miércoles, 27 de junio de 2012

No todos los inventores son lo que dicen ser – Héctor Ranea


La verdadera inventora de la máquina del tiempo fue Joaquina Ríos. Le resultó muy duro usarla, al principio. Parece que se transformó en pez, también en pájaro, hasta que por fin logró viajar al futuro. Ahí consiguió los números para ganar una fortuna en la lotería pero, al regreso, jugó y no salieron, comprendiendo que su presencia en otros tiempos introducía cambios. Abandonó todo y, quien ahora es reputado como su inventor, recuperó sus investigaciones, años después.
Al turismo temporal que comenzó a explotar le debemos los seis ojos, las ocho patas, el pelo en el cuerpo y la seda en el culo. ¡Miren en qué nos transformó! ¡Maldito sea! Tiene suerte pues las arañas no podemos usar la máquina, que si no...

Acerca del autor: Héctor Ranea

2 comentarios:

Yo, Vakero dijo...

¡Peludísimo!

Ogui dijo...

Muy cierto... ¡Gracias por dejar tu comentario!