lunes, 21 de abril de 2014

Los miedos — Cristian Cano


Mil veces le dije que no se precipite. Los apurados siempre terminan mal: mi primo fue el único que me enseñó a no perder el control. Constantemente repetía que están al acecho camuflados con tecnologías de las que no sabemos nada, por eso no voy a cargar más culpas, porque degrada. ¡Pobre diablo! Mirá cómo quedó: despatarrado en el suelo con la mirada que lo dice todo. Le arrebataron la energía en un santiamén y los ojos se le convirtieron en esferas opacas sin dirección.  Me voy a quedar inmóvil hasta que se vayan y tengo miedo de algo así, porque me dijeron que nunca se van. De ésta no salgo invicto. Son ellos o yo.

Sobre el autor: Cristian Cano