jueves, 28 de noviembre de 2013

Asterión no tiene casa - Salomé Guadalupe Ingelmo


Siete de julio: le esperan. Viste de blanco resplandeciente. Al cuello, pañuelo rojo sangre: invitación para el redentor bronce.
El hombre querría volver a casa tras la oficina, cenar apaciblemente con su familia. Pero él no tiene hogar sino laberinto… El animal, encelado, sólo desea embestir, consumar el sacrificio. Si no el propio, uno ajeno. Se debate: instinto o conciencia, rebelión o mansedumbre... Alguien lo imaginó así, dividido, hace siglos. ¿Será posible reescribir el sino?
Soy Asterión, el minotauro. Encerrado en mi prisión sin cerradura, indago sobre mí mismo… Y me pregunto qué naturaleza veis vosotros al mirarme: animal, hombre...

Acerca de la autora:
Salomé Guadalupe Ingelmo