martes, 1 de abril de 2014

Guerra de los cuatro mundos - Raquel Sequeiro


Dejo mi ojo de cristal sobre el escritorio. Albert está intranquilo: son muchas las ocasiones en que el lagarto sagrado se ha despertado, dejando su envoltorio sobre los restos de ceniza de la chimenea. Ha vomitado a un monstruo -es un lagarto sagrado-. Vuelvo a ponerme el ojo por la mañana, Albert tendrá todos los datos en 45 segundos. En verdad es doloroso, otra salamandra muerta y otro animal extraño para el animalario de Albert y otros monjes milenarios. (El monstruo de ayer custodia la puerta norte; estamos asustados porque pronto llegará la amenaza, valgos, bonzos y harcos, estamos preparados para la batalla). Mi perro Albert duerme con sosiego; mi mesa se acerca caminando. Le entregaré un sobre lacrado al rey de Birmania, en Algodonosa están pendientes del ataque mortal del señor de esas fieras: Norte, Sur, Este y Oeste están en guerra.


Autora: Raquel Sequeiro