martes, 26 de marzo de 2013

Entonces él - Rafael Blanco Vázquez



Entonces él se fue a dormir un rato mientras ella preparaba la cena. Había tenido un día agitado y le dolía la barriga. Y cuando ella fue a despertarlo se lo encontró muerto, de un plácido infarto durante el sueño, según supo más tarde. Lo lloró. Lloró a aquel hombre con el que había vivido los últimos dos años. Lloró a aquel hombre que acababa de cumplir los cuarenta, aquel hombre que siempre bromeaba con la muerte y ahora estaba muerto de verdad.
–Mírala, es la muerte –reía melodramático ante una simple diarrea.
Algunos familiares y amigos lo lloraron también. Nadie se esperaba aquella muerte, digamos, sin previo aviso. Y era un hombre que se hacía querer, a pesar de su mal carácter.
Fluyeron las lágrimas y los tópicos, y luego ella quedó sola, como un tópico andante camino del olvido.

Acerca del autor:  Rafael Blanco Vázquez

1 comentario:

Carlos de la Parra dijo...

Es que se puede ver la muerte desde tan distintos ángulos, con tan diversos lentes, que quizás el más exacto sea ver el lado cómico.
El rito occidental mortuorio se recarga con lo trágici ante un hecho tan ineludible.
Igual que llegamos a vivir lo de 20 años no es nada, y lo de parece que fué ayer que tenía yo 17, así de rápido se van los siglos y se acumula la historia, incluso llegando al mismo olvido. La forma más pasiva de la memoria.