viernes, 5 de octubre de 2012

El fin de los días comienza con una canción – Guillermo Vidal


New York, New York, Mi Buenos Aires querido, Tardes de Moscú, Sous le ciel de Paris, London, London, Volando a Rio y cuantas otras que se han perdido para siempre. Todas esas ciudades maravillosas ahora son nada más que palabras en las canciones, que se entonan por las noches bajo las luces mortecinas de las trincheras, El silencio es total cuando suenan las voces nostálgicas de los soldados. A los invasores les gusta la música de la tierra pero no los hombres, La almacenan en sus memorias y se escucha en sus naves a todo volumen. ¡Qué bien que cantaban!, comentan mientras ponen nombres nuevos a la tierra que pisan y que guarda nuestros huesos.

Acerca del autor: Guillermo Vidal

1 comentario:

Maestro dijo...

Buenas imágenes de un mundo ocupado.
José Luis Velarde