miércoles, 22 de septiembre de 2010

Cajas Chinas - Olga Appiani de Linares



En la hora inexplicable del crepúsculo las cosas pugnan por revelar su identidad secreta… Y así el árbol se asume nido y ala, y vuela y permanece al mismo tiempo, arropado de plumas y soñando pájaros. Y el camino se funde al fin con el horizonte, en la penumbra se vuelve principio y llegada, alfa y omega de la esperanza y sus pies febriles. Los grillos, borrachos de luna, crepitan, para iluminar de música la noche todavía frágil. Y en cada encrucijada la tierra, vestida de luciérnagas, se sueña cielo, multiplicando la cruz del Sur que ya se asoma, enjoyada y lejana, a contemplar la fiesta de la oscuridad desnuda. Donde se acuna el árbol y las hojas vuelan y el grillo palpita y las luciérnagas arden y el camino abraza las estrellas.

Tomado del blog: http://olgalinares.blogspot.com/

2 comentarios:

María del Pilar dijo...

Es un cuento muy poético. Felicitaciones, Olga.

Claudia Cortalezzi dijo...

Me encantó esta prosa poética, Olga.
Te mando un beso.