piel, avisarnos de la peligrosidad en un tramo de carretera o hacernos morir de placer. Nos podemos además apoyar sobre ellos y a veces es bueno ponerlos sobre la íes, sobre todo, si la cuestión no está del todo clara. Pero ¡cuidado! Porque si alguien descubre los nuestros, podrá conocer también nuestras debilidades. Así son los puntos, de muchos tipos y significados distintos. Depende siempre desde donde los mires. Armando, aquella tarde de gloria, los miró de frente, con precisión.

A él, los puntos le convirtieron en leyenda del baloncesto.

Sobre el autor: Daniel Sánchez Bonet

domingo, 8 de abril de 2012

Adicciones - Daniel Sánchez Bonet


De adolescente se enganchó de forma compulsiva al tabaco y al cannabis. En su época de estudiante, ya en la universidad, se aficionó sin medida a la bebida y a las drogas de diseño durante cada fin de semana. Su primer sueldo le sirvió para costearse su adicción al juego y después, con el tiempo, se convirtió en un conocido cliente de prostíbulos y burdeles clandestinos. Finalmente, su caso, ya insostenible, acabó en manos de expertos psiquiatras.
Dos años después, libre de cualquier tentación, sigue sin superar su adicción a las terapias de grupo.

Tomado del blog Microrrelatos a peso

lunes, 5 de marzo de 2012

Valentina - Daniel Sánchez Bonet


Se acostó por primera vez con ella en su nuevo piso. Él dice que fue un flechazo, una obra del destino. Ella, que nada más verlo supo que él era el hombre de su vida. Una vez dentro, él explicó que todo sucedió cómo si se hubieran conocido de siempre. Ella, que nunca le había pasado nada igual. Ya en la cama, entre las sábanas, él sintió que ella era la cosa más bonita que jamás había visto en su vida. Ella, que fue como una primera vez.
Al día siguiente, él conoció a Valentina.
Se acostó por primera vez con ella en su nuevo piso. Él dice que…

Tomado del blog Microrrelatos a peso

miércoles, 22 de febrero de 2012

Te quiero - Daniel Sánchez Bonet



Que sí cariño que no voy a levantarte la mano nunca más. Ya verás, fíate de mí. Qué yo sólo quiero estar a tu lado. Te prometo que tampoco voy a volver a beber, ni a ponerme celoso cuando hables con tus amigos. Vamos a sacar esto adelante, ya verás como sí. Podemos ser muy felices y lo sabes. Mañana mismo pienso llevarte una sorpresita al trabajo y no dejaré de hacerlo hasta que me perdones. Voy a hacerte la mujer más feliz del mundo. No lo dudes. Todo esto va a cambiar… te lo prometo.
A pesar de llenarse la boca con todas sus mentiras, a Armando, aún le quedó valor para decir una más.
La mayor de todas.

Tomado del blog: Microrrelatos a peso

miércoles, 15 de febrero de 2012

2012 - Daniel Sánchez Bonet


Aquella noche del 24 de diciembre no tenía nada que celebrar ni regalos que recibir. Es más, había decidido que el momento apropiado para acabar por fin con mi asfixiante vida iba a ser exactamente a las doce de la noche, coincidiendo con la llegada del nuevo año: mi muerte merecía estar a la altura. Entonces, sobre el puente y con mirada gacha y resignada conté mis últimos números: diez, nueve, ocho, siete… Abajo, otro hombre yacía entre el rocoso acantilado.
Iba de rojo.

Tomado del blog Microrrelatos a peso 

miércoles, 28 de diciembre de 2011

La plaza del pueblo - Daniel Sánchez Bonet


De repente, como por arte de magia y muy poquito a poco, cada una de las cosas que formaban la realidad que él tenía alrededor fueron desapareciendo muy lentamente. Lo hicieron, primero, las mesas y sillas que recorrían aquella plaza de punta a punta. Después, los silenciosos árboles que la custodiaban y todas aquellas personas que bebían o bailaban entre sus concurridos confines. Desde arriba, lo hicieron también las estrellas que, centelleantes, la alumbraban sin cesar con su inagotable brillo.
Segundos antes, dos inocentes miradas se habían cruzado entre las más de mil millones de probabilidades que tenían de hacerlo.

Tomado del blog Microrrelatos a peso

sábado, 24 de diciembre de 2011

Anita - Daniel Sánchez Bonet


Cubrió su sexo con el estrecho hilo de la tanga que acababa de comprarse y con la misma delicadeza, terminó de abrocharse su mágico sujetador push up. A continuación, se puso un ajustado vestido negro que apenas cubría algo de sus femeninas piernas y cerró la cremallera que colgaba por su finísima espalda. Después, se colocó dos enormes aros de plata, perfiló con un lápiz sus rasgados ojos y con un gloss intenso recorrió de lado a lado sus carnosos labios. Por último, se subió a unos  tacones de aguja y sólo entonces, se atrevió a salir por la puerta.
Decidido.

Tomado de Microrrelatos a peso

jueves, 22 de diciembre de 2011

Matrimonio - Daniel Sánchez Bonet


Mi padre es de esos tipos que sólo se fija en los pequeños detalles: que si la puerta no está cerrada con dos vueltas de llave, que si el gas se ha quedado encendido, que si alguien se ha olvidado de bajar la basura…
Aquella mañana, ni siquiera se percató de lo ocurrido con su mujer. Eso sí, no pasó por alto que uno de los cuchillos estuviera en la habitación.

