sábado, 10 de agosto de 2013

La expiración - Sergio Fabián Salinas Sixtos




El ángel tocó la trompeta final, el sonido se esparció por el mundo entero. Los corruptos se ahogaron en virtud, los lascivos se santiguaron pudorosos, la sed de justicia se apoderó de los odiosos; pero antes del acto final hubo una gota de equidad entre los escogidos y sólo entonces el mundo se apagó como una vela.


1 comentario:

Elsa López Yáñez dijo...

¡Fantástico cuento! Publica más...