sábado, 16 de noviembre de 2013

Una de virus – Héctor Ranea


—¡Excelente idea, Dr. Iks! Ahora podremos tener control sobre el rechazo de los órganos trasplantados, esos… ¿Cómo los llamó usted? —dijo el Dr. Zed, exultante.
—Retrovirus XK14 —respondió un enorgullecido Iks.
Su idea había sido, nomás, tan brillante como se la había imaginado a la noche en su cama. Se podría programar el ADN de un virus para que bajara controladamente las defensas del organismo ante un cuerpo extraño como un órgano trasplantado y de ahí ir controlándolo hasta que fuera virtualmente imposible que se gestara el rechazo, lo que, a su vez, desactivaría los virus.
—¿Para cuándo dice que va a tener lista la cepa? —preguntó el Dr. Zed ansioso por probar la nueva técnica—. Tengo programadas dos operaciones de trasplante en chimpancés.
El Dr. Iks empezó a soñar con el Premio Nobel.

Sobre el autor: Héctor Ranea