Tomado del blog: Microrrelatos al peso

sábado, 20 de agosto de 2011

A pesar de todo - Daniel Sánchez Bonet


Cuando nuestra relación llegó a su fin, todos los recuerdos, almacenados en una caja de cartón, acabaron en el basurero del portal de debajo de mi casa: las primeras cartas de amor, los regalos de mi cumpleaños y los del 14 de febrero; también, los de cada uno de nuestros tres aniversarios, billetes de avión, tarjetas de invitaciones, fotos, etc…
Dos horas más tarde, ya de madrugada, uno de los mendigos que merodeaban la zona, abrió el contenedor. No encontró nada para saciar su hambre, es cierto, pero aquella noche, por fin, pudo alimentar su modesto y necesitado corazón.

Tomado del blog Microrrelatos a peso

sábado, 6 de agosto de 2011

Seres desconocidos - Daniel Sánchez Bonet

A Lucía le costó algunos años entender que tanto el amor como la amistad se construían con el tiempo y que, por tanto, era imposible que nacieran así de repente, como lo pudiera hacer, por ejemplo, una flor. Por ello, finalmente se resignó a aceptar que los flechazos eran simples invenciones válidas para ambos casos y que, del mismo modo, tampoco existirían entonces, ni las almas gemelas, ni menos aún, eso de las medias naranjas.
Sin embargo, aquella tarde, todo cambió, sobre todo para Lucía, después de que un chico desconocido le salvará la vida en un cruce de carreteras.

viernes, 15 de julio de 2011

Su historia - Daniel Sánchez Bonet


En Toledo hubo una vez un hombre mono que sugirió unirse con otros para formar un poblado en un vado sobre el curso medio del río Tajo. Con el tiempo, junto a otros grupos fundaron una ciudad y la amurallaron para evitar la conquista del enemigo y entonces, se convirtió primero, en romano; después, en visigodo; luego, se pasó a la fe musulmana y al cabo de muchos siglos, a la cristiana, para después de un período de cierta estabilidad, convertirse en revolucionario hasta que por fin se acabó la guerra. Ahora, melancólico y con las manos en los bolsillos, el mismo hombre camina por el centro de la ciudad mientras descubre en cada uno de sus rincones un pedacito de su historia.

Tomado de : http://microrrelatoapeso.wordpress.com/2011/01/10/su-historia

jueves, 7 de julio de 2011

Que hable ahora... - Daniel Sanchez Bonet




Se conocían hace muchos años. Habían compartido juntos episodios románticos, escenas inolvidables y novelescas historias de amor. Se podría decir de sus vidas que desde que se cruzaron en aquel cuento de hadas, él siempre fue un príncipe azul para ella y ella, una doncella de finas maneras para él. Ahora, por fin, y como todo el mundo esperaba de aquella inagotable pasión, había llegado el momento y los dos estaban a punto de darse el sí quiero definitivo:
—Estamos aquí reunidos para unir en matrimonio a Armando y Lucía —dijo el cura—. Si alguien se opone que hable ahora o que calle para siempre —prosiguió.
En la última fila, agazapado y con la mirada fija de los familiares sobre su boca, el narrador levantó la mano.
Tomado del blog Microrelatos a peso

sábado, 25 de junio de 2011

Gemma -Daniel Sánchez Bonet

Según la geometría, una línea es una sucesión continua de puntos interminables e infinitos, pero durante su recorrido lineal por aquel cuerpo, Armando los encontró todos: el punto de partida, algunos puntos de sutura, los varios puntos de vista, los dos puntos y por fin, el punto final o punto de ebullición. Sólo entonces, llegado al final de su viaje, descubrió el punto débil de ella y en honor a su nombre, lo llamó punto G.

Ganador del I Concurso en 5 minutos Editorial Intangible 2011
Tomado del blog Microrrelatos a peso http://microrrelatoapeso.wordpress.com/

domingo, 19 de junio de 2011

Odio - Daniel Sánchez Bonnet


Desenrosca el tapón de varias botellas de cristal, pone la copa encima de la mesa y con tranquilidad, mezcla su whisky con naranja. A continuación, se dirige a la habitación de su mujer. Minutos más tarde, ya con cara de arrepentido, vuelve a poner el tapón a la botella de licor.
Y a la de veneno.

viernes, 17 de junio de 2011

Días de lluvia - Daniel Sánchez Bonet


Cada vez que levantaba la mirada todo me recordaba a ella. Sobre todo las nubes, que frente a mis ojos, se convertían en imágenes improvisadas de una relación ya pasada. A veces, sobre el cielo, ella me besaba, me acariciaba o me miraba cómo queriéndome decir algo. Después, con las primeras lluvias, descendía resbalando entre los rincones de mi cuerpo hasta que mojaba mis labios. Horas más tarde, se dispersaba entre los caminos infinitos de la ciudad y por último, volvía a abandonarme huyendo hacia arriba otra vez más.

Por suerte, han dicho en la tele que mañana regresan las lluvias.

domingo, 24 de abril de 2011

Fotografia - Daniel Sánchez Bonet


Éramos dos turistas como el resto. Las vacaciones se habían hecho esperar, pero este año llegaron en forma de lujoso crucero. En Eduardo, me fijé nada más verle subir al barco. Muchos creerán que fue una coincidencia, pero tenía la misma cámara de fotos que yo. Quizá era porque compartíamos el mismo gusto, quién sabe.
Antes de tocar tierra, los animadores nos avisaron de que haríamos una última parada: una familia de delfines había decidido hacernos una visita y nadie quiso perderse la posibilidad de captar el momento. El hecho lo merecía. El cielo, no tardó en llenarse de flashes.
Nunca imaginé que los delfines fueran tan fotogénicos y menos aún, que la cámara de Eduardo me estuviera enfocando, justo, cuando le estaba tomando un bello primer plano.