
DE SU NOCHE DE GRAN TRIUNFO
Eliseo Diego
Ligera, soprano ligera, Carmen María Peláez parada en el escenario para cantar su noche de gran triunfo. El empresario de bigotes de aceites y zapatos charolados lo ha garantizado: Garamba, Carmen, gran gala de Beras. Carmen María, coruscante y joven, cegada por las luces del proscenio, canta. ¡Ah, canta, canta, Carmen canta! Y Carmen muge y trina y se desgarra. Y con el último acorde estalla la cálida salva de aplausos. Carmen María se inclina, saluda envuelta en la ola cálida, se alza. Las luces disminuyen, cede el espeso muro de sombra. La boca enorme del vasto teatro vacío, y el empresario, muerto de risa, que da vueltas a la monstruosa araña, al monstruoso aparatito de aplausos. Carmen María quiere escapar, pero se encuentra aprisionada en la reciedumbre de los huesos. Se mira y es una espantosa anciana.
Ilustración: J.A.Rosado
No hay comentarios:
Publicar un comentario