sábado, 24 de diciembre de 2011

El epítome de la belleza – Sergio Gaut vel Hartman


Hace algunos días, concurrí a una exposición de arte en el museo Larreta. Allí me fue presentado un médico recién llegado de España con el que entablamos una animada conversación. Durante la charla, entre varios temas muy interesantes, el sujeto deslizó que era cirujano plástico y que había operado a la duquesa de Alba. Yo no creí que fuera cierto y él se dio cuenta de mi desconfianza.
—Veo que no está nada convencido —dijo sonriendo—. Por ese motivo le ofreceré una prueba palpable de mis afirmaciones. Toque aquí.
Venciendo mis escrúpulos y aprensiones, toqué. Y debo aceptar que estaba en lo cierto.

Sobre el autor: Sergio Gaut vel Hartman

6 comentarios:

Javier López dijo...

No quiero imaginar la clase de colgajo que tocó... ¿O llevaba los restos de la liposucción?
En todo caso, no debemos menospreciar a la Duquesa. Una antepasada suya, con cierto parecido (a cuando ésta era joven) hizo un posado para Goya que resultó la mar de erótico...

El Titán dijo...

mmmm una imagen muy fuerte para mi gusto...prefiero las dulces facciones de Boris Karloff

Sergio Gaut vel Hartman dijo...

Resintonicen, amigos, lo que toqué no tenía nada que ver con la duquesa de Alba, lo que toqué solo demostraba fehacientemente que el señor con el que me encontré era...

Javier López dijo...

Palpable... que se palpa, que se puede tocar. En ese caso, ¿la prueba estaba en el propio doctor? ¿Quizá él mismo se había hecho un arreglito?
Debo confesar que me has tenido rompiéndome la cabeza y pensando en diferentes soluciones. Has logrado el "cuento-enigma", y se me quedó cara de interrogación.

El Titán dijo...

Algo sesual seguro: eso demuestra un edipo mal resuelto con una mezcla muy fuerte de arquetipos culturales no asimilados...

Guillermo Iglesias dijo...

El cuento es bueno. Un sutil humor crítico que juega en torno a dos interpretaciones del verbo “palpar” en una misma línea de diálogo.
El texto registra previamente el empleo metafórico de los verbos “entablar” y “deslizar” induciendo al lector a interpretar “palpar” en ese mismo sentido.
Sobra “… de arte”.
Creo que en lugar de “desconfianza” es “incredulidad”
La conjunción después del último punto le resta eficacia al cierre.