viernes, 19 de julio de 2013

La búsqueda – Héctor Ranea


—¡Conde Vladimiro! ¿Qué está Usted haciendo?
—Nada de lo que podría Usted quejarse, señorita Shviripitoba. Se lo aseguro.
—Pero me está ronroneando al oído mientras su mano se ha metido en mi escote. ¡Pardiez!
—La física teórica me compele, Olga Natalia.
—¿Y por qué, en lugar de explicármela, tiene estas actitudes sospechosas de ser libidinosas?
—No tengo tiempo que perder.
—Para entender el tiempo no se pierde, Conde.
—Es que busco el agujero de gusano que toda estrella lleva internamente, Olga Natalia. Un reciente hallazgo de la astrofísica. Podríamos descubrir nuevos mundos, ser eternos, ya que Usted es una estrella. ¡Imagínese! ¡Usted y yo, eternos!
—Para eso sólo conozco un camino, Conde Vladimiro.
La bella estrellita de la televisión, inclinó sus dulces labios apoyándolos en el cuello del Conde y en un periquete le succionó tanta sangre, que un leve bulto se perfiló en su delicado estómago de modelo.

Sobre el autor: Héctor Ranea