viernes, 11 de octubre de 2013

Sagrada pereza - Lucila Adela Guzmán


El núcleo del invierno me es triste y hace que mi pecado sea más leve, quedarse quieta, oteando en la catedral de sábanas que me cobija, un ensueño que insiste en llevarme lejos, no sé si lejos de mí. En este ensueño todo es perfectamente ubicado para generar placidez. La pereza no debería tildarse de pecado sino clasificarse como un momento de sagrada nada, en donde remolonear sin usar el cuerpo, que allí quiere quedarse quieto para sostener con un mínimo de esfuerzo un paraíso imaginario.

Sobre la autora: Lucila Adela Guzmán